Es tiempo de hacer una limpieza total en AFA

DESPUES DEL FRACASO EN RUSIA 2018

No se trata de algo nuevo pues viene de arrastre de décadas. Es la necesidad de depurar la AFA de personajes y negocios oscuros. Eso ayudará a la recuperación futbolística.
EMILIO MARIN
La recuperación del fútbol argentino en torneos internacionales requiere condiciones futbolísticas y político-administrativas. Las primeras hacen a un campo de juego; las segundas, dependen de la entidad de calle Viamonte 1366/76.
Lo futbolístico no es para nada imposible, con la mira puesta en Copa América y Mundial de Qatar 2022. La celeste y blanca ya ha sido campeona en Buenos Aires y México, y llegado a semifinales en Alemania y Brasil. Hay que elegir un buen técnico e ídem plantel de jugadores. En los dos ámbitos hay material humano de sobra, como a lo largo de la historia, con César Menotti, Carlos Bilardo, Marcelo Bielsa y Diego Maradona. Jugadores como Daniel Pasarella, Maradona y ahora Lionel Messi, demuestran que surgen cracks de los semilleros de la Capital y el interior.
Para calzarse el buzo de técnico hay nombres como Cholo Simeone, Mauricio Pochettino y Marcelo Gallardo. Para la renovación del equipo, Pablo Dybala, Lautaro Martínez y un montón de jugadores, además de varios que jugaron en Rusia y no se han jubilado.
Un tema menor, más que nada de plata, será la negociación con Sampaoli para rescindir su contrato. Ahí también se notará la mala influencia de la economía macrista, porque medido en pesos será un 80 por ciento más caro que un año atrás, cuando se firmó. Se habla de 17 millones de dólares. Al margen del final del tira y afloje, parece imposible que el hombre de Casilda pueda seguir como DT. No fue el único responsable del papelón ruso, pero sí uno de los más importantes.
Mucho más difícil será poner orden en AFA, donde por 35 años imperó Julio Grondona con una camarilla que le respondía como a un capo mafia. Tras su fallecimiento, entró en una crisis que parece terminal con dirigentes tan poco prestigiosos como José Segura (Argentinos Juniors), Armando Pérez (Belgrano), Claudio Tapia (Barracas Central) y Daniel Angelici (Boca). Los dos últimos son el presidente y el vice de AFA, defienden los colores xeneizes; el vice es un operador político y judicial de Mauricio Macri.
¿Por qué la responsabilidad del fracaso en Moscú tendría que ser afrontada sólo por Sampaoli, Messi y jugadores? ¿Acaso la dirigencia, Tapia y Angelici no tienen ninguna culpa?

Limpieza a fondo.
Ambos fueron determinantes en poner y echar al Edgardo Bauza y luego designar a Sampaoli, firmando ese millonario contrato por cinco años al solo efecto, mentiroso, de aparentar planificación quinquenal cuando se vivía el día a día.
Ese contrato fue redactado por orden de Angelici por el tesorero de Boca, el chileno Matías Ahumada. En esos asuntos decisivos el presidente de AFA parecía Angelici, denunciado en 2016 por Elisa Carrió como parte de una mafia judicial con fuerte influencia en Comodoro Py. Tapia, sin subestimarlo, no parece tener conocimientos. No logra sacarse su imagen de “barra brava”, aún cuando se vista con trajes caros y se corte el pelo a la moda. Fue denunciado por designar en Ceamse a tres dirigentes, a cambio de sus votos.
“Chiqui” parece tener el mero gobierno y el “Tano” el verdadero poder en Viamonte. Quieren dar apariencia de dupla unida, para descargar la culpa sobre el DT, argumentando que no armaban el equipo. Ellos eligieron justamente al técnico, quien dejó afuera a un 9 que pedía medio país, Martínez, que hizo jugar los 4 partidos a alguien que debía ir al banco, Di María, cambiando de esquemas a cada rato.
La responsabilidad del Comité Ejecutivo es política y organizativa. Y viene aplazado desde 1979, cuando asumió Grondona en la dictadura militar-cívica. El ex ferretero de Sarandí acumuló cargos y dinero, en AFA y FIFA, donde oficiaba de vicepresidente. Gobernó allí hasta su muerte, en 2014, muy oportuna para él y su familia porque poco después estalló el Fifa-gate, que llevó a detenciones de dirigentes de la entidad mundial y el argentino Alejandro Burzaco, CEO de Torneos, por orden de la fiscal estadounidense Loretta Lynch. La acusación al hermano del funcionario macrista en Seguridad fue por coimas pagadas para ganar licitaciones de televisación de campeonatos de la Conmebol.
El viejo capo sólo tuvo un lapso rescatable en agosto de 2009, cuando acordó con el gobierno nacional rescatar el fútbol y goles secuestrados por Clarín, dando paso al Fútbol para Todos. Claro que eso no habrá significado el fin de sus negocios y comisiones.
A su muerte lo sucedió el vice y titular de Argentinos, Segura, otro boquense y aliado de Angelici. Cuando quisieron normalizar la AFA con una Asamblea en Ezeiza, el 3 de diciembre de 2015, estalló otro escándalo. Eran 75 asambleístas, pero el resultado fue ¡38 a 38! A raíz de eso vino la intervención macrista con Armando Pérez, de Tsu Cosméticos y Belgrano.
Luego se “normalizó” la AFA con una lista única, trenzada por Angelici. Pactó con Tapia y Hugo Moyano (Camioneros, Independiente), dejando afuera a Marcelo Tinelli (San Lorenzo) y Rodolfo D’onofrio (Ríver).
A estos tipos sólo les importa la plata, no el fútbol argentino. Aspiran a renegociar bien con Torneos y Clarín la exclusividad de la televisación de los partidos de la selección, que vence en 2020. Privatizaron la televisación de la Superliga con Fox-Turner-Clarín, y en 2017 fueron a Alemania a renegociar con Adidas el contrato vigente hasta 2030: quieren 25 millones de euros en vez de 18.
¿Será muy utópico soñar que vuelva FPT con una AFA de dirigentes honestos como los fallecidos Santiago Leyden (Ferro) y Alfredo Bravo (Ríver) y personas como Matías Lammens (San Lorenzo), Carlos Heller (exBoca) y Raúl Gámez (exVélez)?