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Hay mucha pobreza y no sólo de pan vive el hombre

LA SEMANA POLÍTICA

La crisis económico-social legada por el macrismo y el parate por el coronavirus aumentaron la pobreza. Además, no sólo de pan vive el hombre y la mujer. Y esta democracia sigue llena de espías y «gatillo fácil».
SERGIO ORTIZ
El presidente prorrogó la cuarentena hasta el 26 de junio, aún con flexibilizaciones en los distritos mal llamados «blancos» (esa elección de color habría desatado otra ola de furia en EEUU, pero acá se usa con naturalidad).
Esa medida necesaria y justa en lo epidemiológico, seguirá desangrando a la economía, en especial a los trabajadores, sectores vulnerables, cooperativas, Pymes y empresas medianas.
El nivel de sufrimiento de esos sectores es altísimo; en cambio el padecimiento de los monopolios, banqueros y exportadores es muy leve. Se podría decir que van a ganar menos o van a perder en pequeña medida, por sus ganancias extraordinarias de los últimos años.
Rápidos de reflejos, esos popes de los negocios ya presentaron el jueves, con los burócratas de la CGT, su acuerdo para prorrogar por otros 60 días la suspensión de personal pagando sólo el 75 por ciento de los salarios. Con velocidad pasmosa, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, al día siguiente ya lo había homologado.
Por ahora las consultoras estiman que la inflación de este año será del 43-45 por ciento, lo que seguirá impactando en precios y el número de pobres. Esos cálculos pueden quedan cortos si se producen golpes inflacionarios. El riesgo es cierto. La economía está prácticamente parada o muy disminuida, y el Estado debió imprimir un billón (millón de millones) de pesos para atender gastos sociales.
Al momento de iniciarse la pandemia había 16 millones de pobres. Habrá que ver cuántos son a finales de 2020, según la evolución de aquellos parámetros. Amén de las suspensiones y recortes de haberes, también han desaparecido más de 200 mil empleos y eso que lo peor aún no llegó. La frutilla podrida del postre es que no es seguro que los asalariados puedan percibir el medio aguinaldo. Gran parte de las empresas aducen no poder pagarlo y piden que el Estado lo haga, como parte del programa ATP.
Héctor Daer, el co-secretario general de la CGT, dijo que el aguinaldo se pagará, pero su palabra está más devaluada que la moneda. ¿Se pagará? Posiblemente una parte logre mantener esa conquista del primer peronismo, pero otra debería despedirse y rogar que a fin de año pueda volver a cobrarla.
Además habrá que ver en qué fecha se cobra. Por caso, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), fue anunciado el 23 de marzo pasado, se empezó a pagar la primera cuota el 21 de abril y se terminó el 3 de junio. ¡Tanta demora por 10.000 pesos! Si la justicia lenta no es justicia, los paliativos lentos tampoco lo son.

Cuadratura del círculo.
La gravedad de la situación económica está motivando reacciones positivas.
Empezaron las primeras movilizaciones callejeras de trabajadores afectados. Córdoba fue un ejemplo, cuando con diferencia de pocos días ganaron las calles los municipales protestando por la rebaja salarial del 15 por ciento dispuesta en forma inconsulta por el intendente Martín Llaryora, los choferes de UTA ante la falta de cobro de sus haberes y los afiliados a AOITA (choferes de media distancia) que llevan 55 días de paro por falta de pago. También hubo ruidosas caravanas de médicos indignados por la imputación penal a dos de ellos por contagios en un geriátrico. Y de afiliados de docentes y Luz y Fuerza contra la reforma antijubilados dispuesta en forma artera por el gobernador Juan Schiaretti con una sorpresiva sesión de la Legislatura fantasma.
Por otra parte, varias organizaciones sociales, de Derechos Humanos y políticas, no dejaron de trabajar en lo suyo. Ollas populares en los barrios para mitigar el hambre, defensa de humildes reprimidos en barrios vulnerables, reivindicación de los derechos de las mujeres víctimas de violencia y femicidios en el día del «Ni una Menos», cuestionamiento del pago de la deuda externa sin antes realizar una auditoria.
Además de esa práctica militante que debe ser valorada en meses de encierro y pandemia, una parte de esas organizaciones se siguió reuniendo en forma virtual para debatir asuntos importantes y elaborar propuestas.
Dos ejemplos para ilustrarlo. La Autoconvocatoria por la Auditoría y la Suspensión de pagos de la deuda externa realizó una asamblea y alumbró un documento donde argumenta por qué no se debe pagar a los fondos sin antes estudiar la legalidad de la deuda. Especialmente luego del estudio del Banco Central donde se documentó la fuga de capitales por 86.200 millones de dólares durante el macrismo.
También es elogiable la propuesta que la Central de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) llevó por medio de su titular, Esteban «Gringo» Castro, al presidente.
La cloaca anticomunista Infobae tituló: «Polémica propuesta para salir de la crisis que 103 movimientos sociales le entregaron a Alberto Fernández». El documento plantea «la creación de un millón de chacras mixtas combinadas con la industrialización del campo, planificada y federal con tierras estatales; una empresa estatal con capacidad reguladora de los precios internos; crear un Banco Federal de Desarrollo que impulse el crecimiento en los sectores estratégicos; prohibir la remisión de utilidades al exterior por el capital extranjero durante 5 años; la estatización de las empresas de servicios públicos y un reordenamiento del territorio nacional con nuevas ciudades creadas alrededor de nuevas unidades productivas, etc».
Los grupos monopólicos, que ven amenazados sus negocios, dirán que este programa es «una locura populista». Los más benévolos lo calificarán de «utópico». Para el cronista, es una bocanada de aire puro en el debate político, para medidas necesarias hoy y en la pospandemia. Y si de utopías se trata, son mejores estas ideas y no las que propagandizó Fernández con su modelo de «un capitalismo donde todos ganen». Ese es un disparate. La cuadratura del círculo. No existe.

De sótanos, comisarías e Inodoro Py.
La propuesta de pago es cada vez más concesiva hacia los bonistas. Y si se llega a un acuerdo sobre esas bases, el futuro no será «magnífico», como planteó AF. Quizás, en vez de estar hundido a 8.000 metros de profundidad en una fosa del Pacífico, el país quede a 4.000 metros, un resultado nada magnífico.
No sólo de pan vive el hombre, la mujer y la diversidad. Han ocurrido graves lesiones a la democracia y las libertades, cometidas por quienes representan al Estado, léase policías, funcionarios judiciales y exautoridades.
En San Luis una mujer fue detenida por violar la cuarentena y apareció ahorcada; en Tucumán un trabajador fue detenido en una «carrera cuadrera» y terminó asesinado de un balazo policial y ocultado; en Chaco una familia qom fue allanada ilegalmente, torturados sus integrantes y abusadas sexualmente dos menores; en Córdoba hubo un desalojo nocturno policial contra 100 familias que ocupaban un predio. La lista es más larga y preocupante.
Esos casos demuestran que en casi 37 años la democracia cambió relativamente las modalidades de las policías, pero no su esencia represiva. Los delitos que esa fuerza estatal supuestamente persigue, están muchas veces adentro suyo y no sólo en la «sociedad». Y los gobiernos provinciales no hacen demasiado para reeducar, democratizar y depurar a sus policías. Los casos referidos involucran a Alberto Rodríguez Saá, Juan Manzur, Jorge Capitanich y Schiaretti, pero también ocurren en otras provincias.
Semejante represión merecía una dura toma de posición de AF, pero sólo criticó lo de Chaco y felicitó a Capitanich por tomar cartas en el asunto. Del resto, ni mu; era esperable respecto de su amigo y mentor, Manzur.
¿Cómo está la justicia para entender en esos graves delitos, juzgar y castigar a los responsables?
Las cosas en la justicia siguen básicamente como casi siempre, con el sentido de clase de quien falla con la venda caída. Si los 6 que violan en manada en Chubut son hijos de ricos, se los disculpa como «desahogo sexual» y no van presos. Los 6 qom no habían cometido ningún delito y se los golpeó durante horas.
La presa política Milagro Sala – porque en Argentina hay presxs políticxs por más que Fernández lo niegue – cumplió 1.600 días entre cárcel y prisiones domiciliarias. En cambio los que nos endeudaron en más de 130.000 millones de dólares, fugaron 86.200 millones e hicieron negocios multimillonarios a expensas del Estado, siguen bien tranqui acá o en el exterior.
La titular de la AFI, Cristina Camaño, amplió sus denuncias contra el espionaje de esa dependencia en tiempos del macrismo; en una contra 90 personas, en otra contra 400. Ese espionaje era parte de la guerra jurídica (lawfare) para perseguir opositores. Así lo testimonió la camarista Ana Figueroa respecto a Juan B. Mahiques, el enviado de Germán Garavano para presionarla con el Memorando con Irán para encarcelar a CFK. Inodoro Py servía para eso.
La demora en hacer una profunda reforma judicial, irresponsabilidad del presidente, permitió el contrasentido político-judicial de Sala presa y Macri libre. También otro, gravísimo: que la chocobariana Patricia Bullrich se pretenda erigir en defensora de los DD HH. Debería estar con su jefe en Ezeiza, no en el aeropuerto.