Hubo una audiencia polémica por el gas y habrá más protestas

LA SEMANA POLÍTICA

Emilio Marín – Está concluyendo la audiencia pública sobre las tarifas de gas. Hubo expositores para todos los gustos, con Aranguren y empresarios defendiendo los aumentos; y usuarios y Pymes cuestionándolos. Las protestas seguirán.
Como era previsible, la audiencia por los aumentos de tarifas fue muy polémica. El gobierno quiso evitarla a toda costa, pero no le quedó más remedio que convocarla tras el duro golpe que supuso el fallo de la Corte Suprema validando fallos de la justicia de La Plata y otros distritos.
A partir de esa admisión no deseada, el macrismo manipuló el evento para que resultara inocuo o diluido y no afectara en forma drástica su decisión alcista de tarifas. Es evidente que intervino en la confección de la lista de oradores, admitiendo 375, aunque quienes los anotados eran muchos más. Va de suyo que los que quedaron afuera no eran del palo del PRO…
Otro aspecto de la audiencia resultó contradictorio con su condición de pública. En la Usina del Arte, en ciudad de Buenos Aires, el escenario principal, y en ciudades como Córdoba, Rosario, Neuquén, etc, se restringió en forma casi total el ingreso de personas a esos ámbitos. El auditorio Néstor Kirchner, de Radio Nacional Córdoba, con capacidad para 500 personas, tenía apenas una docena de butacas ocupadas. ¿Poco interés de la ciudadanía? No. Cero tolerancia de los organizadores macristas y la policía provincial, que con vallas y efectivos armados no dejaban pasar a nadie que no estuviera en la lista de oradores.
Aún así, con ese prepo y escaso pluralismo gubernamental, la audiencia resultó un mejor método que el decretazo consumado sin escuchar una voz crítica, como habían procedido Macri y Aranguren en abril. Que vayan a tomar nota de las críticas y demandas de los oradores que expresaron a los consumidores y usuarios residenciales, cooperativas y clubes de barrios, Pymes, etc, eso ya es otra cosa. Eso tiene otro precio, se podría decir, parafraseando al ex CEO de Shell que vendió sus acciones de más de un millón de dólares en los días previos. Tarde piaste, Juan J. Aranguren.
Otra señal de desinterés del gobierno del PRO-Cambiemos es que las audiencias no fueron televisadas en directo; podían verse entrando a la página del Enargas. Acá también hubo favoritismo pues los 20 minutos del ministro sí estuvieron en todos los canales.
Los expositores se dividieron en dos equipos. Los gobernadores, casi sin distinción de partidos, los grandes empresarios y legisladores oficialistas, apoyaron el aumento de tarifas y quita de subsidios estatales. Los defensores del Pueblo, representantes de usuarios, gremios y Pymes, políticos de oposición, etc, fueron muy críticos con el tarifazo de más del mil por ciento y también con el que Energía pautó ahora de un promedio del 203 por ciento, con más aumentos semestrales.

“Mini Davos”.
Mauricio Macri despotricó mucho contra el “Centro Cultural Kirchner”, incluso despidiendo mucho personal y difundiendo un informe lapidario sobre las cosas que supuestamente estaban mal hechas o no realizadas -el cronista cree recordar que ese reporte fue de Hernán Lombardi-. Sin embargo lo viene empleando seguido para atender a sus visitas más encumbradas. Esta semana fue el lugar escogido para el Foro de Inversión y Negocios de la Argentina, apodado el “Mini Davos”, por las cumbres de empresarios top a nivel mundial en esa localidad suiza.
La primera conclusión es que entonces ese CCK no eran tan desastroso como lo pintaba la propaganda antikirchnerista. Y junto con ello, la interrogación de si al utilizarlo para esos conciliábulos con multinacionales no se ofende la memoria de Kirchner y el sentido cultural que inspiró a ese lugar. En vez de conciertos y arte, allí se transan los negocios y ganancias, el toma y daca del capital financiero e industrial local y trasnacional con un gobierno que aseguró por boca de Macri que quiere protegerlos.
El presidente de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional, Juan Procaccini, ser ufanó de la concurrencia de 800 directivos de empresas globales radicadas en 67 países y de otros mil locales, algunos de los cuales tienen la doble condición, caso de Paolo Rocca, de Techint. Entre otros estaban Adrew Liveris, presidente de Dow Chemical Company (EE UU); Bruno Di Leó, Vicepresidente de IBM (EE UU), los de Coca Cola, Louis Dreyfus, Toyota, Siemens, Google, etcétera.
Según la referida Agencia, ya había compromisos de inversión por 30.000 millones de dólares y durante el foro se hicieron otros anuncios por 10.000 millones, la mitad de Siemens y la restante de Dow. Hay que tomar con pinzas esa propaganda porque el ministro de Producción, Francisco Cabrera, admitió que los visitantes preguntaron mucho por dos temas: la continuidad política del actual gobierno y la demanda de mayor productividad (léase una crítica a los salarios aún altos de Argentina y convenios laborales muy estrictos, que demandan flexibilidad y precarización).
Procaccini detalló que “el ecosistema de negocios internacionales está mirando a la Argentina para invertir en energía y telecomunicaciones, infraestructura y puertos”. O sea que energía es el primer renglón. Pregunta intencionada del cronista: ¿eso tendrá que ver con las mayores tarifas en la energía dispuestas por Macri-Aranguren y por el precio de las facturas del mercado interno ligadas al precio internacional, más altas?
Hasta ahora había un ministro y seis secretarios del área energética con acciones en petroleras, gasíferas y eléctricas. Visto aquel interés de los CEOs visitantes, es posible que crezca ese número de funcionarios con inversiones en el sector. Serán como Aranguren, juez y parte. Para el presidente no había incompatibilidad, según comentó al periodismo en el CCK al dar la primicia de la venta de las acciones de aquél en Shell.

Invasiones inglesas.
Los libros de historia hablan de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, derrotadas por la resistencia de Buenos Aires con Santiago de Liniers y otros líderes, lo que preparó el terreno para la revolución de 1810.
Hoy se da una nueva invasión inglesa, sin armas de fuego y lamentablemente sin ser rechazada con el alma patriota y aceite hirviendo arrojada por los vecinos. Al contrario, Macri y Susana Malcorra le dieron una cordial bienvenida, en cancillería y en el Foro de Inversión y Negocios.
Es como para creer en esas tonteras de que el martes 13 es yeta, porque fue ese día el encuentro de Malcorra con el vicecanciller británico, Alan Duncan, que vino al Foro con 40 ejecutivos de firmas británicas deseosas de negocios en La City. Esa noche se conoció el comunicado conjunto, con una completa capitulación del bando supuestamente argentino.
Sobre las concesiones de Londres, se puede enumerar que habrá dos vuelos mensuales a las islas, en vez de uno con escala en Río Gallegos. Aerolíneas Argentinas seguiría excluida del acuerdo, siempre en beneficio de Lan Chile.
El otro elemento, valioso, es que se avanzará en la identificación de los soldados argentinos enterrados como NN en el cementerio de Darwin.
La lista de contras es mucho más significativa, pues el comunicado habla de que “se acordó adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”.
¿Acaso no tenemos con el Reino Unido un diferendo sustancial por la soberanía de las islas? Sí, pero al igual que hicieron Carlos Menem y Domingo Cavallo, Macri y Malcorra pusieron ese asunto capital bajo “el paraguas” (léase freezer). Se sabe que está pero no se aborda ni interfiere en los “negocios” sobre aquella amplia temática. No es una interpretación interesada del cronista: el comunicado alude al punto 2 de los acuerdos de Madrid suscriptos en febrero de 1989.
Por “remover todos los obstáculos” se puede entender que el macrismo eludirá las leyes argentinas que penan, incluso con cárcel, a los directivos de empresas que exploren el petróleo mar adentro de Malvinas.
¡Cómo será de poco patriótico lo firmado con sir Duncan, que los kelpers salieron a saludarlo y aplaudirlo! “El gobierno de las Islas Falklands está conforme en que el gobierno argentino haya aceptado remover los obstáculos que limitan el crecimiento económico de las islas. Esto ayudará a desarrollar la pesca y la industria turística que son tan importantes para nuestra economía”, sostuvo Phyl Rendell, integrante de la asamblea legislativa.
Malcorra y Duncan firmaron que ambos países tendrán “coordinación internacional más estrecha para enfrentar de manera conjunta las amenazas a la paz”. Sin embargo, se omitió el reclamo argentino contra la base militar que Londres tiene en Monte Agradable y que funciona como propia de la OTAN, nada pacífica por cierto.
Mañana llegará a Buenos Aires una misión del FMI encabezada por Roberto Cardarelli, por primera vez desde 2006, para inspeccionar las cuentas públicas. La cartera de Alfonso Prat-Gay justificó esa inspección diciendo que será sumamente útil “para potenciales inversores y para otros organismos de crédito cuya calificación permanece aún afectada por la ausencia de este informe público”.
Tarifazos, Shell, Mini Davos, kelpers, Foreing Office y ahora el FMI. Sobre que éramos pocos, parió la abuela.