Islandia llega al Mundial y el Atuel llega a La Pampa

PUNTO DE VISTA

El Atuel es un “Dios sin ateos” para todos los pampeanos, se sobrepone a toda cuestión de género y de edad. Supera toda posición filosófica. La causa del Atuel es para los pampeanos como la de Malvinas para los argentinos.
La ya vieja reivindicación por los ríos, hoy sigue siendo asumida por la totalidad de la comunidad pampeana y sus gobernantes.

Dos hitos.
Señalemos solo dos hechos que han ingresado en la historia grande de La Pampa.
Un gobierno, de facto, en 1979 dispuso la iniciación del juicio a Mendoza, ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y que resolviera en diciembre de 1987 la interprovincialidad del río Atuel. Fue un proceso judicial que tuviéramos el honor de iniciar, producir prueba y tramitar en gran medida.
Pasaron más de veinte años y, como lo decíamos hace algunos meses, finalmente, el gobernador Carlos Verna volvió a “calzarse los largos” y avanzó en defensa de los legítimos intereses de La Pampa. Recordemos que Verna le dijo a la Corte Suprema y a toda la Nación que Mendoza nos robó un río; con todas las letras. Con vehemencia e impetuosidad.
También expresábamos que, para esa fecha, cuando el actual proceso ya estaba en la Corte Suprema, se encontraban dadas las condiciones jurídicas para que La Pampa presentara, como lo hiciera, todas las pretensiones ambientales, desde -por ejemplo- la reparación del daño ambiental, su cese, hasta el pago de las indemnizaciones que estimara pertinentes.
Llegó junio de 2017 y la Audiencia Pública aceleró el trabajo de parto del actual alumbramiento.

Nueva resolución.
Ardió Troya. Ni el sorteo de Islandia para enfrentar a Argentina en el primer partido, del próximo mundial en Rusia, pudo opacar la trascendencia de la histórica resolución judicial dictada. Pensar que Islandia, cuyo número de habitantes es similar a la pampeana o sea no llega a las 400.000 almas, cuya geografía muestra 126 montañas volcánicas y la actividad futbolística solo 120 profesionales, jugará por primera vez un mundial.
Y mientras Islandia llega a los mundiales, el Atuel volverá a La Pampa de manera definitiva y permanente.
La CSJN exhortó a establecer que un caudal fluvioecológico evite la desertización o que la misma continúe. Determinó que la ejecución del cupo e incluso la reparación de los daños causados por Mendoza se haga de manera “consensuada”, con un plan de obras elaborado por La Pampa y Mendoza, con la ayuda del Estado Nacional.
Hay dos temas significativos. El caudal hídrico deberá definirse en 30 días y el plan de obras en 120. La Corte monitoreará que, esta vez, se cumplan los plazos.
En síntesis, la Corte Suprema reconoció los derechos pampeanos y sus planteos históricos. Reivindicó las cuencas hídricas y estableció plazos, como se expresa ut supra. Ambas provincias, a través de la Comisión Interprovincial del Atuel Inferior (CIAI) deberán elaborar un programa de ejecución de obras para resolver el conflicto.
Si no lo hicieren porque no llegan al consenso, por ejemplo, la propia Corte podría tomar definiciones tanto en lo que hace al caudal fluviecológico, como en el proyecto de obras (que podría llegar a ser confeccionado solo por La Pampa) y también en la determinación de donde saldrá la financiación, mirando al Estado Nacional.
Cuatro de los cincos jueces dejaron sentado que el conflicto actual era distinto del fallado en el año 1987 e iniciado en 1979. Por ello rechazó la defensa de la “cosa juzgada” planteada por Mendoza. Allá se discutió la interprovincialidad y aquí aspectos vinculados con la visión integral del ambiente como la que emana de la normativa de la Constitución, a partir de la reforma de 1994.

No hubo empate.
Como lo venimos proclamando, desde hace mas de treinta años, se llegó a la única solución que permite ganar a Argentina. En este caso, coincide con su tradición, mantenida dentro y fuera del país, y con la posición de La Pampa.
Si Mendoza evalúa la solución “como un empate”, mejor para ellos, que podrán colaborar mas, sin pesar ni resentimiento alguno.
El fallo judicial ha sido trascendente, tal como lo calificara el presidente de la Corte, Ricardo Luis Lorenzetti, e histórico, como lo adjetivaran eminentes hombres de derecho y la prensa pampeana.
Sin duda, el triunfo pampeano comenzó a gestarse hace añares, pero tomó forma a partir de la audiencia pública del 14 de junio próximo pasado, donde “se probó la desertización del oeste del territorio pampeano y dejó claro el daño ambiental que produjo el manejo arbitrario del agua por parte de Mendoza”.
Los voceros de la delegación pampeana estuvieron brillantes, encabezados por el gobernador Verna, que no solo mostró su profuso conocimiento del tema, sino que se convirtió en eficiente conductor del equipo.
Mientras, la delegación de Mendoza sembró preocupación, dudas, contradicciones, preguntas sin respuestas, falsedades, etcétera. Finalmente, el representante de Nación, llegado su turno, huyó.

Pedro Álvarez Bustos (*)

(*) Ex fiscal de Estado de La Pampa.