Inicio Opinion Jueces amigos del macrismo

Jueces amigos del macrismo

Finalmente el Senado de la Nación rechazó los traslados de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli en una sesión que volvió a mostrar la ausencia de escrúpulos de la derecha macrista.
Los tres jueces fueron puestos a dedo por el ex presidente Mauricio Macri obviando un paso fundamental exigido por la Constitución: la intervención de la Cámara Alta. Cuando el Consejo de la Magistratura analizó cuarenta traslados que se realizaron durante el gobierno de Cambiemos observó que solo una decena respetó las obligaciones constitucionales, quince no cumplieron con algunas de las exigencias y otros diez, además de no cumplir los requisitos tampoco habían tenido acuerdo del Senado. Entre estos últimos están los tres jueces aludidos quienes, además, fueron los únicos que no asistieron a las entrevistas con la Comisión de Acuerdos a diferencia de sus colegas que sí lo hicieron. Pero no solo desairaron a los senadores sino que judicializaron el trámite y fueron por un «per saltum» de la Corte, recurso que el máximo tribunal desestimó.
Los tres jueces cumplieron un papel destacado en las causas armadas -contra la expresidenta Cristina Kirchner y varios de sus exfuncionarios- por la «mesa judicial» del macrismo. Eran los años en que desde el Poder Ejecutivo, y con el respaldo de una mayoría espuria en el Consejo de la Magistratura, Cambiemos ponía y sacaba jueces a su antojo y, por vía paralela, armaba un entramado subterráneo de espionaje ilegal para perseguir a opositores y extorsionar a empresarios «enemigos». Nunca antes un gobierno electivo había avanzado en forma tan desembozada contra el Poder Judicial. El intento de designar a dos jueces de la Corte Suprema por decreto y sin acuerdo del Congreso es una muestra cabal de lo que sucedía en esos oscuros años. Lo que ahora hizo el Senado, al rechazar estas designaciones inconstitucionales, es comenzar a desarmar la pesada herencia macrista.
Fieles aliados del macrismo, los grandes medios porteños distorsionan las cosas y presentan estas acciones de la Cámara Alta y del Consejo de la Magistratura que buscan restaurar la institucionalidad perdida, como un «avance» del gobierno en la Justicia. En realidad eso fue lo que sucedió bajo el macrismo con el silencio cómplice del «periodismo de guerra» que naturalizaba el manoseo que sufrieron los jueces.
La reacción de los senadores de JxC de retirarse de la sesión pone en evidencia su escasa vocación democrática ante una mayoría oficialista elegida por el voto popular. Pero no solo eso. Es también un esfuerzo indisimulable por mantener en sus cargos a estos jueces amigos para torpedear las numerosas causas por corrupción que hoy están avanzando contra altos funcionarios macristas.
Bruglia junto con Irurzun acaba de desprocesar al exministro Guillermo Dietrich y al extitular de Vialidad Javier Iguacel en el escandaloso caso de las autopistas que involucra al propio Macri y que investiga el pago irregular de centenares de millones de dólares a empresas privadas y la extensión sin proceso licitatorio de contratos de concesión.
Jueces todo servicio. Con Macri en el poder, perseguían a opositores. Ahora, protegen a los macristas investigados por corrupción.