La CGT se unifica y da claridad a su propuesta

Señor Director:
Tres de las varias CGT en que se había fragmentado la central nacional de trabajadores parecen encaminarse hacia una unificación que, si bien muestra diversidad en el triunvirato elegido para la conducción, han empezado a formular un discurso que da cuenta de una nueva lectura de la realidad.
Lo que resulta ser causa del comienzo de definición de un discurso unificado es el poder de la realidad. Digo esto porque hemos venido leyendo que ahora se cuenta con medios que pueden crear realidad, como sería el uso de la red digital y la disponibilidad de los demás medios de comunicación (televisión, radio y lo que va quedando de la prensa sobre soporte de papel). De esta prensa, los medios más desarrollados han sido apropiados y son instrumentos de un nuevo poder surgido en el ámbito global.
El tema de la realidad y de si se la puede crear de intento o generar una diversidad de realidades que, al ser aceptadas por sectores de la población, pueden determinar el resultado de una elección, es de naturaleza filosófica. Esto obliga a revisar los fundamentos de toda forma de conocimiento, hasta llegar a la pregunta acerca de si podemos conocer lo que es y cómo es. No abundaré en este tema acerca del cual no hay respuestas finales. Influye el hecho de que el acontecer es una especie de río de aguas en incesante movimiento y que el conocimiento humano está condicionado por el desarrollo de los sentidos y de la razón.
Cuando se dice que hay medios para “crear realidad” lo que tales medios hacen es interferir la relación entre lo que existe y lo que se percibe. La generalidad de las personas no es investigadora sino receptora de información y ésta sí puede ser manipulada y de hecho ha sido manipulada siempre, por cuyo motivo la democracia reclama contar con pluralidad de medios. Es lícito decir que “la única verdad es la realidad” y ésta no sería una “verdad de Perogrullo” si se la entiende como una advertencia sobre la fiabilidad del mensajero y porque avisa que existen comunicantes a prueba de intermediario condicionado. Comunicantes fuertes, en el plano sociopolítico, son la relación entre el salario o sueldo y su poder de compra. El salario vale lo que permite comprar. Lo que ha pasado y que se traduce en el mensaje de la nueva conducción de la CGT (los triunviros designados y los ex triunviros de hecho que han tenido la virtud de excluirse, siendo éste un paso de importancia), lo que ha sucedido es que el llamado tarifazo y el alza violenta del precio de todo artículo de consumo o de uso indispensable han obrado simultáneamente para hacer notorio que el valor del salario está condicionado por los precios. Éste es un dato de la realidad operante que influye en la vida cotidiana. Las vacilaciones que se manifestaron en la última elección presidencial y que los medios dominantes procuran prolongar, han tocado el límite de su eficacia, como lo demuestran las encuestas con rara unanimidad.
Es lo que dice la CGT en el momento en que la conducción aún está a cargo de los que darán un paso al costado y cuando asoma un triunvirato de reemplazo hasta que resulte posible definir una conducción unificada. Esto si es se decide que haya un conductor principal (aunque condicionado por poderes no delegados de los sindicatos) o que se mantenga una conducción plural. Por ahora, el grado de coincidencias no va más allá de dividir el poder, aparte del hecho significativo de que los conductores tradicionales pasen a la militancia común.
El mensaje, que merece análisis más detenido, habla de otros condicionantes de la corregida mirada sobre la realidad: además del tarifazo y la suba de precios, cita la inflación, la pérdida de empleos y el aumento de las importaciones. Son los hechos duros, no confundibles por los informadores que si bien han sido capaces de generar dudas y confusión, esto ha sido así hasta que los datos duros posibilitaron la nueva mirada.
Atentamente:
Jotavé