Inicio Opinion La distribución del ingreso se aleja del fifty-fifty

La distribución del ingreso se aleja del fifty-fifty

CRECIO EL CUENTAPROPISMO POR LA CRISIS ECONOMICA

La ganancia en participación del trabajo por cuenta propia no se da por una mejora en sus ingresos sino porque son cada vez más los trabajadores precarios. Ese tipo de empleo fue el único que creció durante el 2019.
MARIANO CUPARO ORTIZ
Durante el cierre del período Cambiemos, los asalariados volvieron a perder porciones de la torta. Esta vez el fenómeno vino acompañado de una novedad: los empresarios no mejoraron su participación. Y es que los que capturaron la diferencia fueron los trabajadores no asalariados. El cuentapropismo, surgido por la fuerte crisis económica del 2018-2019, creció con fuerza, creó 265.000 puestos de subsistencia, que no califican ni como asalariados ni como empresarios, y llevó a la participación del ingreso mixto a crecer hasta quedarse con el 12,6% de la torta.
En este caso, la mencionada torta es el valor agregado por la economía local. Sobre el total del producto nacional, los asalariados se quedaron con el 45,1%. Eso implicó una caída fuerte desde el 52% con el que se quedaba en el 2015, según los datos del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (Ceped). El Indec comenzó a publicar sus números en el 2016 y en el tercer trimestre de ese año todavía era el 52,7%. El deterioro se aceleró durante la gestión Cambiemos.
Los empresarios se quedaron con el 44,4% durante el tercer trimestre del 2019. Fue la primera caída en mucho tiempo, ya que en el mismo período del 2018 habían obtenido el 44,9%. Mientras tanto, los cuentapropistas pasaron del 11,4% al 12,6%.

Más precarizados.
Cabe destacar un dato. Según los números del propio Indec, los asalariados representan al 72,6% de las personas que generan el valor agregado local (cayó desde el 75%, por el proceso de precarización). En cambio los patrones son apenas el 3,9%. Los cuentapropistas son el 22,9%. Pasando en limpio: los asalariados son tres cuartos de quienes generan el ingreso nacional y se quedan con el 45,1% del producto; los empresarios son apenas el 3,9% y se quedan con el 44,4%; los cuentapropistas son el 22,9% y se quedan sólo con el 12,6%.
La ganancia en participación del trabajo por cuenta propia no se da por una mejora en sus ingresos sino porque son cada vez más los trabajadores precarios. De hecho, ese tipo de empleo fue el único que creció durante el 2019. Mientras que el asalariado registrado perdió 92.000 puestos, el no registrado ganó 16.000 y el cuentapropista, 265.000 puestos. El fenómeno es propio de la crisis económica y la escasa demanda de empleo.
Lo explicó el coordinador Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos: «Crecen los no asalariados porque es la salida más rápida y fácil para conseguir algo en situaciones crisis. Cae el empleo, cae el salario, algo tiene que hacer la persona para obtener ingresos. Para que suban los asalariados no registrados alguien lo tiene que contratar, aunque sea en negro. Para que suban los no asalariados basta con que salga a hacer algo. No necesita más que su auto, su bicicleta y un teléfono, por citar los casos más conocidos, o salir a vender en la calle».

Más lejos.
La cuestión del fifty-fifty tiene un poder simbólico fuerte en la Argentina, aunque en los países desarrollados la distribución capital-trabajo es bastante distinta: en los países desarrollados la participación asalariada ronda el 60%. Más allá de que el fifty-fifty no sea un nivel de distribución ideal, el dato publicado por el Indec muestra que la dinámica tiende a alejarse. (BAE Negocios).