La gran figura del neoconservadurismo argentino

VIDAL, CUERPO Y ALMA

La gobernadora bonaerense es todo un ejemplo de cambio. Un manual de estética y estilo PRO. Su transformación física comenzó en 2011. La delgadez fue su bandera para la victoria. En el PRO afirman que su adelgazamiento impactó como un valor de superación personal.
ESTEBAN DE GORI
BARBARA ESTER*
Tras conocerse los primeros resultados de la elección a gobernador de Buenos Aires, -casi el más fálico de los poderes provinciales-, la candidata María Eugenia Vidal adelantó que pondría “cuerpo y alma” para que los bonaerenses vivan mejor. Cuerpo y alma en el más fálico poder territorial de la Argentina. Allí donde habita el 38 por ciento del padrón electoral nacional.
La actual gobernadora bonaerense es todo un ejemplo de cambio. Un manual de estética y estilo PRO. La transformación física de María Eugenia Vidal comenzó en 2011. La delgadez fue su bandera para la victoria. En el PRO afirman que su adelgazamiento impactó en el electorado como un valor de superación personal. Bajó 17 kilos en siete meses y cambió su estética, dejando atrás el suéter holgado, los pantalones anchos y las camisas sin forma para probar blusas slimfit, pantalones Oxford y zapatos de diseño de colores neutros. También mejoró su maquillaje, siempre manteniendo su estilo natural, y su cabello lacio y suelto. Habla y gesticula casi como un guión de tolerancia positiva. “Yo no vengo a hablar, sino a escuchar”. La capacidad de mostrar que puede ser distinta (antes gorda ahora flaca), que puede autotransformarse, constituye un logro individual y personalizado. Un guión corporal-estético tan cercano a las publicidades.
En 2011, Mauricio Macri le pidió que lo acompañe como candidata a vice-jefa. “Puso el cuerpo” durante el conflicto por la toma del Parque Indoamericano -cuando la Policía Federal y la Metropolitana desalojaron una ocupación de viviendas sociales- y comenzó un enfrentamiento que culminó con represión, muerte y más de 50 detenidos. La por aquél entonces, ministra de Desarrollo Sociales ganó el reconocimiento del líder de su partido y levantó su perfil público, cosechando elogios por su desempeño.

II
Nik, el polémico caricaturista del diario La Nación, la dibujó como una madre de la democracia. Equivalente masculino al padre, Raúl Alfonsín. La exaltación de la political-mother obtuvo sus frutos. Era un perfil justo. Una outsider política, mujer joven y cercana, que podrías tranquilamente encontrarte en el supermercado y con tres hijos en edad escolar. Pese a esto, el debate sobre las políticas de cuidados fundamentales para las mujeres que trabajan fuera del hogar -jardines maternales, salas cuna, licencias más extensas, extensión de horario escolar- no formó parte de la agenda de campaña. La maternidad solo fue exacerbada como virtud en la dimensión visual. No fue puesta en práctica ninguna política que allane los obstáculos para el resto de las mujeres reales. Su “cuerpo y alma” se corre de la imagen y se inscribe en la realpolitik. Allí vale lo que gestionás. Vidal se afirma como mujer y madre frente a un ideal político tradicionalmente masculino, pero sin pedir, reclamar o incluir a más mujeres en la agenda.

III
La crítica por su condición de género que proviene del peronismo tradicional bonaerense, lejos de erosionar su imagen, la potencia. La revista “Noticias” la tildó de Heidi. Lejos de victimizarse capitalizó la ofensa recordando los problemas que enfrentan otras mujeres con mayores dificultades. Sonrió. Sabe que el debate en torno al género ha ganado popularidad en los últimos años y favorece su ascenso. No hay nada como leer algunos avances y los focus group.
Dentro de su jurisdicción, en La Plata, el Centro Integral para la Mujer fue desarticulado por el intendente, Julio Garro. La organización Las Mirabal denunció que esta decisión afecta a más de 700 mujeres. Lejos de llevar a cabo una política “Pro-género” se observa un vaciamiento de los programas de asistencia en violencia hacia la mujer. Las trabajadoras manifiestan que tanto los recortes como el deterioro en la asistencia y atención a las mujeres, niños y niñas constituyen obstáculos para sus tareas.
Por su parte la moratoria previsional conocida como Jubilación de Amas de Casa -la cual significó un avance en cuanto al reconocimiento del trabajo domestico y una forma de palear socialmente el trabajo tradicionalmente asignado a las mujeres característico por su precariedad e informalidad- no será renovada en el mes de septiembre bajo el gobierno del que forma parte, lo que perjudica directamente a miles de mujeres trabajadoras. Como ya sabemos: ser mujer no garantiza ocuparse de sus congéneres.

IV
Una de sus estrategias más efectivas para incrementar su caudal de votantes, de cara a los comicios del 2015 consistió en los timbreos, en la cercanía con el votante. “Bajar al barrio” de otra manera. Los principales dirigentes se acercaban. No dirigentes locales, sino nacionales. En ese encuentro, solo adoptaban una actitud de escucha. Una escucha como gesto contra el “decisionismo” y como un atajo para sortear la hiperpolitización del kirchnerismo. Vidal y Macri se presentaron como amigos comprensivos. Ella era el exacto contrario de un dirigente peronista. Abrieron una “escucha” a los individuos y de manera eficaz lograron enfrentarse a un gobierno que escuchaba poco a los actores. Poner la oreja y el cuerpo trajo votos y sello una especie de práctica política siempre a mano a ser utilizada.
La imagen de la gobernadora se hace más cercana e intimista. Ese cuerpo bien vale un signo de la política. Ella es Heidi frente a la figura fuerte de Cristina Fernández de Kirchner. Es un recambio generacional femenino en la política argentina, en el exacto meollo lingüístico entre el pasado y el futuro, sus formas y estéticas (1). El neoconservadursimo argentino tiene una gran figura y esa es su imagen de batallas.
Ante el fallo desfavorable de la Corte Suprema que frenó la iniciativa del gobierno de Cambiemos de aumentar las tarifas de los servicios públicos Macri ha vuelto a recurrir a la gobernadora de Buenos Aires. Vidal es la figura política con mayores niveles de aceptación, registrando un 52 por ciento de imagen positiva para la consultora Poliarquía(2). Es la sucesora.
El aumento de tarifas impactó entre los ciudadanos. Un 68% que considera “aumentaron mucho” mientras que el 24% observó subas moderadas. Ante ello, la estrategia de Cambiemos ha sido la misma que tantos réditos dio en las últimas elecciones, y seguramente la que realizarán frente a las elecciones Legislativas 2017: el timbreo. Vidal volvió a poner el cuerpo, la cara y el alma. No solo eso, reafirmó -conjuntamente con Macri- una forma ligth y veloz de participación e inclusión ciudadana. Una manera financiera de resolver la sociabilidad política. Escucho y después veo. Escuchar para que nada pase, solo porque ese acto de poner la oreja otorga algún crédito político. Vidal está ahí. Tiene una estética profesional del estar ahí. Pero la política no es un programa de radio que atiende la petición de sus oyentes. Están los actores, la geometría de fuerzas, las alianzas que sostienen al gobierno. Y sobre todo, las políticas económicas del gobierno que pueden vaciar su propio lugar de escucha y volverse territorios de rechazo. Ese día, la imagen austera e intimista de Vidal estará en problemas. Y luego, la política.

Notas:
(1)En medio de los festejos, por su victoria de las elecciones provinciales María Eugenia Vidal afirmó que “hoy cambiamos futuro por pasado”, aunque inmediatamente se corrigió y rectificó: “pasado por futuro”.
(2) La encuesta de Poliarquía Consultores se hizo entre el 1° y el 9 de agosto de 2016. Para su realización se consultó por teléfono a 1005 personas en sus hogares. Todos ellos viven en centros urbanos de más de 10.000 habitantes y son mayores de 18 años.

*Celag (Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica).

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