La investigación a los hermanos de Macri

Seis días antes de la primera vuelta electoral de 2015, una sociedad offshore vinculada a dos hermanos del entonces candidato Mauricio Macri comenzó a encender las alarmas alemanas. Así surge de la documentación que envió la Fiscalía de Hamburgo a la Argentina, y el análisis posterior de la Procuración de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), cuyas copias obtuvo el diario La Nación. Gianfranco y Mariano Macri quedaron bajo la lupa germana cuando la firma BF Corporation, constituida en Panamá, le requirió al banco UBS Deutschland AG que procediera al cierre de su cuenta y transfiriera los fondos a otra cuenta en Ginebra, en el banco J. Safra Sarasin. Los apoderados de BF Corporation, creada por el bufete panameño Mossack Fonseca y operada por el estudio contable uruguayo Lussich, fueron más lejos: pidieron al UBS “destruir toda la correspondencia” que pudiera perdurar en sus archivos.
A partir de esa comunicación, el engranaje alemán comenzó a moverse. La Fiscalía de Hamburgo combinó los datos del UBS con otros de su sistema financiero, mientras que la investigación de los Panamá Papers comenzaba a exponer prácticas ilícitas del armador de sociedades, Mossak Fonseca.

Operaciones sospechosas.
“En algún momento la familia Macri deberá explicar de dónde salió el dinero, si fue declarado en la AFIP, cuál fue la razón por la que ese dinero fue a Alemania y cuál es la explicación de la orden de destruir la documentación”, dijo el fiscal federal Federico Delgado. La Fiscalía de Hamburgo logró vincular a los Macri con BF Corporation y contactó a Interpol que el 25 de agosto pasado envió un correo electrónico a sus oficinas en la Argentina, Uruguay y Panamá.
“En el marco de las noticias conocidas como “los papeles de Panamá” -detalló Interpol- una entidad crediticia alemana emitió comunicaciones de operaciones sospechosas contra las personas relacionadas continuación, después de que las mismas no remitieran la documentación fiscal que les había reclamado el banco”. Interpol enumeró a las “personas implicadas”: Gianfranco y Mariano Macri, Santiago Lussich Torrendel, y sus hijos, también contadores uruguayos, Rodrigo y Santiago Lussich Rachetti.
Desde Hamburgo también enviaron datos sobre otras 67 personas y 11 sociedades vinculadas a la Argentina. Entre otros, Juan Ramón Garrone, directivo de la empresa Iecsa -del primo de los Macri, Angelo Calcaterra-, y un funcionario del Ministerio de la Producción, Federico Zin, hijo del ex ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, durante la gestión sciolista.

“Indicio de ilicitud”.
Operar con sociedades y cuentas bancarias offshore no configura un delito siempre que esos activos estén declarados ante la AFIP. Si no lo están, podrían configurarse los delitos de lavado de activos o evasión tributaria, entre otros. Con el material que llegó desde Hamburgo, la Procelac inició su propia investigación y radicó una veintena de denuncias en el fuero penal económico y presentó su dictamen sobre BF Corporation ante el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal federal Federico Delgado, quienes instruyen una causa sobre Macri y su entorno familiar y empresario a partir de la irrupción de los Panamá Papers. La Procelac estimó que el pedido de BF Corporation de borrar la correspondencia “se valora como un indicio de ilicitud, en tanto podría haber estado encaminada a destruir documentos o pruebas que acrediten la relación entre las personas identificadas (en Hamburgo) y las operaciones sospechosas que deberían ser investigadas a partir de la presente denuncia”. Por ese motivo, la Procelac sugirió requerir más información a Alemania.
El banco al que se giraron los fondos, J Safra Sarasin, considerado una de las entidades más relevantes del mundo, con activos bajo gestión por unos 200.000 millones de dólares, también acumula traspiés. En diciembre de 2013 arribó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU. A cambio cerrar una investigación en su contra el banco pagó una multa por 85,8 millones de dólares y reconoció “conductas ilícitas” que facilitaron la evasión tributaria de clientes estadounidenses. (En Orsai).