viernes, 18 septiembre 2020
Inicio Opinion La (mala) utilización de la muerte de un niño

La (mala) utilización de la muerte de un niño

"LEUQUIZACION" Y ODIO EN CASTEX

EDUARDO CASTEX / CORRESPONSAL
Una muerte tan injusta como dolorosa conmocionó a la comunidad de Eduardo Castex. La vida de un adolescente de 14 años quedó trunca por un paro cardiorrespiratorio en el Hospital «Gobernador Centeno» de General Pico, y el fatídico desenlace fue -detestablemente- aprovechado por algunos personajes para generar un repudiable hecho político y atacar el funcionamiento del centro sanitario local.
Las pujas intestinas en el Hospital de Eduardo Castex ya se cargaron la renuncia de la doctora Verónica Cesán, y aspiran sumar la dimisión del actual director Gustavo López.
El «modus operandi» es constante desde fines de diciembre del año pasado. Críticas a los profesionales, sospechas en el manejo de los fondos públicos, y profundizar el cuestionamiento social. Los detractores cuentan con un brazo mediático para intentar avanzar en otro anhelado recambio en la conducción, para allanar el camino de quienes aspiran tener una cuota de poder y/o el manejo de las arcas sanitarias locales.
Algunos episodios de las últimas horas demuestran que aplican mecanismos propagandísticos dignos de Joseph Goebbels y proceden maquiavélicamente porque indudablemente el fin justifica los medios, Aún cuando se trata de la muerte de un adolescente, o una profesional que se contagió de Covid 19.
Así lo demuestran los hechos ocurridos en las últimas jornadas.
Inicialmente contactaron a una profesional de General Pico que presta servicios en el Hospital local y se contagió de Covid 19. Una charla privada fue grabada y emitida en una radio local, aún ante la reticencia de la oncóloga de realizar declaraciones periodísticas.
Una reunión de jefes de servicios con autoridades del Codes se tuvo que se desarrollar en el patio del centro asistencial para cumplir los protocolos sanitarios y desde el interior del edificio «los topos» enviaban fotografías al mismo medio de comunicación.
Ahora el deceso del niño fue la embestida fuerte. Y la clara demostración del oscuro proceder enmarcado en la teoría de Nicolás Maquiavelo. Y como quien espera, desespera. Y quien se apresura, se equivoca. Está vez se vieron los hilos de los titiriteros.

Repudiables términos.

Casi parodiando a Diego Leuco en la pantalla de TN cuando se anunciaba un récord de contagios de Coronavirus, desde una emisora inexplicablemente anunciaban el deceso de un niño en términos repudiables. «Gracias Dios porque estos hechos demuestran como funciona el Hospital», dicen que pronunciaron -palabras más, palabras menos- desde el micrófono de una FM local.
El odio, que nunca es buen consejero, no los frenó. Y en medio de los protocolos de aislamiento social por la pandemia, iniciaron cadenas de WhatsApp para convocar -el viernes a las 17 horas- a una concentración en la plaza General San Martín, para dirigirse hacia el Hospital local.
Las consignas en el inicio brevemente planteaban «pedir justicia por este nene de 14 años», cuando -aseguran- que ni siquiera habían tenido contacto con la familia, que obviamente aún no se pronunció para denunciar alguna anomalía que pudiera provocar el fallecimiento del niño, porque lógicamente están haciendo un inesperado duelo.
Y el texto difundido después extensamente se refería a «la corrupción» del Hospital castense, a «los acomodos políticos» y cuestionamientos a profesionales médicos e involucraban al diputado 9provincial Julio González (¿?). «Nos merecemos la ciudadanía de Castex un hospital por y para la gente, no para la política», destacaba una frase.
Esto demuestra que la desafortunada muerte del niño era utilizada para otros fines, y esos reclamos deberían canalizarse por otros canales institucionales y/o gubernamentales.
La frustrada movilización era abastecida por el odio. El odio es eso que rechaza e intenta eliminar todo lo que genera disgusto. El odio puede generar sentimientos de destrucción y hasta autodestrucción. Y no se puede justificar desde la racionalidad, porque atenta contra la posibilidad de diálogo y construcción común.
Lamentablemente, para la sociedad castense, estos personajes no entienden que el odio no construye hechos positivos, y deberían tener en cuenta a la célebre poeta, cantante y activista de derechos civiles Maya Angelou cuando pronunció con certeza: «El odio ha causado muchos problemas en el mundo, pero no ha ayudado a solucionar ninguno».