La marea verde sale a las calles este 8M

PARO INTERNACIONAL DE MUJERES

El movimiento de mujeres y de los colectivos de la diversidad sexual, convocan a un paro para el 8 de Marzo, al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
IRINA SANTESTEBAN – El movimiento feminista en Argentina sigue sorprendiendo por su capacidad de convocar a miles de mujeres en las calles y desde allí, poner en la agenda política los temas que preocupan (o deberían hacerlo, al menos) a toda la sociedad, como los femicidios y el aborto legal.
A la primera marcha del #Ni Una Menos, el 3 de junio de 2015, le siguió el #Vivasnosqueremos, el 19 de octubre de 2016, contra el femicidio de Lucía Pérez en Mar del Plata. Con la historia de los 33 Encuentros de Mujeres, también multitudinarios, la “marea verde” no para de producir hechos políticos.
En 2018 se logró la media sanción en el Congreso de la Nación, del proyecto para la interrupción legal del embarazo (ILE) o el Aborto Legal, una demanda histórica del movimiento feminista. Fueron pañuelazos, vigilias y movilizaciones, que inundaron las calles en todo el país, y que no se frustró cuando el proyecto fue rechazado en Senadores (por 8 votos).

Contra la derecha.
El feminismo ha demostrado en todo el mundo, que no reclama sólo por el aborto o contra la violencia hacia las mujeres, cuya peor consecuencia son los femicidios. Es un movimiento que a nivel mundial se encuentra a la cabeza de la lucha contra los avances de la derecha. Por ejemplo, en enero de 2017, en EE.UU., fueron las mujeres las que salieron a las calles para protestar contra el entonces recién asumido presidente Donald Trump. En Brasil, el movimiento “#Elenao” (él no) también convocó a multitudinarias movilizaciones de mujeres, lesbianas y travestis, en contra del candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, finalmente electo presidente en ese país.
Es que la misoginia de esos mandatarios, revelada sin tapujos en declaraciones públicas, tiene su correlato con las políticas que desarrollan (o la falta de ellas), en relación a la discriminación laboral, la violencia, los abusos, la pobreza, etc., todos temas donde las mujeres son las más afectadas.

Contra el ajuste.
En Argentina, el paro del 8M expresa un claro rechazo a las políticas de ajuste de Cambiemos, y al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Es que la desocupación, la inflación, los tarifazos, etc., perjudican a la mayoría de la población, con las mujeres en primera fila. La “feminización de la pobreza” es un concepto que resume quién es el (la) sujeto más vulnerable en un contexto de crisis como el que se vive en Argentina, por ejemplo, la mayoría de los hogares bajo el nivel de pobreza, tienen una mujer como sostén.
En materia de empleo, la brecha salarial en el sector formal, entre varones y mujeres, es del 28% y trepa al 35% en el sector informal. Las tareas de cuidado (el trabajo doméstico) siguen estando en el 98% de los casos a cargo de las mujeres; se trata de la “segunda jornada” de trabajo gratuito, que no se refleja en el PBI de ningún país. Por eso, el paro del 8M reclama la socialización de esas tareas, con políticas estatales que tiendan a ello, como comedores en los lugares de trabajo o jardines maternales con vacantes suficientes.
La jubilación del ama de casa, impuesta por la ex presidenta Cristina Fernández, fue un paso muy importante en ese reconocimiento, pero la posibilidad de acceder con una moratoria para quienes no tuvieran los años de aportes suficientes, fue eliminada por el gobierno de Cambiemos.

Aborto legal.
El reclamo para que se sancione el proyecto desestimado el año pasado, estará presente en este 8M, aún cuando, por ser un año electoral, tenga menos chances de llegar al Congreso. Pero, tal como lo revelara el Dr. Mario Sebastiani, del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Italiano, a Radio Noticias, siguen practicándose más de 700.000 abortos en el país, en la clandestinidad, y con el mayor riesgo para la salud y la vida de las mujeres más jóvenes y más pobres.
La gran lucha por el aborto legal desarrollada por el movimiento feminista durante 2018, trajo la reacción de los sectores más conservadores, de las iglesias católica y evangélica. Para los “pañuelos celestes”, ninguna interrupción del embarazo es posible, ni siquiera cuando corre riesgo la vida o la salud de la madre, ni cuando el embarazo es fruto de una violación.
Los recientes casos de dos niñas de 11 y 12 años, en Jujuy y Tucumán, a quienes se les negó la práctica de una ILE, demorándola, y finalmente se les practicó una cesárea, demuestran a qué grado de crueldad pueden llegar esos sectores, para llevar a cabo su mentiroso propósito de “salvar las dos vidas”.
Gobernadores, ministros de salud, médicos, jueces y fiscales, todos han violado lo que la ley prevé en el art. 86 del Código Penal (aborto no punible) y un fallo de la Corte Suprema (FAL, 2012), y por ese solo motivo deberían ser separados de sus cargos y ser juzgados por ello.

Femicidios.
El Paro del 8M 2019 se da en medio de una ola de femicidios y travesticidios, también llamados “crímenes de odio”. Son 45 en poco más de dos meses, tema que debería ser una gran preocupación para cualquier candidato a la presidencia, sea varón o mujer. Sin embargo, no se han escuchado propuestas novedosas para la prevención y erradicación de la violencia hacia las mujeres. Al contrario, el presupuesto 2019 aprobado en el Congreso a propuesta de Cambiemos y con el apoyo de una parte del PJ, recortó los fondos destinados a esos programas, de resultas de ello, el Estado destinará durante este año, ¡11 pesos por mujer!
Con este difícil panorama, ante el silencio de la mayoría de la dirigencia (masculina) de sindicatos y centrales obreras, este 8M la Huelga Feminista vestirá de nuevo las calles de verde.