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La Pampa no es Mendoza

LA SEMANA PAMPEANA

I – Si algo faltaba para confirmar la expectativa optimista que la caída del macrismo despertó en La Pampa como primer paso para frenar Portezuelo, en la semana se supo que el presidente de la Nación había nombrado al ex secretario de Recursos Hídricos pampeano y ex titular de la Administración Provincial del Agua, Javier Schlegel, como representante nacional y presidente del Comité Interjurisdiccional del Rio Colorado.
La novedad la adelantó La Arena el martes y ese mismo día se conoció el nombramiento de Schlegel en el Boletín Oficial de la Nación.

II – Ese nombramiento fue, claramente, un reconocimiento a La Pampa y su histórica brega por el manejo compartido de los recursos hídricos interprovinciales y el cumplimiento de las leyes nacionales que impulsan la creación de comités de cuenca para el manejo de esos cursos de agua que pasan de una provincia a otra. Ejemplo de esa brega y de esa ecuanimidad es su histórico papel en Coirco, el comité de cuenca del Rio Colorado y el manejo que esa entidad supraprovincial realiza en Casa de Piedra, la mayor represa ubicada en territorio pampeano que La Pampa no maneja, sino que lo hace Coirco. Casa de Piedra es la represa que nuestra provincia impulsó sobre el río Colorado no para beneficiarse ella sino para darle previsibilidad y mejor manejo de los caudales a la mayor zona bajo riego del país, administrada por Corfo y ubicada aguas abajo en territorio bonaerense con más de 100.000 hectáreas de áreas altamente productivas. Si hoy los regantes de Corfo pueden seguir produciendo con su primitivo sistema de tomas directas del río, es porque Casa de Piedra sacrifica sus reservas y envía más agua a Buenos Aires de la que recibe.

III – Esta ecuanimidad pampeana en el manejo compartido del rio Colorado (para utilizar un término que el ministro del Interior Wado de Pedro utilizó en los fundamentos del nombramiento de Schlegel) contrasta con el manejo irracional de Mendoza con el rio Atuel que no tuvo empacho de cortar ese curso de agua hacia La Pampa cuando, junto con Nación, hicieron los diques del complejo Nihuiles. El criterio utilizado por Mendoza y Nación en el manejo del Atuel horroriza hoy a la moderna legislación y a la conciencia ambiental pues significó sacrificar la vida de miles de pampeanos a quienes se les negó el derecho al agua y de miles de hectáreas que fueron desertificadas. La Corte Suprema ya ha dicho que el rio es interprovincial y que el agua debe volver a correr en nuestro territorio. Esta en sus manos la instrumentación de esa reparación histórica que Mendoza y la Nación deben cumplir con los pampeanos y su territorio condenado por aquél corte unilateral del río.

IV – Si La Pampa hubiera seguido el ejemplo mendocino y de Nación con el Atuel, hace mucho hubiera cortado el río Colorado aguas abajo de Casa de Piedra y reservado en esta época de crisis hídrica, el agua para su aprovechamiento enviando el agua del río a su zona bajo riego de La Adela y Río Colorado (en la vecina Río Negro, la otra orilla de la presa, condómina también del Colorado). Hubiera sepultado así la zona bajo riego bonaerense como hace un siglo Mendoza sepultó la Colonia Butaló pampeana en uno de los cortes que, a la largo de los años, fue acaparando con criterio comarcal y sin compromiso con los argentinos que aguas abajo utilizaban ese mismo curso para producir.

V – Por suerte para Buenos Aires, La Pampa no es Mendoza y ha mantenido, aún a su costa, su eticidad en relación al manejo compartido de los recursos hídricos. Por eso el nombramiento de un pampeano para presidir Coirco pone fin, a la locura mendocina de querer construir una obra inútil y faraónica como Portezuelo sin estudio ambiental serio destruyendo con ella el equilibrio de la cuenca y destruyendo, de paso, el Paso Pehuenche con el que la Argentina se comunica con Chile a través de una ruta apta para cargas que llevó décadas de esfuerzo. Es que el nombramiento del pampeano expresa claramente la voluntad de la Nación de volver al manejo racional del Rio Colorado y su cuenca poniendo fin a la aventura macrista de impulsar Portezuelo con fines electorales. Esa maniobra electoral le salió bien y el macrismo residual gobierna hoy Mendoza. Pero quedó sola en esa aventura. La voluntad nacional y del resto de las provincias condóminas en Coirco expresadas en las últimas semanas, permiten asegurar que no habrá por ahora, avances en la pretensión de los cuyanos de seguir creyendose los dueños del agua en la Argentina. (LVS)