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La recuperación del Fondo de la Anses

EL GOBIERNO NACIONAL IMPULSA PROYECTO EN EL CONGRESO

En apenas cuatro años el gobierno neoliberal de Macri destruyó la mitad del patrimonio del fondo que guarda «la plata de los jubilados». ¿Errores o política deliberada?
EZEQUIEL ORLANDO
El gobierno nacional propuso una solución para recuperar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, luego de que Mauricio Macri destruya el 50 por ciento de su patrimonio en sólo cuatro años. El proyecto busca priorizar la inversión productiva, que Cambiemos dejó por debajo del nivel mínimo legal, para motorizar la economía y generar empleo. Esto permitirá blindar al organismo y al mismo tiempo generar mayores recursos para las jubilaciones.
La Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados comenzó el debate sobre el proyecto del régimen de defensa de los activos del FGS. La directora ejecutiva de Anses, Fernanda Raverta, y el subdirector ejecutivo de operaciones del Fondo, Lisandro Cleri, explicaron la propuesta para reforzar los 34.800 millones de dólares que heredó el gobierno del Frente de Todos a fines de 2019.
Creado en 2008, esta otrora opulenta entidad debe actuar de forma anticíclica para mitigar las crisis con su poder de fuego, impulsar el desarrollo en períodos de crecimiento. De esta forma garantiza la reproducción del sistema jubilatorio solidario, donde los trabajadores activos pagan los haberes de los pasivos. A mayor uso del dinero en la economía real, mayor generación de empleo y, por lo tanto, más cantidad de aportes al sistema de reparto.

Piso para inversiones.
Macri organizó un círculo retroalimentado en el que no realizó ninguna inversión productiva nueva y, al mismo tiempo incentivó y participó desde el gobierno con oleadas de despidos. La consecuente informalización de la economía y techo a las paritaria redujo drásticamente el flujo de efectivo que ingresó a Anses.
De aquí radica el imprescindible «inciso L», que establece un piso del 5 por ciento para las inversiones productivas. Desde sus inicios y hasta fines de 2015, el fondo destinó cerca del 15 por ciento de su cartera, pudo reconstruir El Destape. El macrismo coordinó esfuerzos para derrumbarlo incluso por debajo del mínimo legal, al 3 por ciento, consta en los registros oficiales.
La normalización de las inversiones estratégicas impedirá que nuevos Macri destruyan el Fondo y se separen del proceso de generación de trabajo y movilización de la economía para el que fue creado el Fondo. Es que el organismo que orbita dentro de la Anses que dirige Fernanda Raverta consiste en el único inversor institucional de largo plazo con capacidad de financiar proyectos clave para el desarrollo del país (energía, vivienda, infraestructura).
El FGS cuenta con los objetivos de inversión productiva y consolidar el círculo virtuoso por dos razones. En primer lugar, contribuye a generar una macroeconomía sostenible. A la vez, permite mejorar la diversificación de riesgo de su cartera, dado que los proyectos productivos permiten atar el valor del Fondo al desarrollo de la economía y bajar su exposición a eventos de inestabilidad financiera.

Promover el desarrollo.
Como propuesta, el proyecto de ley plantea jerarquizar la finalidad del FGS vinculada al fomento de la economía real. El Fondo deberá priorizar aquellas inversiones que tengan impacto directo en la promoción de la sostenibilidad del sistema previsional y de la economía en general.
Por esto se creará el programa de inversiones estratégicas, cuya meta consistirá en invertir en sectores estratégicos para el Estado, de modo que fomente la generación de empleo y políticas de desarrollo económico en pos de la sostenibilidad de la economía. Se le busca instruir al FGS invertir hasta la suma de 100.000 millones de pesos al menos en una primera etapa.
El objetivo que tiene la propuesta elaborada por el equipo de Lisandro Cleri plantea que se invierta en sectores clave para el desarrollo, canalizar recursos de forma ágil para apuntalar la inversión productiva en la pospandemia y lograr un mecanismo rápido para incrementar y diversificar la cartera de proyectos. Este dispositivo buscará integrar las dimensiones del desarrollo productivo y el regional con una mirada federal. Tratará de potenciar las cadenas regionales fomentando eslabones y proyectos estratégicos con mirada de largo plazo.
Las decisiones deberán ser plurales, lo que contrasta por completo con lo que hizo el macrismo durante toda su gestión. El texto plantea que representantes del Ejecutivo y Legislativo establezcan la política de inversión del Fondo de Inversiones Estratégicas, representado tanto por el oficialismo y la oposición. El comité ejecutivo de este fondo determinará los sectores objetivo y criterios de eligibilidad, zonas geográficas a priorizar, montos y mecanismos de asistencia o préstamo. Estará presidido por el ministro de Economía, quien se sentará en una mesa con el ministro de Desarrollo Productivo, la directora ejecutiva de Anses, un integrante de la primera minoría de Diputados, uno de la segunda y un representante del oficialismo en el Senado y otro de la oposición.

La destrucción.
El desguace del organismo no se limitó a recortar el aporte a las obras de infraestructura, sino que se dio en todos los ámbitos. En el aspecto financiero podrían calificarse de «malas inversiones» a los negociados que investiga la Justicia y a las operaciones que le hicieron perder fortunas al Estado. Sin embargo, al mirar la película entera se pone en duda ese término y sopesa más la intencionalidad, como plantean muchas voces desde 2016, cuando el entonces gobierno dio los primeros indicios de este rumbo.
Desde 2008 a 2015, la valuación en dólares del Fondo creció al 12 por ciento anual, al punto que se elevó desde 25.000 millones a 65.800 millones de dólares. A partir de la designación de Emilio Basavilbaso como director ejecutivo del organismo previsional, la entidad se derrumbó a un ritmo del 9 por ciento por año entre 2016 y 2019, de forma que terminó el ciclo con sólo 34.800 millones de dólares.
Como su nombre lo indica, el FGS garantiza la sustentabilidad del sistema jubilatorio. Su destrucción obra funcional a la intención del expresidente amarillo de implementar un régimen mixto con participación privada. El repetido discurso de que Anses estaba «quebrada» tenía la finalidad de convencer a la sociedad de un hecho aún no consumado para que, una vez que Cambiemos cumpliera en vaciarla, los ojos no se enfoquen en los verdaderos responsables sino culpen a ajenos. (El Destape).