La ruta de las escuchas a CFK conduce a Angelici

UNA OPERACION POLITICA, JUDICIAL Y MEDIATICA

Un documento y varias fuentes juiciales coinciden en apuntar al presidente de Boca como operador clave de
las escuchas telefónicas a Parrili y Cristina Kirchner.
ARI LIJALAD
Un hombre vinculado al operador judicial del PRO Daniel Angelici y, por ende, a Mauricio Macri, tuvo un rol clave en las escuchas telefónicas realizadas a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Oscar Parrilli. Se trata de Juan Ramella, quien encabeza la Subdirección de Escucha Directa de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial, la DAJuDeCO, la única dependencia del país habilitada para realizar intervenciones telefónicas. Un documento y más de una docena de fuentes revelan el rol central que desempeñó este funcionario vinculado a Angelici.
En lo formal, la DAJuDeCO está bajo la órbita de la Corte Suprema pero fue poblada a dedopor miembros de la familia judicial y por hombres cercanos al gobierno. La línea entre Ramella y Angelici tiene dos puntos intermedios: uno, Juan Bautista Mahiques, funcionario del Ministerio de Justicia que representa al PEN en el Consejo de la Magistratura, el órgano que selecciona y remueve jueces. El otro es Pablo Garcilazo, a quien todos señalan como el hombre fuerte detrás de Mahiques y que responde directo a Angelici.

El hilo de la maniobra.
La reconstrucción del derrotero de la oficina de escuchas, que pasó de la SIDE al Ministerio Público Fiscal en el último año de la presidencia de CFK para terminar, por decisión de Macri, en manos de la Corte Suprema, permite comprender cómo se gestó la maniobra. En el marco de su cruzada contra la entonces procuradora Alejandra Gils Carbó, Macri decidió el traspaso de las escuchas telefónicas del Ministerio Público Fiscal a la Corte Suprema. El proceso estuvo plagado de irregularidades.
Primero la Corte pateó varios meses la decisión, luego hicieron nombramientos irregulares de sus autoridades a través de sorteos de los que no existen registros, multiplicaron su presupuesto con un aumento el último año del 122% y finalmente transformaron esa oficina de escuchas en una mini SIDE paralela que no tiene control y que firmó convenios para acceder a las bases de datos más importantes del Estado, incluido uno con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para que los espías al mando del amigo presidencial Gustavo Arribas pudieran volver a realizar escuchas.
El reparto de cargos dentro de esta nueva oficina se hizo entre los jueces federales. Uno de ellos, el juez Ariel Lijo, tuvo especial incidencia, ya que colocó a Juan Rodríguez Ponte, uno de sus secretarios, al frente de esta mini SIDE. No fue el único funcionario que pasó por su despacho que culminó allí pues también llegó Ramella. Por esta oficina pasan las escuchas que se hacen “directamente” en tiempo real.
Al consultar a distintas fuentes judiciales por Ramella, la respuesta fue contundente: “responde a Angelici y al Coti Nosiglia”, repitieron una docena de miembros del Poder Judicial.
Este medio pudo reconstruir la línea que lleva desde la oficina de Escuchas Directa a Angelici y, por ende, a Macri. El punto de contacto tiene un apellido: Mahiques, una familia que se transformó en una especie de agencia de colocaciones en lugares clave del mundillo judicial. El propio Ramella confirmó a El Destape que trabajó con Juan Bautista Mahiques en el juzgado de Lijo. Ramella ingresó a la oficina de escuchas en marzo de 2016, cuando se efectivizó el traspaso a la Corte Suprema. Fue tres meses antes de que se le interceptara el teléfono a Parrilli.

Documento revelador.
Un documento al que accedió El Destape revela el paso de las escuchas a CFK y Parrilli por el despacho de Ramella. Se trata de un informe enviado por la DAJuDeCO a la Corte Suprema tras el escándalo por las filtraciones en la prensa oficialista. Lo firman los jueces Martin Irurzun, Javier Leal de Ibarra y Rodriguez Ponte y reconstruye cómo fue el proceso por el que se intervino el teléfono a Parrilli.
El pedido de escuchas directas lo realizó el juez Lijo en una causa vinculada al narco Ibar Pérez Corradi, pese a que éste ya estaba detenido. No había ningún motivo para ese tipo de escucha “online”. Pero, más grave aún, Lijo pidió que la tarea estuviera a cargo de la AFI, la casa de los espías en manos del amigo presidencial Arribas.
Según el informe de los tres jueces que manejan la dirección de escuchas autorizaron el pedido, por lo que la escucha directa a CFK y Parrilli quedó bajo el control de una dependencia del Poder Ejecutivo. Todo estuvo bajo el monitoreo de la subdirección a cargo de Ramella. “Al tratarse de un pedido que incluía la modalidad de escucha directa, se dio intervención a la oficina de locutorios, dependiente de la Subdirección de Escucha Directa, encargada de la administración de los boxes a través de los cuales las diversas fuerzas tienen acceso a los audios en tiempo real y diferido”, asegura el informe que publica El Destape.
Más adelante, el informe revela que el juez Lijo pidió colaboración en la transcripción de las escuchas. La tarea quedó, según consta en el documento, “a cargo de la Subdirección de Escucha Directa, que dio curso a las tareas”. Y sigue: “Cabe resaltar que el material se reservó en un gabinete bajo llave al que solo tienen acceso el Subdirector o quien este designe”. Esto implica que hubo acceso al contenido de las escuchas por parte de Ramella, quien estuvo a cargo de custodiar el material.

Angelici es Macri.
“En efecto -sigue el informe-, (Ramella) designó y acondicionó en el ámbito de la Subdirección un espacio con tres puestos de trabajo con computadoras inventariadas, sin acceso a internet ni a la red interna de la Dirección. Estos puestos se sitúan dentro del sector donde trabaja el personal jerárquico del área quienes supervisaron la tarea en todo momento. El procedimiento diario consistió en el retiro del material a utilizar por parte de los funcionarios a cargo y, una vez que se terminaba con el proceso de transcripción, volvía a reservarse”. Traducción: el material, que en enero de 2017 se ventiló por medios oficialistas en una clara operación política, estuvo en poder de Ramella todo el tiempo. Ramella es Mahiques; Mahiques es Angelici; Angelici es Macri. (Extractado de El Destape).