¿La UCR aprende de sus errores?

LA SEMANA PAMPEANA

I – Mientras el peronismo, alineado bajo el liderazgo de Carlos Verna, superó sin demasiadas tensiones la ardua etapa de consensuar un candidato a gobernador de unidad, el radicalismo, fiel a su estilo, alargó en la semana esa definición pese a que una encuesta les señaló con alguna claridad cual sería el candidato que más convendría a sus pretensiones. Al momento de cerrar esta columna, seguía enfrascado en esa discusión en la continuidad de la convención que intenta la ímproba tarea de alinear a todos en torno a un candidato con perfil y chances de ganador.

II – Si de algo parece estar convencido ahora el radicalismo es en no cometer el mismo error que el año pasado sacrificó a Martín Berhongaray en el altar de la idiotez partidaria. En aquélla oportunidad el hijo del recordado senador tenía todas las posibilidades de encabezar la lista de diputados nacionales de la alianza con el Pro. Así lo decían las encuestas y así se confirmó luego en la interna cuando fue el radical mejor posicionado superando por un margen considerable a su correligionario Francisco Torroba. Pero éste le arruinó las chances al no bajarse y obligar a una interna caníbal entre radicales pese a que los sondeos anticipaban que Berhongaray lo superaba. Así, el Pro con Martín Maquieyra aprovechó el río revuelto radical y se alzó con la pesca del cargo de diputado nacional que hoy ostenta.

III – ¿Ha aprendido el radicalismo de aquélla experiencia? La lectura que el propio presidente de la UCR pampeana hizo de la encuesta de Poliarquía animan a pensar que los radicales pueden estar nuevamente en las puertas de otro sainete como el de la interna perdida el año pasado. Hipólito Altolaguirre recibió la encuesta en mano y, como si fuera un sacerdote encargado de traducir la palabra de los dioses, la tradujo como “triple empate”. El sentido común indicaba lo contrario, pero insistió en esa información ante los medios que, en su mayoría, repitieron ese mensaje. Pero la encuesta no decía eso. Decía que Daniel Kroneberger no tiene chance frente a Marino-Torroba, y que, por su cercanía en los guarismos, podría decirse que estos últimos sí estaban empatados técnicamente. O sea que era un “doble empate” y no un “triple empate”. ¿Por qué el jefe del partido le subió el precio a Kroneberger?

IV – Pero no solamente mintió el jefe partidario en cuanto al triple empate. También silenció lo más importante que la encuesta le señala al radicalismo y es que, si la elección fuera hoy, pierden con el peronismo ambos, Marino y Torroba. Esto es un baño de realidad que Poliarquía consideró necesario ponerlo en el resumen como advirtiéndoles que deben despertar de las veleidades que el año pasado le llevaron a creer a los socios de Cambiemos en La Pampa que a partir de los votos logrados en las Paso de agosto de 2017 el camino electoral al ansiado sillón de Villa Elvina era un paseo. Esto y la debacle de la imagen del Colo Mac Allister que Poliarquía les señala claramente son los puntos a tener en cuenta por los radicales a la hora de definir cómo deben integrar la fórmula. Está claro que los candidatos con mejor chance son radicales y, que, de acuerdo a la encuesta, sus socios en Cambiemos deberían ir, si van, en segundo lugar. Eso es lo que conversaron el jefe radical pampeano y su par del Pro, Martín Ardohain, en la cumbre secreta que llevaron a cabo en el piso 12 del Hotel Calfucurá. El radicalismo fue allí con una pregunta y un ofrecimiento condicionado a la respuesta a esa pregunta: ¿Quiere el Pro La Pampa seguir en alianza electoral con el radicalismo provincial? Si la respuesta es positiva, el radicalismo les ofrece la candidatura a vicegobernador. Si la respuesta es otra, se rompería Cambiemos y cada uno iría con sus propios candidatos.

V – Impulsada por dirigentes de cooperativas y mutuales, en la semana trascendió que avanza la idea de crear en el ámbito de la provincia una obra social provincial que ofrezca a los pampeanos que trabajan en la actividad privada una cobertura gestionada en la provincia con la eficiencia, calidad y respeto por la salud de los comprovincianos que se referencia con el Sempre estatal. La idea no es la primera vez que irrumpe en el debate pampeano. Pero esta vez surge de un movimiento que, como el de las cooperativas y mutuales de la provincia, tiene una larga y reconocida trayectoria en la prestación de servicios, incluidos el de la salud. El Sempre II, como se lo ha comenzado a conocer, apunta a solucionar los problemas que los trabajadores enfrentan con muchas de las obras sociales foráneas así como a retener los cuantiosos recursos que se escapan de la provincia en este rubro. (LVS)