“La usurpación es un acto ilegal”

Sr. Director:
Por este medio quiero responder y aclarar la nota publica por este medio de comunicación los días sábado 9 y lunes 11 del corriente mes y año, en relación al desalojo de la ciudadana Tamara Llanos de una casa de la que soy propietaria legítima y que la misma usurpa.
En primer lugar, es mi deber hacer saber mi condición de discapacitada, tal como surge de la fotocopia del certificado que acompaño junto a la presente para su publicación, algo que parece haber olvidado la Sra. Llanos. En segundo término, dista mucho de ser cierto que la suscripta le prestó la vivienda a la sra. Llanos, “hasta que (la misma) consiguiera una del IPAV”, sino que el préstamo, de buena fe y atendiendo a un pedido de su madre porque momentáneamente carecía de vivienda y para que no quedara sola y deshabitada, prometiendo reintegrarla cuando concluyera el tratamiento al que tuve que recurrir por mi estado de salud y que fue llevado a cabo en un Hospital de la Ciudad de Buenos Aires.
Al regresar del mismo meses después, la Sra. Llanos se negó a restituirme la casa que le entregué totalmente amoblada, no permitiéndole nunca más el ingreso a la misma e inclusive intentando ante el IPAV, que me fuera quitada a pesar de ser yo la dueña legal.
Ante ello y dada la maliciosa negativa a devolver, a diferencia de muchos casos, la suscripta siguió todos y cada uno de los pasos legales correspondientes desde abril de 2016 cuando Llanos tomó conocimiento legal del reclamo de devolución y que, como no podía ser de otro modo, tienen como consecuencia el desalojo.
O sea que la usurpación de Llanos es un acto ilegal y de no haberlo sido, hubiese apelado la sentencia que dispuso su desalojo, a lo que cabe agregar que a pesar de ello se le concedió un plazo de 6 meses para que se procurara una vivienda en lo que se comprometió su letrada y los distintos organismos del Estado, y todo ello mientras la suscripta tuvo que recurrir desde su retorno a la ciudad, a tener que alquilar otra casa para vivir y adecuarla a mi discapacidad, lo que pago con mi pensión.
Debo aclarar que jamás nadie le cobró por ocupar la vivienda, ni la Sra. Llanos abonó siquiera un Impuesto o Tasa Municipal. En los tiempos que corren no resulta válido desvestir a un santo para vestir a otro, por lo que no toca a la suscripta, que también es víctima de una situación que no ha creado, solucionar el problema de vivienda y/o falta de trabajo que denuncia Llanos.

María del Carmen CASTAÑIERA
DNI 14.053.350