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La venganza de los pampeanos

LA SEMANA PAMPEANA

I – Las elecciones internas de Cambiemos en La Pampa han desatado la ola más temida por el macrismo. Un aparente «cuatro de copas» radical, ignorado por los medios y los centros de poder político aplastó las aspiraciones del «caballo del comisario» del presidente de la Nación en la provincia y desencadenó un estado de opinión al interior del radicalismo de alcance nacional que amenaza con terminar, no solo con la hegemonía del Pro dentro de la alianza gobernante, sino que anticipa la posibilidad de una catástrofe electoral.

II – El perdedor local de esa jornada lo explicó, cuando aún no conocía el resultado pero lo maliciaba, como fruto de su cercanía con el presidente Macri. El perdedor, quiso decir, fue Macri, no él. Luego, aleccionado por los asesores de comunicación, le echó la culpa a La Cámpora y a un inverosímil pacto con el radicalismo pampeano. Pero no estaba errado cuando apuntó a su jefe político como el causante de la debacle electoral. Parafraseando a Don Ata, la flecha ya está en el aire y a las pocas horas su efecto se hizo sentir en toda la extensión geográfica y política del país. Desde Santa Fe, donde el macrismo bajó su candidato para no enfrentar nuevamente esa ola adversa que surgió en La Pampa y teme se convierta en un tsunami, hasta en la propia Casa Rosada donde los alquimistas electorales duranbarbeanos ya no saben cómo hacer para encubrir una realidad que los desnuda.

III – ¿Cómo pudo el macrismo y sus socios locales perder en quince meses un caudal electoral que puso en jaque por primera vez en años al peronismo lugareño? ¿Qué sucedió en este lapso que hizo cambiar de opinión a los pampeanos? ¿Por qué el electorado de esta pequeña y olvidada provincia licuó el capital político que había depositado en manos del macrismo? La respuesta hay que buscarla en la realidad que, según dicen, es la única verdad. Y la realidad indica que en La Pampa, desde el primer día que vino, el presidente mintió y subestimó la inteligencia de sus habitantes. Desde la promesa incumplida de los tres mil jardines hasta los alteos nunca terminados, desde la quita de subsidios al transporte a los tarifazos.

IV – En política se vuelve de muchas cosas, pero de la defraudación al electorado no. La ola que nació en La Pampa y sacude las bases del poder macrista en la Argentina tiene una enorme carga de escarmiento. Es la respuesta de ciudadanos a los que la torpeza y la ceguera macrista unió en una misma dirección. El domingo votaron a favor del radicalismo y en contra de Macri y sus representantes locales una enorme variedad de desencantados: los que creyeron y ahora se sienten defraudados, los que pensaron que habría un cambio positivo y ahora se muestran indignados, los que confiaron que el presidente decía la verdad y se sienten burlados, los que creyeron que todo mejoraría y hoy los agobia una economía aplastante.

V – Por si hacía falta confirmar esta «venganza de los pampeanos» a las mentiras macristas, la elección en el peronismo mostró rasgos de una misma intención en los que allí emitieron su voto. Así como en la interna de Cambiemos las palabras de Mac Allister admitiendo que su cercanía al presidente lo había perdido, aquí lo fueron las del candidato perdidoso en la interna por la candidatura a intendente, Jorge Lezcano a quien, según sus propias palabras, «se le cruzó Cristina». Uno y otro voto confirman que la tendencia del voto en La Pampa es, hoy por hoy, un voto contra el gobierno y a favor de quienes pueden ser una alternativa. En el universo de Cambiemos, esa intención favoreció claramente al radicalismo; en el peronista, esa lectura es más ajustada y, tal vez, difusa, pero el resultado no pude ignorar que hubo una apuesta al «fantasma» de Macri que es, aquí y en todo el país, el kirchnerismo.

VI – Hasta dónde esta tendencia se proyectará en octubre en las elecciones nacionales es un ejercicio político-proyectivo que cada quien hará a su modo. En el medio habrá una nueva elección en La Pampa que puede anticipar el escenario que le espera al gobierno nacional. El volumen abrumador de los votos peronistas por sobre los de Cambiemos en la interna del domingo pasado anima a vaticinios pero, más que las consecuencias provinciales de ese resultado, lo que desvela a la alianza gobernante es que en mayo, desde la provincia se desencadene un nuevo y más devastador «efecto La Pampa». (LVS)