La burocracia energética se equivocó de empresa

I – La crisis del sistema de distribución eléctrica llegó en la semana a un punto temido: la falta de pago de las cooperativas de las facturas de energía a la Administración Provincial. Se trató, en realidad de un final anunciado. El congelamiento de tarifas que el gobierno nacional le impuso al gobierno provincial, eligió (¿casualidad?) un sistema de compensación enrevesado que pone al movimiento cooperativo como rehenes (como jamón del sandwinch, se dice popularmente). Ese sistema de compensación había ya despertado la desconfianza de los cooperativistas pues el gobierno nacional no pagaba la diferencia entre la tarifa congelada y los costos reales en efectivo y contra presentación de la simple factura de energía que la APE le pasa mensualmente a cada cooperativa. No. El sistema que la burocracia energética nacional eligió no es automático (como el que tienen otras empresas privadas de servicios subsidiados a las que se le compensa mes a mes con la simple presentación de una declaración jurada: de kilómetros en el caso de los transportes, de metros cúbicos, en el caso de las distribuidoras de gas). En cambio, a las cooperativas se las obliga a presentar complejas rendiciones de cuentas de obras pagadas supuestamente por la Nación en compensación por la menor recaudación devenida del congelamiento.

II – Tal vez, en teoría, el sistema cierra. Quien lo pensó (si se piensa bien), pensó que de esa forma se beneficiaba doblemente al usuario al congelarle la tarifa y obligar a las empresas distribuidoras a realizar obras pues la compensación tarifaria se realiza vía aportes para infraestructura. Pero quien así pensó no pensó que en La Pampa el movimiento cooperativo no necesita esa especie de “incentivo” para hacer obras pues las obras se hacen sin necesidad que se lo diga nadie. Y esto es así porque las empresas cooperativas, a diferencias de las empresas privadas de distribución y aún de las empresas estatales, son manejadas por los propios usuarios elegidos democráticamente cada año en elecciones donde participan todos sus asociados que son, por si hace falta aclararlo, los propios usuarios. Por eso resulta extraño que este sistema se pruebe en La Pampa con el movimiento cooperativo y no con la distribución de gas que sí necesita obras de infraestructura que la empresa distribuidora no hace pese a las ganancias exhorbitantes que ha tenido desde que se le entregó ese negocio luego del desguace antinacional de Gas del Estado. Curiosamente a esta distribuidora la secretaría de Energía de la Nación le compensa automáticamente via subsidios directos la rebaja tarifaria.

III – Quienes pensaron la compensación por obras para las cooperativas no tenían ningún motivo para pensar que el movimiento solidario era remiso a realizarlas. Pero sí tenían las pruebas que el distribuidor de gas no cumplía con las obras necesarias para garantizar su propio negocio que se supone atado a la mayor cantidad posible de conexiones de gas. El gobierno de la provincia sufrió esa curiosa política empresaria que se negaba a conectar un barrio completo con cientos de conexiones. Más aún, en los últimos días se ha conocido que esta empresa extorsiona a los particulares que piden nuevas conexiones, para que le paguen una parte del gasoducto necesario para garantizar la provisión de más gas a la ciudad.

IV – El ojo de la burocracia energética nacional se equivocó en su punto de mira. A quienes deben obligar a hacer obras y condicionarles el pago de los subsidios a la realización de esa infraestructura es a la empresa multinacional que se lleva divisas del país hacia el extranjero y se niega a construir el gasoducto obligando a los propios usuarios a ser “socios” a la fuerza de su empresa y proverles aportes de capital para construirlo so pena de no conectarlos a la red de gas (“socios” sin derechos, desde luego pues no les da acciones que les permitan participar de la distribución de las utilidades).

V – Sobre el fin de semana, una pequeña luz pareció verse al final del túnel en el que esta burocracia, que no conoce el país, ha metido al movimiento cooperativo pampeano. Un alto funcionario de la Presidencia de la Nación pidió a las cooperativas los antecedentes de este brete en el que se las ha metido con el congelamiento. Los pampeanos esperamos que una decisión presidencial termine con este increíble ataque al cooperativismo que se hace en nombre de un gobierno nacional que ha dado muestras de defender y promover el cooperativismo en nuestra provincia y en el país. (LVS)