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Las mujeres vienen marchando

ANTEOJOS VIOLETAS PARA MIRAR EL NUEVO GOBIERNO

El resultado electoral del domingo puede ser leído en clave feminista. Nuevas intendentas bonaerenses, danza de nombres en el gabinete, la legisladora más joven…
TALI GOLDMAN
Cuando pasó el festejo y los números se asentaron, todas hicieron cuentas: el Frente de Todes alcanza la mayoría en el Senado, que presidirá Cristina Fernández de Kirchner. Y tanto el presidente electo, como Cristina expresaron su posición a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. ¿Se viene?
Sin dudas los feminismos fueron uno de los movimientos antimacristas y de resistencia claves en estos últimos cuatro años. Nunca está de más recordar que el primer paro a Macri se lo hicieron las mujeres y sin dudas, las ya incontables manifestaciones de los colectivos de mujeres, lesbianas, travestis y trans fueron de las más numerosas. Y el feminismo, entendido por un movimiento heterogéneo pero esencialmente político, milita por una sociedad más igualitaria. Por eso hay mucho para festejar en términos feministas con el triunfo del Frente de Todes. Porque este movimiento es, ante todo, una militancia por la inclusión.

Anteojos violetas.
En ese sentido, el resultado electoral también debe leerse con los antejos violetas que no se subsume a una pelea marketinera entre pañuelos. Eso es lo que quiere el neoliberalismo, el individualismo. El feminismo es un movimiento político que piensa de manera colectiva. Y esos lentes violetas lo ven todo con ojos de inclusión. Por eso, el triunfo de Alberto y Cristina es volver a pensar en un ministerio de Salud y de Trabajo y eso es también un triunfo del feminismo, porque las más vulneradas en estos cuatro años fue este colectivo.
El informe del Indec mostró que efectivamente la tasa de desempleo para las mujeres de hasta 29 años en el Conurbano llegó a 24,6 por ciento, más alta en comparación con los varones. Por lo que el triunfo de Axel Kicillof y Verónica Magario en la Provincia de Buenos Aires, que también se propusieron como pilares fundamentales la salud, la educación y el trabajo deben leerse como una expectativa. Porque las mujeres fueron quienes pararon las ollas en los barrios, las que además de la jornada laboral no paga en en sus casas, tuvimos que salir a trabajar en los trabajaos peores pagos y más precarizados.

En el gabinete.
Aunque todavía son todas especulaciones, la danza de nombres que circula para ocupar cargos en ministerios también tiende a la paridad. Y la paridad tampoco entendida desde un mero discurso de «poner mujeres» ocupando sillas, porque bien sabemos que no se nace mujer, sino que se llega a serlo. En estos cuatro años varias mujeres han ocupado lugares centrales en la política, como María Eugenia Vidal o Patricia Bullirch, para citar dos ejemplos, y nadie podría decir que tuvieron en cuenta las demandas de género ni ejercieron su poder desde una lógica feminista. Por el contrario. El gobierno bonaerense es el que tiene mayor desigualdad de género en lo que refiere a cargos ejecutivos. Por caso, ninguna mujer tiene rango de ministra o secretaria.
Ya suenan varios nombres que podrán ocupar carteras claves a partir del 10 de diciembre. Por un lado, Marcela Losardo, quien fuera representante en el Consejo de la Magistratura durante el gobierno kirchnerista, es socia y amiga de Alberto y su nombre estaría vinculado al ministerio de Justicia; María Eugenia Bielsa, santafesina y hermana del ex canciller, sería la ministra de Vivienda y Urbanismo, uno de los nuevos ministerios que prometió crear el próximo Presidente. Otras mujeres que también podrán hacerse cargo de un ministerio son Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa que fue candidata a diputada provincial y festejó desde el escenario, o la diputada nacional Victoria Donda. Ambas suenan para comandar otro nuevo ministerio vinculado a la igualdad y al género, que en un principio se conoció como ministerio de la mujer. También se especuló con que Dora Barrancos -quien finalmente no obtuvo el lugar en el senado por el compitió- ocupe este lugar.
Cecilia Todesca y Cecilia Gómez Mirada son otros dos nombres del círculo de confianza de Alberto. La primera, parte del equipo económico, suena para ocupar el Banco Central; la segunda, mano derecha de Santiago Cafiero ocupará un lugar privilegiado dentro de la jefatura de gabinete.
Por último una de los nombres que más suenan para manejar una cartera clave como lo es la Anses es el de Luana Volnovich. La actual diputada nacional -que consiguió renovar su banca- podría comandar una de las arcas más importantes en términos de recursos y administración y mucho de esto tiene que ver con el proyecto de ley que presentó para que se prorrogue la famosa «jubilación para amas de casa».

Intendentas.
Otro de los triunfos fueron las nuevas intendentas mujeres feministas en distritos bonaerenses. Porque los «barones del conurbano» no son personajes de la antigüedad. Todavía existen y, sobre todo, todavía existe una lógica política machista impregnada hasta en los lugares más recónditos.
La victoria de Mayra Mendoza, en Quilmes, es uno de los grandes ejemplos. Se impuso frente al candidato de Juntos por el Cambio, Martiano Molina. De esta manera, a partir del 10 de diciembre, será la primera mujer intendenta de la historia de Quilmes.
Otro municipio que comandará una mujer es el de Moreno. Mariel Fernández -referente del Movimiento Evita- se impuso 59,4 a 28,8 por ciento sobre el macrista Aníbal Assef y se transformó en la sucesora de Walter Festa. Según consignó la periodista Daniela Morán en el portal de noticias Latfem, «La propuesta política presentada por Mariel Fernández tiene como base dos fuerzas políticas claves en los años aciagos de macrismo: el feminismo y la economía popular. La candidata a intendenta asegura que las mujeres son quienes lideran los movimientos barriales desde siempre. La lista que encabeza Mariel está integrada por ´Las Cayetanas´. Así se hacen llamar las mujeres referentes de los distintos movimientos que incluye entre otras están María Gonzales de la Corriente Clasista Combativa (CCC) y Josefina Díaz Ciarlo de Barrios de Pie».
En la ciudad, si bien Larreta triunfó holgadamente ante Matías Lammens, ingresó a la legislatura porteña y se convirtió en flamante legisladora Ofelia Fernández, que con sus 19 años será la diputada más joven en ocupar un cargo. Una piba que es producto de la «revolución de las hijas» y que sin duda, va a mover el tablero político. (Extractado de Nuestras Voces).