Los bolsos con dinero de la campaña macrista

LAS REVELACIONES DEL PERIODISTA HUGO ALCONADA MON

La “ruta del dinero M” fue descripta por el periodista de La Nación ante el juez que investiga los oscuros aportes a las campañas electorales de Cambiemos.
MARTIN SOLER
La declaración del periodista Hugo Alconada Mon en la causa de los “aportantes truchos” para las campañas de Cambiemos aportó datos del rol que desempeñó el presidente Mauricio Macri durante la colecta de fondos realizada en 2015. En su exposición ante el juez federal Ernesto Kreplak, el testigo aseveró que el dinero de la campaña bonaerense de 2017 se repartió en “dos docenas de bolsos” de color “negro” y, más allá del dato, sumó un nuevo nombre a la trama judicial: el del ex ministro de Infraestructura bonaerense Edgardo Cenzón, quien, junto a Nicolás Caputo fue responsable de la recaudación y la distribución del dinero, al menos en el año 2015.
En su declaración el periodista de La Nación brindó detalles de las empresas que aportaron a la campaña y explica cómo era el método de pago y el rol de las fundaciones usadas para captar fondos y señala a la ex funcionaria María Fernanda Inza como una de las personas con mayor “preponderancia” en el financiamiento de la campaña 2017. Su libro “La raíz de todos los males” fue también utilizado como insumo judicial.

1.760 millones.
La primera de las preguntas del juez apuntó a conocer cómo fue el mecanismo utilizado para la recaudación. Desde mediados de 2014 a 2015, Caputo y Cenzón “coordinaron un equipo abocado a recaudar fondos” que superaron los 1.760 millones de pesos “apoyado en la recaudación que obtuvieron de medianos y grandes empresarios, aportes de funcionarios y militantes y, en un determinado momento, un adelanto financiero del propio Nicolás Caputo, cuando las encuestas mostraban tercero a Macri”, detalló Alconada Mon.
Según el testigo, entre los empresarios que aportaron fondos aparecen “empresas constructoras, empresas de seguridad privada con contratos vigentes o ya vencidos con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como así también algunos de los empresarios que figuran hoy en la causa ‘cuadernos de la corrupción’, al igual que cámaras sectoriales, como Cilfa”, que es la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos.
En otro pasaje de su exposición, el periodista detalló: “Múltiples empresas que aportaron fondos a la campaña blanquearon al menos parte de esos aportes en las cenas a beneficio de la campaña que organizó Cambiemos. Un ejemplo específico que recuerdo es el de Brasken, que es una empresa en parte controlada por Odebrecht, la constructora brasileña, que aportó fondos a la campaña y envió a empleados y ejecutivos de mediano rango de su filial en la Argentina, para no dejar vacía la mesa durante el evento. Del mismo modo recuerdo que el aporte de Cilfa en particular fue fruto de toda una negociación previa e intentos por acercar al entonces candidato Macri con el sector, negociación que tomó semanas y, al menos, tres reuniones previas. Recuerdo también, respecto de los aportes de los propios funcionarios y militantes de Cambiemos, que varios aportaron de manera voluntaria”.
Pero Alconada Mon también recordó que otros candidatos se vieron sorprendidos cuando sus nombres aparecieron como supuestos contribuyentes. Entre ellos, el entonces candidato a intendente por Cambiemos en Ituzaingó, Osvaldo Marasco, “quien me comentó que presentó su lista de candidatos a concejales y consejeros escolares y descubrió después que la usaron completa para dibujar aportes. Recuerdo, por ejemplo, que a él lo hicieron figurar con una supuesta donación de $50.000, que él jura que jamás hizo. También me comentó que algunos consejeros escolares aparecían con donaciones de $38.000, que él me indicaba que era imposible porque él hasta les daba dinero para el colectivo”.

Dólares y cuevas.
En cuanto a la metodología de los pagos, el periodista expresó que “la mayoría de los aportes fueron en efectivo, en ocasiones también mediante el pago en especie, y por último, en algunas ocasiones, se recurrió al truco de la supuesta bancarización”. Con respecto a los aportes en efectivo, “recuerdo que uno de los mayores problemas que tuvieron todos los equipos de campaña es que las donaciones se entregaban en dólares y, siendo aportes clandestinos, debían recurrir a cuevas financieras, lo cual llevaba a otra dificultad, porque no en todas las provincias contaban con cuevas financieras de confianza y liquidez suficiente para cambiar los montos requeridos, lo cual llevó a su vez a los equipos de campaña a la necesidad de transportar fortunas en efectivo, en avión o en camionetas por todo el país”.
La bancarización de los aportes “significa un truco por el cual los equipos de campaña repartían fondos entre militantes y voluntarios para que se presentaran en los bancos, los depositaran como propios, en ciertos casos a cambio de una comisión, y transfirieran esos fondos a la campaña”, señaló. Así, el dinero era blanqueado e ingresado al circuito electoral de Cambiemos.
En relación a la tarea puntual de Nicolás Caputo el periodista puntualizó que “se encargó de supervisar a todo el equipo para el financiamiento electoral. Esto es, coordinar encuentros con empresarios, las formas de pago, repasar las listas de empresarios que debían contactar, tanto con Mauricio Macri como con otras figuras del PRO”. Una vez obtenidos, los fondos “pasaban a manos de otro sector del equipo de campaña, abocado a definir los gastos proselitistas, sector en el cual estaban, entre otros, Marcos Peña, Jaime Durán Barba y otros referentes”.

La fundación de Michetti.
Alconada Mon recordó que, junto a otro periodista, emprendió una investigación para “acceder a los ingresos o donaciones recibidos por múltiples fundaciones creadas o controladas por políticos, para lo cual hurgamos en varios organismos públicos. Nos encontramos con que esas fundaciones se beneficiaban por los muy magros controles y auditorias, al punto que nos resultó imposible acceder a sus registros de donantes. Recuerdo el caso de la Fundación SUMA, en la cual figura la actual vicepresidenta Gabriela Michetti, que dijo haber sufrido un robo que no denunció durante semanas y que incluía entre sus donantes a algunas de las empresas más importantes de la Argentina, como Techint y Panamerican Energy, y algunas de las empresas con mejor relación con el gobierno porteño, como la constructora Criba”. (Extractado de Letra P).