¿Los radicales se bajan para que gane el Colo?

I – El radicalismo pampeano decidió, finalmente, que su candidato para las elecciones a gobernador de mayo de 2019 sea Daniel Kroneberger. Lo hizo, curiosamente para un partido que hace profesión de fe democrática y republicana, en base, no a una compulsa interna, sino a dos actos secretos: una encuesta que nunca mostraron y una reunión de Cambiemos a nivel nacional entre el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo y el armador del Pro, Marcos Peña, de la que no se sabe qué hablaron pero cuyas consecuencias en La Pampa, admitieron en la semana, fue que los dos candidatos mejor posicionados, Juan Carlos Marino y Francisco Torroba, se bajaran y el dedo señalara al único que persistió hasta el final.
II – Más allá de la sincera alegría de Kroneberger, es difícil entender qué se esconde detrás de la decisión. ¿Qué se cocinó entre la Casa Rosada y la dirigencia radical de La Pampa cuyo resultado fue que se bajara el candidato que mejor medía para posicionar mejor al partido ante la inevitable interna o el inevitable acuerdo con sus socios locales del Pro para definir la fórmula o los lugares que cada partido ocupará en ella? El último día del plazo acordado por la Convención para tener al candidato, Juan Carlos Marino anuncia sorpresivamente que se baja y le deja el camino despejado a Francisco Torroba. Pero Francisco también se baja poco después, desconcertando a quienes, dentro y fuera del partido, intentaban entender hacia dónde se encaminaba la estrategia partidaria.
III – Una lectura simplista diría que la encuesta, que daba un virtual empate entre Marino y Torroba, y bastante detrás lo ubicaba a Kroneberger, en realidad sirvió para sincerar qué era lo que se estaba jugando en el partido radical pampeano con la puja de los tres. Cuando todos pensaban que se estaba definiendo la candidatura a gobernador, teóricamente, el cargo más alto al que pude aspirar un pampeano que ingresa a la política para trabajar a favor de sus comprovincianos, en realidad se estaban definiendo los lugares que a cada uno le correspondería en el armado electoral de un partido que tiene asumido que sus mejores lugares son los legislativos. A fuerza de derrotas electorales, el radicalismo posterior al liderazgo de Pacheco Berhongaray, dejó de disputar seriamente la provincia para enfrascarse sin pudores en la puja por los puestos legislativos que son los únicos que realmente sabe que conseguirá con seguridad. Solo así es posible entender el sainete que terminó con la elección de su tercer mejor hombre, de acuerdo a la encuesta, supuestamente para competir con el lugar más importante al que un partido pampeano puede aspirar.
IV – La encuesta confirmó entonces que al que mejor midió, Juan Carlos Marino, le sigue correspondiendo el mejor lugar al que aspira la derrotista dirigencia radical que maneja el partido y que es, sin dudas, la senaduría nacional que ganó hace dos años y lo mantendrá ocupado cuatro años más. La frase de Marino al bajarse, acusando a los que lo obligaron a hacerlo, de no querer ganar la provincia, exime de más argumentos. Al que empataba con él, Francisco Torroba, por orden de prelación, le correspondería una diputación nacional o unos lugares más en la lista de diputados provinciales, y al tercero, Daniel Kroneberger, el premio consuelo de ser candidato a gobernador, un cargo que este armado da por perdido antes de empezar, como se lo señaló la encuesta que encargaron.
V – Semejante panorama, no obstante, tiene también una componente nacional que habilita a preguntarse: si en el ánimo lugareño ganó esta opción, ¿acordó el radicalismo nacional en la reunión Cornejo-Peña una estrategia que obligó al sacrificio de Marino y Torroba para hacer posible el camino del Colo Mac Allister a la candidatura a gobernador que no tenía opciones con aquéllos en una interna y sí las tiene con Kroneberger? Este desarme de una candidatura radical a gobernador con candidatos fuertes que miden mejor que Mac Allister, por uno que en muchos aspectos pierde con él, ¿no es en realidad el anticipo que la Casa Rosada apuesta por un candidato a gobernador del Pro y no uno radical?
VI – Si solo fuera a jugarse la feria de vanidades y rebatiñas de cargos del radicalismo y sus socis de Cambiemos, estas preguntas podrían no tener más destino que una constatación patética sobre el papel que los pampeanos jugamos en la política como la entiende algunos. Pero los pampeanos no podemos olvidar que detrás de esta decisión inexplicable del radicalismo uno de los protagonistas es el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, a quien La Pampa le estorba porque se opone a la construcción de Portezuelo que es, para el mendocino, su carta ganadora electoral. Si ganara en la provincia el Colo Mac Allister, La Pampa dejaría de ser un problema para Mendoza y su plan de apropiarse de nuestros ríos. El Colo, ya lo ha dicho, negociaría con los cuyanos una salida que no sería otra que la entrega de nuestros ríos, Atuel y Colorado, por alguna promesa de las que la Casa Rosada hace con tanta facilidad. (LVS)