Macri rompe el Mercosur para negociar con Europa

PUNTO DE VISTA

Nelson Nicoletti *
La cada vez más evidente perspectiva de que Macri finalice su raid destructivo por la Presidencia el año próximo no hace más que acelerar inconfesables propósitos ocultos de la alianza gobernante. En el marco de las relaciones internacionales sobresale la entrega de soberanía a niveles escandalosos: al Pacto Foradori/Duncan que le permite al Reino Unido explotar los hidrocarburos en las Islas Malvinas, ahora se le agrega que Macri acaba de pedir al Mercosur eliminar la cláusula que impide a los Estados Partes a negociar por sí mismos con la Unión Europea.
El fracaso de las negociaciones del Mercosur con la Unión Europea que tuvo a Montevideo la semana última como escenario alejó definitivamente la firma de un acuerdo de libre comercio. Las pretensiones de Europa fueron resistidas a pie firme por varios países del bloque, no Argentina precisamente “que estaba dispuesta a firmar como sea”.
De hecho, Macri pidió al organismo que elimine la cláusula que impide la negociación por fuera del Mercosur, con la idea de concretar bilateralmente lo que en conjunto no se puede por los acuerdos internacionales. El indisimulable perfil autoritario de Macri -que puertas adentro es bien conocido- se manifiesta en las relaciones exteriores. La pretensión de Macri es romper el Mercosur para no tener que consensuar con nadie y hacer lo que le venga en ganas, con la lógica que menor maneja: la del patrón. Ni Temer se anima a tanto…
Mejor lo resume Raúl de la Torre en “Página 12”: “Quieren dejar atadas sus reformas estructurales en el marco de un acuerdo internacional, como lo hizo Menem con la OMC en 1995, para si alguien quiere avanzar en el futuro con procesos de industrialización ya no lo pueda hacer”.
¿Por qué se niegan a firmar los demás países del bloque? Porque las exigencias de Europa son inadmisibles para el desarrollo y la economía de nuestros países: no se puede resignar la propiedad intelectual en los términos que quieren los europeos ni tampoco aceptar que en las compras oficiales de nuestros estados deba privilegiarse a las empresas europeas mientras que mantiene absoluta restricción al ingreso de los productos del Mercosur, tanto de origen vegetal como animal, como ya lo alertó hace un tiempo el piquense Ulises Forte, presidente del Ipcva, anticipando las desventajas que para La Pampa implican el acuerdo con Europa en estos términos ruinosos.
Macri está mostrando su verdadero rostro mientras se agota su tiempo. Mas de doce años llevamos de negociación. Este apuro sólo se explica por su desconfianza sobre su futuro. Y hace bien.

(*) Parlamentario del Parlasur