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Más ajuste y menos beneficiarios

EL FMI CONTRA LOS JUBILADOS

Un documento presentado por técnicos del FMI en una reunión en Tokio plantea nuevos recortes en los sistemas previsionales, apuntando a Argentina y Brasil.
IRINA SANTESTEBAN
El acuerdo al que arribó el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional en octubre de 2018, tiene efectos muy negativos para la mayoría de la población.
La sinceridad del ministro de Finanzas, Nicolás Dujovne, fue categórica, al expresar que la firma de ese acuerdo habría provocado la caída de cualquier gobierno. Así, con el cinismo que caracteriza a los funcionarios – CEOs de esta administración, ponía de resalto una supuesta «fortaleza» de su modelo neoliberal. En realidad, es un arma de doble filo.

Más ajuste.
La reforma previsional, a la que se intentó disfrazar como «conveniente» para los jubilados, fue la ley que le costó al gobierno, en diciembre de 2017, luego de triunfar en las legislativas de ese año, una importante pérdida de su imagen positiva.
No sólo porque se aprobó en medio de una salvaje represión contra quienes se manifestaban rechazando la ley en las inmediaciones del Congreso, sino porque a pesar del cerco mediático del que goza este gobierno por parte de los medios hegemónicos de comunicación, acarreó un grave perjuicio para quienes tienen un haber previsional.
Los jubilados perdieron en el período septiembre 2017-septiembre 2018, un 9% de poder adquisitivo de sus haberes; en aquel momento, los economistas estimaban que la pérdida total a fin de año sería de un 14%, calculando la inflación en un 45%. Pero la inflación, según el Indec, fue del 47,6%.

Sistemas generosos.
Así califica el FMI a los sistemas que, como el argentino, y mal que les pese a los que durante el gobierno de Cristina Fernández la denostaban por haber vetado la ley que garantizaba el 82% móvil para las jubilaciones (hecho cierto, además), tiene una amplia cobertura, aún para aquellas personas que no han completado sus aportes durante su vida activa.
Es un hecho que en 2003 la cobertura previsional sólo alcanzaba a menos del 60% de los adultos mayores; en 2015, al finalizar el mandato de CFK, esta cobertura llegó a beneficiar al 95% de la población mayor de 65 años.
Que los haberes eran bajos, es cierto, pero también lo era que el sistema por el cual se actualizaban, era muy superior a la inflación. En cambio, con la reforma previsional de Macri (con la ayuda de dirigentes peronistas como Pichetto, Bossio y otros), los jubilados y jubiladas vienen perdiendo poder adquisitivo, ante la escalada de los precios. Y ni qué hablar de la quita de medicamentos gratuitos que a través de la obra social PAMI se proveían a sus afiliados, para una amplia gama de enfermedades.
David Lipton, el número dos del FMI detrás de Christine Lagarde, fue el encargado de presentar el documento en Tokio, la semana pasada. Como Dujovne, también fue muy sincero: «odio sonar como el FMI en este punto, pero hay países cuyos generosos sistemas públicos de pensiones pueden llevar a las finanzas públicas a una difícil situación. Deben considerar pasos cómo limitar las jubilaciones tempranas que reduciría las vulnerabilidades de largo plazo». Para Lipton, el mecanismo para lograr esa meta es que los trabajadores activos «se preparen para el futuro ahorrando más y extendiendo sus vidas laborales».
A buen entendedor…

Haber inicial.
La recomendación del FMI para Argentina pasa por reducir la tasa de sustitución, es decir, bajar la relación entre el haber inicial y el salario promedio previo al retiro.
Actualmente, el haber inicial se calcula tomando como base para el porcentaje a aplicar, los salarios de los últimos 10 años. En algunas provincias, como Córdoba, el sistema es más «generoso» porque se toman los últimos 4 años para el cálculo del haber previsional inicial.
Y hay regímenes especiales como los docentes, docentes universitarios y trabajadores de Luz y Fuerza, a los que apunta el organismo internacional cuando habla de «terminar» con la generosidad del sistema jubilatorio.
En el caso de los docentes, el porcentaje para el haber inicial se calcula sobre el último salario percibido durante la actividad.
Si tenemos en cuenta el peso de la antigüedad y los diversos puntajes que va adquiriendo un docente y que impactan en su salario, se verá claramente el perjuicio que sufrirán cuando se tenga que calcular, para el haber jubilatorio, los últimos 25 años, considerando que en los primeros años el salario es notablemente inferior.

Menos jubilados.
Este es otro de los objetivos del FMI para Argentina y que el gobierno tiene que aplicar, si es que pretende que aquél desembolse los fondos acordados, que tanto necesita Macri en su ya reconocida pretensión reeleccionista.
Uno de las formas de lograr menos jubilados es aumentando la edad para acceder a los beneficios previsionales, hoy en 60 años para las mujeres y 65 para los varones.
El gobierno ya modificó parcialmente este requisito, al «permitir» que, en uno y otro caso, si así lo desean, puedan trabajar 5 años más, mejorando su haber inicial. Ese mismo que ahora quieren reducir.
Hoy una trabajadora o un trabajador pueden quedarse 5 años más y jubilarse a los 65 ó 70 años, respectivamente. Y aunque esa decisión sea para lograr una mejor jubilación, la sinceridad del funcionario del FMI nos está diciendo que en realidad, lo que se busca es reducir la cantidad de jubilados, para hacer «viables» los sistemas previsionales.
¿Son viables los sistemas jubilatorios, en sociedades donde la expectativa de vida va en aumento?
Esa es otra discusión que no puede tomarse con parámetros de mercado, y menos por funcionarios como Lipton, o gobernantes como Macri, que aplican en las políticas públicas la lógica de la ganancia extra de los empresarios.
Con esos criterios, tampoco son «viables» la educación pública o los servicios públicos. Todo eso sería «gasto público» y eso es lo que quiere eliminar la política fondomonetarista de Cambiemos.