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Mentiroso es el sistema

LA SEMANA PAMPEANA

I – El cruce que el ministro de Hacienda de la provincia y el intendente de Toay y actual diputado provincial tuvieron en las preliminares del debate de la nueva ley de coparticipación municipal, anticipa las dificultades que enfrentará el nuevo gobierno para sacar por consenso un ordenamiento que conforme a todos los actores que pujarán por una porción de la torta en el reparto de recursos municipales. El ministro, al que nadie puede tildar de improvisado o mal informado en el tema, le apuntó directamente al fondo de la cuestión que ha tornado inviable el actual sistema. Aludió a las deformaciones que en el rubro «recursos propios» introducen algunos municipios para posicionarse mejor en el reparto metiendo allí facturaciones no de tasas retributivas de servicios o contribuciones de mejoras, sino la mera recaudación de operaciones comerciales como estaciones de servicios u otros emprendimientos.

II – El ministro usó el término «mentiroso» para hablar de los números de un grupo de pequeñas y medianas intendencias que «inflan» sus números de esa forma y logran unos puntos más de recaudación a costa de bajarle el del resto. Es que, al ser una torta, o sea, un porcentaje fijo de los recursos disponibles por el gobierno provincial, a cada uno le corresponde una porción cuyo crecimiento solo puede hacerse a expensas de otro u otros. En principio el sistema entiende que el dato más relevante para fijar el porcentaje de cada uno, es la cantidad de vecinos de cada jurisdicción. Luego, de manera secundaria, y para incentivar una sana administración de los recursos propios, fija premios y castigos de acuerdo a los niveles de recaudación. Pero ese punto, que se pensó orientado a la recaudación de tasas municipales, se vio deformado en los últimos tiempos con la incorporación de emprendimientos municipales de fuerte recaudación como lo son las estaciones de servicios.

III – Más allá de la pirotecnia verbal del ministro y del ex intendente, a la que se sumó un diputado radical con más ánimo de introducir una chicana política que de contribuir a darle racionalidad al debate, está claro que el resultado es que las municipalidades más grandes están perdiendo y el caso más evidente es el de Santa Rosa. Tal vez la forma en que se pueda zanjar la disputa, si es que hay ánimo de hacerlo y no de otra cosa, es la de crear un modelo de reparto que reafirme la preeminencia de la cantidad de vecinos y que limite el ítem de recaudación a la capacidad contributiva de esos mismos vecinos en cuestiones netamente ligadas al gobierno municipal y su monopolio en la fijación de tasas, derechos, contribuciones, etcétera. Las operaciones comerciales que encare cada jurisdicción comunal, se supone, tendrán el resultado económico que surja de ese intercambio comercial. Con el sistema actual, al introducirse la facturación en el cálculo de la coparticipación, puede ser que el negocio estrictamente económico sea ruinoso pero al no tenerse en cuenta sino solo la facturación, será igual un gran negocio político pues le garantizará un porcentaje mayor de la torta de la coparticipación aunque el pueblo deba pagar el déficit de esa iniciativa.

IV – Pese a la caída que en todo el país tuvieron las ventas navideñas nuevamente este año en relación al año pasado, en La Pampa, una afortunada conjunción de iniciativas del banco provincial y del comercio logró revertir esa tendencia que acompañó los años del experimento neoliberal macrista. La sola puesta en práctica de una serie de medidas de apoyo al consumo implementadas por el Banco de La Pampa, acompañada por el grueso de los comercios, permitió despertar las expectativas de consumo aletargadas por años de ajuste. De acuerdo a los cálculos de la Cámara de Comercio local, el aumento llegó al 20 por ciento, trayendo al finalizar el año, una inesperada perspectiva luego de meses donde el pesimismo económico ganaba a más del 80 por ciento de los que eran consultados. A estas iniciativas locales se sumó una incipiente pero sostenida mejora en la capacidad económica de los sectores más bajos impulsada por las medidas del gobierno nacional que insinuó no bien asumió su idea de una rueda virtuosa que solo funciona si el dinero se inyecta en la base de la pirámide donde el consumo (y no la especulación o la inmovilización de la renta) son los comportamientos económicos que contribuyen a iniciar ese movimiento económico luego de años de recesión. (LVS)