Inicio Opinion Ni María Eugenia se salvó de la derrota

Ni María Eugenia se salvó de la derrota

ELECCIONES PASO

La gobernadora de Buenos Aires era la candidata mejor posicionada de Cambiemos. Sin embargo, fue derrotada con amplitud en su propio territorio por Axel Kiciloff.
IRINA SANTESTEBAN
Mauricio Macri sufrió una dura paliza electoral en las PASO, al perder por 15 puntos con la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández, del Frente de Todos. Pero también María Eugenia Vidal, la que creían podía ser el «recambio» mediante el «plan V», perdió -ayer se supo- por 20 puntos frente al ex ministro de Economía de Cristina, Axel Kiciloff.
Vidal logró en 2015 lo que nadie hubiera creído, ganar en la provincia gobernada durante 28 años por el peronismo. Con su carita de buena, logró derrotar a una fuerza con gran poder territorial, nada menos que a los «barones del conurbano».
La acusación contra el candidato del Frente para la Victoria en 2015, Aníbal Fernández, de estar involucrado en el triple crimen de General Rodríguez y el negocio de la efedrina, fue una de las causas del triunfo de la gobernadora. El año pasado, durante el juicio oral que se llevó a cabo ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 1 de La Plata, Martín Lanatta confesó que mintió en la entrevista que le hizo el periodista Jorge Lanata en Periodismo Para Todos (PPT), pocos meses antes de las elecciones de octubre de 2015.
Aníbal Fernández denunció esa maniobra, pero nadie le creyó, la «fake news» llevada adelante por el multimedios Clarín fue muy poderosa, tanto como la que construyeron alrededor de la imagen de María Eugenia Vidal, «hada buena» que venía a poner fin a «las mafias».

Un pasado que condena.
Vidal dista mucho de esa imagen que muestran los programas de televisión y los conductores «amigables».
Su carrera en la política comenzó junto a su «gran amigo» Horacio Rodríguez Larreta, cuando éste era interventor en el PAMI durante el gobierno de la Alianza (1999-2001), siendo su Asesora.
El 29 de julio de 2000, el país entero se conmovía frente al suicidio del Dr. René Favaloro, cirujano argentino reconocido internacionalmente por realizar el primer bypass cardíaco en el mundo. En las cartas que dejó, Favaloro explicó que tomaba esa terrible decisión por la situación en la que se encontraba la Fundación que presidía, con una gran crisis económica, producto de las deudas de varias obras sociales, entre ellas el PAMI.
En ese momento, Rodríguez Larreta se defendió diciendo que el PAMI no tenía «deuda verificada» con la Fundación, aunque sí reconoció un «viejo reclamo» de facturas fechadas entre 1993 y 1995, «que no figuraban en los libros contables» de la obra social.
Sin embargo, en la carta, Favaloro afirmaba: «Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente)».

De familia.
Quienes hicieron y siguen haciendo campaña, acusando al gobierno anterior de «corruptos» y que «se robaron todo», se cuidan muy bien de mencionar que la madre de la gobernadora, Norma Susana Cascallares de Vidal, estuvo implicada en una de las mayores estafas bancarias, como fue la del Banco Mayo. Fue acusada de ser la que convencía a los clientes para que depositen sus ahorros en las mesas de dinero de esa entidad bancaria, presidida por el ex titular de la DAIA, Rubén Beraja.
Eso ocurrió en 1998, pero el juicio oral y público recién comenzó en 2017, con 14 imputados, ante el Tribunal Oral Federal Nº 3, que el pasado 16 de julio los absolvió a todos a pesar que el fiscal de la causa y las querellas habían pedido condenas para todos; en el caso de Beraja, de 7 años de prisión.
Otra muestra de la doble vara del Poder Judicial, que condena en juicios viciados de irregularidades y mantiene presa desde hace más de 3 años a Milagro Sala, o sin condena desde hace casi 2 años a Julio De Vido, pero absuelve a los responsables de una estafa que perjudicó a cientos de ahorristas.

Aportantes truchos.
El año pasado, gracias al trabajo de investigación del periodista de «El Destape», Juan Amorim, se descubrió que la campaña electoral en provincia de Buenos Aires en 2017 se había financiado con miles de «aportantes truchos» sacados del listado de beneficiarios de planes sociales. Éstos figuraban como aportantes a la campaña del PRO en la provincia que gobierna Vidal, incluso hubo militantes y dirigentes territoriales que estaban incluidos en esa lista, sin haber aportado suma alguna.
Si bien hubo una investigación penal, ésta no tuvo la cobertura mediática que le dan a las causas judiciales contra funcionarios de los gobiernos kirchneristas. En ninguno de los raids televisivos que hizo Vidal en esta campaña previa a las PASO, se le preguntó nada sobre esa causa, que la afectaba directamente.
Tampoco respondió a los 135 pedidos que hizo la Legislatura bonaerense para que diera explicaciones sobre el caso.

Contra los docentes.
Uno de los enfrentamientos más duros que tuvo Vidal en estos casi 4 años de mandato, fue con los docentes y específicamente con el secretario general del Suteba, Roberto Baradel. Así como Macri desconoció la paritaria nacional docente, Vidal en la provincia se negó a otorgar los aumentos salariales que pedían los sindicatos docentes. Los demonizó por hacer paros y movilizaciones, y en todo momento intentó poner a las familias en contra de los maestros.
El año pasado, cuando la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez murieron por un escape de gas en la Escuela Nº 49 de Moreno, la gobernadora no se hizo responsable, no envió condolencias a la familia de esos trabajadores ni a la comunidad educativa.
Vidal era la pieza de recambio ante la caída en la imagen del presidente Macri, con el «plan V», luego desechado. Sin embargo perdió frente a un candidato al que los mismos medios que ocultan las «manchas» de la gobernadora, no pudieron encontrarle ningún hecho del cual avergonzarse.
Axel Kiciloff es un profesor universitario, acusado de «marxista» por Miguel Angel Pichetto y el «establishment», que se conduce en un auto modesto y que demostró que en pocos meses de recorridas por el territorio bonaerense, le pudo ganar por paliza a la «imbatible» gobernadora.
Es que la realidad no se puede tapar, por más que Macri, Vidal, Durán Barba, Majul, Leuco y Clarinete lo intenten.