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No alcanzó los objetivos

Las noticias divulgadas en las últimas horas sobre la evolución de los precios dan una clara idea de que el gobierno nacional «no alcanzó los objetivos», como escribiría una maestra en el cuaderno de un alumno reprobado. Los datos son elocuentes en casi todos los rubros.
Por tomar solo algunos ejemplos para no abrumar al lector, se puede citar que el Indec dio cuenta de que la Canasta Básica Alimentaria aumentó solo en diciembre 5,1% y acumuló en todo el año pasado 45,5%, superando holgadamente la inflación anual que llegó al 36,1%. Un solo producto, la carne, se disparó el 76% a lo largo de 2020 lo cual determinó una caída del consumo al piso histórico más bajo de los últimos cien años, según informó la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra). Otro dato preocupante aportado por el Indec es el aumento de la ropa y el calzado: nada menos que el 60% en los últimos doce meses, en tanto los medicamentos más utilizados subieron un 46,1% según datos del Centro de Profesionales Farmacéuticos.
Pero no solo aumentan en forma desmesurada los precios que afectan a las economías familiares, el rubro de la construcción viene mostrando un comportamiento similar tal como lo reconoció a este medio el presidente de la Cámara de la Construcción de La Pampa. El dirigente brindó un dato impactante: dijo que los presupuestos que elaboran los constructores de viviendas particulares tienen una vigencia de apenas dos días, en virtud de que las listas de precios les llegan con aumentos semanales del cinco o seis por ciento.
Ningún argentino desconoce que el gobierno de Mauricio Macri se despidió en 2019 con un nivel inflacionario récord en las últimas tres décadas: 53,8%. Tampoco se ignora el efecto demoledor que tuvo la pandemia de Covid-19 en la economía nacional y mundial. Ambas circunstancias constituyen un pesado lastre para el actual gobierno que debe navegar en aguas muy turbulentas. Lo que no se alcanza a comprender del todo es por qué aumentan en forma tan desmesurada nada menos que los alimentos y los insumos de la construcción. Son segmentos vitales de la economía que, en su mayor parte, se elaboran en nuestro país, sin necesidad, salvo excepciones, de acudir a importaciones.
Tampoco se entiende qué función cumple, en los hechos, el programa de Precios Cuidados que implementó la Secretaría de Comercio Interior. Durante el año pasado se informó oficialmente que los municipios de todo el país participarían en las tareas de seguimiento y control. Hoy se desconoce, en virtud de la deficiente política comunicacional del gobierno, que ha sucedido al respecto, aunque lo cierto es que los resultados hablan por sí solos.
El gobierno nacional, tanto como el pampeano, tienen puesta la mira en la obra pública como actividad dinamizadora de la economía. Es bien conocido su efecto multiplicador y su influencia benéfica en infinidad de rubros como también en la generación inmediata de empleo. Pero si los mecanismos de control del Estado no se activan con mayor determinación, los mercados concentrados seguirán poniendo palos en la rueda con sus manipulaciones oligopólicas que benefician a unos pocos y perjudican a las mayorías.