No cede el avance del macrismo en la Justicia

RECORD DE DESIGNACIONES Y REMOCIONES

Un frenesí de designaciones en el Poder Judicial llegó con el macrismo. Con mayoría en el Consejo de la
Magistratura no paran las remociones y nombramientos.
FRANCO MIZRAHI
El Consejo de la Magistratura festejó el jueves pasado la elevación de 200 ternas al Poder Ejecutivo para cubrir los cargos en la Justicia. La cifra refiere al período de acción de la actual gestión del Consejo, es decir, que se retrotrae a noviembre de 2014 y llega a la actualidad. Un análisis de los números refleja la hegemonía macrista, que promete seguir avanzando sobre el tercer poder del Estado.
De acuerdo al mecanismo de selección de jueces establecido en la reforma de la Constitución de 1994, el Consejo de la Magistratura es el encargado de realizar los concursos públicos para cubrir los cargos en la Justicia Federal. A partir de su evaluación, eleva ternas de candidatos al Poder Ejecutivo, que es el que elige entre los postulantes. Luego, estos deben ser ratificados por el Senado de la Nación.
Así las cosas, de las 200 ternas elevadas se nombraron y asumieron 110 jueces desde la asunción de Mauricio Macri, entre federales y nacionales. Y aún quedan para designar otros 83 magistrados. Al 13 de junio, de esos 83, se pidió acuerdo del Senado de 28. Casi la mitad ya recibió el visto bueno de la Cámara Alta. El resto está en trámite en la audiencia.
Fiel espejo de esta situación, dos días antes de alcanzar el “récord” de las 200 ternas elevadas, el martes 12 de junio, el juez Mariano Llorens juró como integrante de la Cámara Federal. Con él, el macrismo selló su reestructuración de la segunda instancia de Comodoro Py.

Escoba nueva.
En el transcurso del gobierno de Macri se puso en la mira a la cámara revisora. Allí solo quedó en pie uno de los cuatro jueces que estaban en funciones a diciembre de 2015. Es que a este proceso de designación debe sumarse el de los desplazamientos: sólo en la mentada cámara fueron corridos (por acción o presión) Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero. El único camarista que mantuvo el cargo fue Martín Irurzun, lugarteniente del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, en los tribunales de Retiro; también está a cargo de la Dirección de Captación de Comunicaciones del Poder Judicial, encargada de controlar las escuchas telefónicas. A él se sumó Leopoldo Bruglia, quien llegó mediante un traslado polémico, y ahora Llorens. Aún quedan tres vacantes más por cubrir.
El tema de los despachos sin un juez natural a cargo no es menor en el sistema judicial. En la actualidad, hay 187 vacantes con concurso en trámite en el Consejo de la Magistratura.
Desde las últimas elecciones legislativas, que provocaron cambios en la conformación del Consejo, el oficialismo logró una mayoría automática al sumar aliados clave por lo que ahora tiene los números para avanzar con las designaciones que le resulten convenientes. Ya lo adelantó el presidente del Consejo, Miguel Piedecasas: “Seguiremos trabajando para este año cubrir la mayor cantidad de cargos posibles”. En la gestión anterior, sólo se habían elevado 45 ternas en cuatro años.

Puestos clave.
En lo que evidencia un cambio de época en la Justicia, a este escenario debe sumarse que Macri nombró a dos jueces de la Corte Suprema de Justicia: Carlos Ronsenkrantz y Horacio Rosatti. Y que avanza con cinco designaciones en la Cámara Federal de Casación Penal, la máxima instancia penal del país y por la que pasan las causas políticas más sensibles (donde hay 8 camaristas, de los cuales 5, por ahora, suelen expedirse como desea el gobierno).
También desplazó a la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, y tras usufructuar el accionar del interino Eduardo Casal, ahora pidió acuerdo al Senado para nombrar a su reemplazante: Inés Weinberg de Roca.
Si se confirma la actual conformación del Consejo de la Magistratura, es decir, si se considera constitucional la reforma que realizó el kirchnerismo por la que se redujo a 13 miembros (lo debe definir la Corte, que cuenta con un dictamen del Procurador General de la Nación interino, Eduardo Casal, a favor de esta posición, y un fallo adverso del Contencioso Administrativo que postula volver a la antigua integración de 20 miembros), todo continuará tal cual lo planeado en lo que hace a la renovación de cargos. Es que este año caducan los mandatos. Con ese horizonte, ya se están definiendo las candidaturas para las elecciones de septiembre en las que se elegirá a los tres representantes de los jueces en el consejo (sobre un total de 13 integrantes, que incluye representantes de abogados, académicos, el Ejecutivo, senadores y diputados).

Tres listas.
Según fuentes judiciales, habría tres listas. La celeste postula a Alberto Lugones, quien encabeza la cámara federal de San Martín. La bordó iría con Ricardo Recondo, quien quiere volver a ser consejero. Con edad para jubilarse, por un acuerdo del Senado puede ejercer su cargo de juez hasta los 80 años. En 1978, plena dictadura militar, Recondo asumió como secretario de la Procuración General de la Nación. Actualmente es camarista civil y referente de la Asociación de Magistrados. Es esposo de Silvia Mora, la jueza del TOC 10 que iba a integrar el escandaloso TOF 9, que fue disuelto por orden de la Corte. La tercera lista es Compromiso Judicial. Quien suena para liderar esa nómina es el juez federal de primera instancia de Tres de Febrero, Juan Cullota, cercano al macrismo. (El Destape).