Nuestro fútbol de mediados del Siglo XX

RECUERDOS ESPECIALES

JOSE H. ALVAREZ
Hasta hace sesenta años -1957- la primera división de nuestro fútbol Liga Cultural se limitaba a la ciudad de Santa Rosa. Luego de las décadas del 30 y 40 en que una vez Lonquimay y otra vez General Acha vieron a sus clubes con un título liguista, no sólo los primeros puestos, sino toda la primera división, generalmente se limitaba a Santa Rosa.
Hace seis décadas, además, terminaba la época en que la Liga Cultural se reducía a pocas poblaciones. Justamente el año siguiente, el 58, ingresaron a ella las llamadas zonas Centro Sur y Sur. La Zona Centro Sur incluyó a Macachín, Alpachiri, Miguel Riglos, Doblas, en tanto que la Sur incorporó a Guatraché, Jacinto Arauz, San Martín, Bernasconi.
El año 57 fue la despedida de esos torneos de primera generalmente santarroseños, en tanto que estaba en su plenitud la época de los seleccionados interligas y en el hablar común era habitual hablar no de Liga Cultural y Liga Pampeana, sino expresar que “el domingo jugarán Santa Rosa y Pico”, aun cuando en la liga Pampeana los títulos máximos eran mucho más compartidos e incluían halagos para Intendente Alvear, Eduardo Castex, Realicó, no sólo para General Pico.

Interligas y fútbol grande.
Los partidos entre las selecciones alcanzaron gran expectativa y enorme rivalidad de las conocidas en el fútbol, con el marco de agresividad que podía o no empalidecer la importante cuota de esfuerzos y aptitudes que se advertían en los planteles.
La época cumbre interligas tuvo altas expresiones durante décadas de mediados de siglo, como también las históricas visitas del fútbol mayor del país, en que no faltaron San Lorenzo, River Plate, Racing, Boca Juniors… La presencia de San Lorenzo en 1947 trajo al menos dos motivos históricos, haberle empatado en un gol al ciclón campeón del 46 y las excepcionales atajadas del arquero local Nelson Festa, que aún no era veinteañero y fue esa tarde una barrera tan impresionante… que se lo llevaron al club porteño.
Los partidos de los seleccionados Cultural y Pampeana, a su vez, mostraban gran paridad a través del tiempo, y rachas para uno u otro.
Volviendo a aquel 1957, último año en que la Liga Cultural casi se reducía a Santa Rosa, en estos días, justamente el 15 de septiembre, se cumplen sesenta calendarios de un partido que quedó marcado como el cierre de los torneos convertidos en locales, por la casi exclusividad de los participantes capitalinos. Ese día, Estudiantes le ganó el clásico a Atlético Santa Rosa, campeón del año anterior. Fue por tres a uno en el Estadio Municipal, sede de la mayoría de los partidos de esa época. Ya en el 58 volvería a los primeros planos el Club Penales, por entonces Deportivo Pampa. Con Atlético Santa Rosa protagonizó la mayor rivalidad tres o cuatro años después, hasta tomar All Boys su mejor senda desde 1963. Antes había logrado un título ya más aislado en el 59.
Eran tiempos en que las mayores miras futbolísticas estaban, obviamente, en lograr el título máximo liguista, en los partidos frente al Seleccionado Liga Pampeana, y en la visitas del fútbol grande del país, una vez por año, generalmente en torno a la fecha 9 de julio, con un partido en Santa Rosa y otro en General Pico, o al revés, primero el de la ciudad norteña.
Pero la situación luego cambió. La época en que casi todo parecía reducirse a esta ciudad capital, tuvo su fin. Y ya fue habitual ver en primera a clubes de otro centros urbanos, General Acha, Winifreda, que en la década del 60 ocupó varias veces los primeros puestos.