Nuevas ideas para la circunvalación

Los cambios de fondo en la circulación vehicular que planteará la llegada del sistema de autopistas a Santa Rosa motivó meses atrás la reunión de un grupo de residentes -empresarios, profesionales, dirigentes políticos…- con el propósito de plantear objeciones y propuestas a partir de las consecuencias que la obra tendrá sobre el futuro urbano de esta capital. Esa mirada colectiva resulta muy interesante, especialmente porque se insinúan problemas urbanísticos, comerciales, ambientales, etc.
Más recientemente se sumó otra iniciativa aunque esta vez corrió por cuenta del Colegio de Arquitectos de nuestra provincia que también se interesó en el trazado de la nueva circunvalación y elevó una propuesta que será considerada en forma conjunta con técnicos de Vialidad Nacional. La idea de los profesionales pampeanos consiste esencialmente en hacer más selectivos los accesos a la ciudad, procurando que el tránsito pesado pueda circular sin obstáculos y que los viajeros puedan ingresar con facilidad para acceder a sus múltiples servicios. En esa consideración se incluye también a Toay que se integraría como una gran área metropolitana.
En lo que concierne específicamente a la avenida que circunvala la ciudad hubo coincidencia en que, tal como está en la actualidad, exige un replanteo de fondo y de forma; esa vía de circulación, acertada en sus orígenes, hoy presenta numerosas aristas negativas. Las propuestas que presentaron los arquitectos tienen pensada una remodelación de la circunvalación actual para transformarla en una avenida interior, con un menor flujo de tránsito, con arbolado urbano y bicisendas. “Que sea más amigable”, fue la acertada expresión de uno de los impulsores.
Las principales objeciones respecto a la actual traza de la avenida radican en el tránsito denso y veloz, con vehículos de gran porte cruzando una zona altamente poblada, circunstancia que también se observa en las calles colectoras. Pero donde la vía muestra su menor falta de gracia es en el aspecto estético, ya que en ella solamente campea el cemento. Los cruces -tanto vehiculares como peatonales- se ubican cada cuatro cuadras lo que suele provocar arriesgadas maniobras de los peatones al saltar peligrosamente el muro divisor de cemento. Esa divisoria, pensada en el mejor de los casos para beneficio de quienes circulan en automóvil, suma además un problema sonoro para los vecinos ya que el intenso y constante ruido rebota en ella y se expande hacia las casas ubicadas a los costados. Demás está decir que los cruces peatonales en alto nivel son muy poco usados por su escasez y falta de practicidad. Al respecto los profesionales pampeanos han hablado con claridad: “pedimos que no repitan los problemas que nos genera la actual circunvalación, con esa separación entre los barrios. No queremos más ese sistema”,
Un último detalle negativo de la actual avenida y que se deberá solucionar con la nueva obra es el frecuente tránsito por esa área urbanizada de grandes camiones cargados de combustibles, un problema que involucra a la seguridad y que completa la mencionada “falta de condición amigable” de la actual avenida de circunvalación.