Otro problema para economías regionales

Las referencias de esta página a las provincias cuyanas siempre han apuntado al manifiesto egoísmo y falta de solidaridad para con el agua que, a través de los ríos Atuel y Salado-Chadileuvú, han tenido para con nuestra provincia. En esta oportunidad, sin embargo, se hace referencia a un problema de índole similar pero que afecta a esos estados, especialmente a San Juan. El fondo del problema radica en la economía y es acorde con la política trazada por el gobierno nacional.
Es que en otra de sus medidas de apertura económica, la administración macrista ha permitido la entrada a Cuyo nada menos que de 400 mil litros de vino chileno, toda una dolorosa paradoja para aquellas provincias, esencialmente vitivinícolas, que a través de muchos años, alcanzaron a generar productos de la más alta calidad.
La determinación nacional ha tenido una repercusión enorme en los productores cuyanos, especialmente por la falta de respuesta a sus reclamos por parte de las autoridades nacionales, quienes les refrendaron el rumbo de esa política económica. El problema -que agravia a aquella industria nacional- se suma a otro de similar encuadre en el resto de las economías regionales: el bajo precio de la uva para con miles de productores y su aprovechamiento por parte de unos pocos establecimientos monopólicos, que entregan el producto terminado a precios altísimos.
Una hipocresía más de aquellos que en su programa de gobierno prometían la protección y el fomento de las economías regionales.