Pampeanos más atentos

LA SEMANA PAMPEANA

I – En la semana los pampeanos fueron protagonistas de dos hechos que contribuyeron a marcar un quiebre en la corta historia de la gestión del gobierno nacional. Legisladores nacionales pampeanos fueron actores principales en la iniciativa del Senado para que se dé marcha atrás en la brutal política tarifaria que ha descargado su peso sobre el bolsillo de la población. Por primera vez en siete meses de gestión, toda la oposición en el Senado, que hasta ahora había acompañado las medidas del gobierno (aún el blanqueo de capitales), se unió contra el gobierno en una votación que fue abrumadora: 47 a 13 para que se retrotraigan las tarifas. Se trata de una derrota demasiado importante para ser soslayada como lo ha sido por la mayor parte de los medios y del “relato” oficial que se impone desde ellos.

II – Esta unidad de la oposición legislativa de la que participaron activamente representantes pampeanos fue el correlato de una creciente indignación popular que en la semana se manifestó ruidosamente en masivas concentraciones de vecinos que protestaron contra el tarifazo. A diferencia de otras jornadas nacionales donde nuestra provincia y sus habitantes actuaban con un considerable “delay”, como un eco tardío de la iniciativa de las grandes ciudades argentinas, esta vez la reacción fue instantánea. Una multitud salió a la calle enviándole también desde aquí una señal inequívoca a un gobierno que confía demasiado en que el blindaje mediático de sus socios de los grandes diarios y canales lo protege de pagar las consecuencias de sus desacertadas políticas. Esos grandes medios ocultaron todo lo que pudieron la iniciativa popular y la intentaron confundir con una marcha opositora de militantes kirchneristas. Pero la contundente manifestación les demostró que la confabulación mediática no puede evitar que los ciudadanos utilicen sus propias formas de informarse, comunicarse, relacionarse y protestar a través de redes sociales, medios resistentes al discurso único y alternativos. Toda la estrategia distractiva desplegada por el show montado en torno a jueces y fiscales y sus espectaculares operativos no alcanzó para tapar la bronca que asoma en la calle y que anticipa otras mayores si no se corrigen las causas que la provocan.

III – En medio de la protesta, se produjo otro episodio de violencia policial que los testigos consideraron desmedida, desproporcionada y que, esta vez, involucró a un diputado provincial. Desde el gobierno se intenta minimizar estos episodios que ya alarman por su repetición. En el último año, solo por mencionar los que más repercusión mediática tuvieron, se recuerda cuando una cámara captó a un oficial golpeando a una adolescente a la salida de una escuela. También el caso de un empleado legislativo que es golpeado al denunciar los apremios a los que eran sometidas personas esposadas en la vereda. El de una periodista encarcelada por intervenir en un episodio contra dos mujeres con pequeños y el de un padre de familia golpeado frente a sus hijos y encarcelado en Toay. ¿Están todos equivocados? ¿Son todos ciudadanos que mienten? En el único caso donde se filmó la actuación policial, está claro que la violencia desmedida es una metodología presente, una formación (o deformación) profesional de una parte de los efectivos policiales que siguen con la violencia pese a que las personas a las que detienen ya no son una amenaza pues han sido reducidas y no se resisten. Lo grave es que en la Cámara de Diputados, donde hay una galería de las víctimas de la represión y se oyen discursos contra la violencia institucional, se acaba de frustrar un pedido de informes sobre estos casos. Y, peor aún, en la justicia, una nueva camada de fiscales parece dispuesta a no enfrentarse a los abusos policiales.

IV – La llegada de una joven refugiada siria a La Pampa despertó una ola de interés nacional por la provincia. Los medios nacionales -y algunos locales- se colgaron de la noticia luego de meses de ignorar la otra cara de la información: la que daba cuenta de que, pese a todo lo que se decía oficialmente sobre la predisposición argentina a la llegada de refugiados, la Cancillería obstruía burocráticamente los trámites para que la joven llegara a nuestra provincia. Ahora el caso se intenta presentar como un ejemplo del humanitarismo nacional, pero se oculta que desde el año pasado ese doble discurso de nuestra Cancillería, -ese lado oscuro que fue puesto a la luz por la Asociación Arabe- frustró una y otra vez el arribo de la refugiada cuyos pasajes se vencían sin poder concretar el trámite. Finalmente se logró destrabar y la joven comenzará aquí una nueva vida, repitiendo la historia de miles de compatriotas suyos que llegaron a estas tierras en busca de refugio. (LVS)

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