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Paradojas de la «antipolítica»

LA SEMANA PAMPEANA

I – Lo que se temía, al fin pasó. Meses de cuarentena, semanas de aislamiento, el sacrificio de buena parte de la economía, la alteración del ritmo normal de la vida de cientos de miles de pampeanos que acompañaron las medidas preventivas dispuestas por Salud Pública, se fueron al tacho por la irresponsabilidad sanitaria de jóvenes que, contra toda prudencia, se expusieron al riesgo de contagio, se contagiaron y luego diseminaron el virus. Pese a estar en el siempre más riesgoso, en términos epidemiológicos, límite con la provincia de Buenos Aires que es el foco principal de la pandemia en la Argentina, hubo un asado y la concatenación de actitudes negligentes como la de no ir a un hospital no bien tuvieron los primeros síntomas, provocó en pocos días una verdadera sucesión de contagios que aún no se sabe en qué cifra terminará.

II – Desde el paciente cero, detectado por su consulta hospitalaria, el pasado 20 de marzo, hasta esta semana, La Pampa ostentaba el récord de ser la provincia argentina con menos casos positivos, manteniendo el número en un dígito. Aquél primer caso había llegado a la provincia el 16 de marzo procedente del extranjero y se aisló preventivamente. Sólo resultaron contagiados él y su mujer, pero no sus hijos que vivían aquí y con quienes, con una alta dosis de responsabilidad social y personal, no tuvo contacto. Esta semana, la distinta actitud de los que se contagiaron en Catriló, elevó ese número a más del doble. (Tal vez la moraleja para los pampeanos de este caso resulte de observar cómo en el grupo que se cree iniciador de este brote en Catriló hay quienes se muestran en sus redes sociales como activos e implacables críticos de los «políticos», el «estatismo» y del pago de impuestos «abusivos». Parecen no advertir que fue este brote consecuencia, justamente, de poner en práctica, consciente o inconscientemente, una militancia «antipolítica» y que ahora, es justamente la «política» sanitaria del Estado y la plata de los impuestos que tanto deploran las que le dan atención y contención gratis en la lucha por contener la diseminación del virus en la sociedad pampeana).

III – Es un duro golpe para la sociedad pampeana que advierte en carne propia la crudeza del refrán que dice que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. O, como en este caso, una sociedad está tan segura en medio de una pandemia como lo permite la conciencia social y la responsabilidad de su población menos comprometida con el resto. Basta con que un irresponsable, o un grupo de ellos, se desentienda de las consecuencias de sus acciones para que toda una provincia caiga en un espiral cuyas consecuencias sanitarias, sociales y, desde luego su impacto económico, la arrastre. La cantidad de casos sospechosos asintomáticos al momento de escribir estas líneas ascendía a casi medio centenar, lo que anticipaba la dramática posibilidad del aumento de casos.

IV – Un golpe político de baja estofa en el Concejo Deliberante toayense frustró en la semana la tan ansiada unificación de criterios de tránsito en la avenida Perón. La presión del ex intendente y hoy diputado sobre la presidenta del Concejo Deliberante torció su voluntad de unificar velocidades y prioridades de paso que la funcionaria había aprobado en diciembre haciéndola quedar en ridículo. El proyecto volverá ahora a comisión porque una reivindicación berreta del «toayismo» considera que permitir ir más rápido en Toay (y ganar 15 segundos de tiempo en ese trayecto) y no detenerse en las rotondas como en todo el mundo civilizado, es argumento suficiente para ir contra toda razón vial que aconseja la unificación.

V – En la semana, los que buscan el sueño de su casa propia tuvieron dos noticias buenas. La primera es el relanzamiento del Plan Procrear a nivel nacional que promete construir miles de viviendas por el sistema de préstamos o urbanizaciones. El plan incluye además una iniciativa de acceso a la tierra urbana, una de las limitaciones que, en La Pampa, ha frenado muchas de las intenciones de iniciar la construcción de su propia vivienda. En la provincia, el gobierno anunció el llamado a licitación del anunciado plan de mil viviendas con una fuerte gestión municipal en más de la mitad de las unidades. Conjuntamente se confirmó que las adjudicaciones serán ahora por sorteo, evitando así las suspicacias y las maniobras que permitían, otrora, la digitación de viviendas. Se advirtió además que las cuotas de todos los planes anteriores serán llevadas por lo menos a mil pesos. Se trata de un esfuerzo serio por separar la política de la gestión de los planes de viviendas. La Pampa ha sufrido a dos puntas esta utilización: por la vía ya mencionada de la digitación de los adjudicatarios y por la despreocupación por el recupero de las cuotas cuyos montos irrisorios y su cobro se manejaba con negligencia para alentar conductas electorales. (LVS)