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Paso a paso

La Pampa continúa con el proceso de salida administrada, paulatina, de la cuarentena social impuesta para enfrentar al Covid-19. La comunicación de la víspera reiteró la coreografía política que se impuso desde que la pandemia se convirtió en cuestión de Estado hace más de dos meses: el gobernador, flanqueado por integrantes de su gabinete, volvió a comandar los anuncios.
Las estadísticas sanitarias son el mejor respaldo que puede presentar el gobierno para continuar normalizando las actividades económicas. De ahí que el titular del Ejecutivo enfatizara ayer que ya suman cincuenta los días transcurridos sin ninguna manifestación de la enfermedad; ni importada ni local. También destacó que la capacidad del servicio de salud pública se ha robustecido lo cual permite continuar con el proceso de salida del confinamiento con mayor confianza. No es un tema menor pues en esta fase las actividades que se incorporan implican mayor concentración de individuos en locales cerrados: restaurantes, confiterías, bares, cervecerías o gimnasios. Este hecho los diferencia de los rubros que habían sido autorizados en la etapa anterior: comercios, profesiones liberales, peluquerías, agencias de quiniela, entre otros, que ahora se verán beneficiados con una ampliación horaria.
La respuesta positiva a la demanda de los sectores económicos que seguían vedados significa un alivio para muchos pequeños empresarios que, con el retorno a la actividad, intentarán una dura supervivencia luego de dos meses de cierre total. Las expresiones públicas de muchos de ellos, los encuentros con funcionarios del gobierno, la confección de protocolos fueron la antesala de esta decisión final que, como las otras, tuvo que pasar primero por la supervisión del gobierno nacional.
La planificación centralizada de las medidas sanitarias que se adoptan en todo el territorio del país obedece a una razón elemental: el heterogéneo panorama que presenta la evolución de la pandemia en las diversas jurisdicciones obliga a una detenida evaluación en cada una de ellas. La Capital Federal y el Conurbano bonaerense son, por lejos, los distritos más afectados; a ellos le siguen Chaco, Córdoba y Río Negro. En el otro extremo están las provincias en donde no ingresó la enfermedad, como Catamarca y Formosa, y otras, entre las cuales están La Pampa, San Luis, Salta, Jujuy y Chubut en donde ya no hay casos positivos luego de detectarse un número muy reducido.
Este proceso delicado, que merece la mayor atención de las autoridades políticas y sanitarias, que exige el estricto cumplimiento de las normas aconsejadas por los equipos de científicos que asesoran al gobierno nacional y a los provinciales, se ha visto sacudido en las últimas semanas por una campaña mediática desatada por la prensa porteña que pregona la inmediata salida de la cuarentena en todo el país, independientemente de las condiciones imperantes. Resulta inexplicable semejante nivel de encono e insistencia cuando están a la vista, en países vecinos y en todo el mundo, el alto costo en vidas que significa evitar, retrasar o salir anticipadamente del confinamiento social. Semejante desprecio por la vida no podía venir de otro lado que no fuera de la derecha política y las grandes corporaciones económicas. Para ellos la ganancia está por encima de todo, incluso de la vida. Nada nuevo bajo el sol, como bien lo muestra nuestra historia nacional.