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«Pepe» es diablo pero más sabe por viejo…

PUNTO DE VISTA

(°) Nelson Nicoletti
Cuando habla el «Pepe», y lo hace seguido, todos escuchan. Porque no hace falta estar de acuerdo con lo que diga. Su pensamiento siempre es un aporte. A veces sacudiendo las certezas, a veces hiriendo vanidades. Ya se sabe: al Pepe no lo encuadran las diplomacias y el primer mate lo va a escupir siempre. Como dice mi amigo Pablo Parlasuriano, de Montevideo: «Pepe es un gran político y con mucha visión estratégica que muchas veces juega solo, por fuera de la fuerza política, incluso del propio Movimiento de Participación Popular (sector que lidera Mujica dentro del Frente Amplio.) Lo han escuchado presidentes y estudiantes por el mundo: su palabra, en verbo un poco mal hablado, despierta conciencias y gratifica corazones. Y le hace honor al verso de José Hernández cuando recita el Viejo Vizcacha: «El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo».
Todo esto para señalar que el ex presidente uruguayo, José Mujica, se refirió estos días al presidente Alberto Fernández, diciendo:» Ojalá que tenga suerte en las negociaciones por la deuda. Si no se saca esa argolla del cogote, es gravísimo. Si logra atemperar ese dilema, yo confío en la Argentina. Y que no cometa el error de pelearse con el campo», y respecto a la diferente actitud adoptada por Argentina en el Mercosur, negó que esa postura fuera un primer paso para abandonar el bloque regional: «No creo que lo soporte, -agregó-, yo creo que necesita un respiro interno. Va a vivir un período de cierto proteccionismo para aprovechar la capacidad de inversión que tiene, que está paralizada. Lo necesita como un cuarto de hora para que respire un poco la economía, pero no se puede volver a 1960 » y concluyó:» la ruptura del comercio con Brasil es insoportable para la Argentina en este momento».
Hay tanta sabiduría y comprensión en esas reflexiones que no se puede menos que agradecer desde esta orilla. Porque el «respiro» que necesita nuestra economía y privilegiar el capital y el trabajo argentino hasta ponernos de pie, pidiendo a los socios del Mercosur que banquen un poco, es lo que ha planteado nuestro país. Quien sabe cuando y donde el Pepe construyó esta esperanza, tal vez en alguno de los socavones por donde peregrinó renegando, o desde el escritorio presidencial en la Torre Ejecutiva, o quizás trabajando en su chacra de El Cerro. Como fuera, revela que el Pepe además de ser diablo, también es viejo sabio.

(°) Parlamentario del Parlasur por La Pampa – P.J.