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Preguntas sobre la terminal

TRIBUNA DEL LECTOR

Señor Director:
Desde hace diez años ejerzo la profesión de arquitecta en mi ciudad natal, Santa Rosa. Para poder recibirme en la UBA estudié y trabajé, como tantas otras y otros. Aprendí de mis padres los valores del esfuerzo, la responsabilidad y honestidad que se debe tener para crecer en la vida, en todos sus ámbitos. Estoy orgullosa de dónde vengo, y de lo que he logrado gracias al trabajo honrado incesante.
Defiendo el derecho al trabajo digno. Lo comparto y transmito a mis hijos que son mi felicidad, mi esperanza y con quienes forman parte de mi entorno laboral, contribuyendo al desarrollo de la profesión en mi provincia.
Hace unos días, tras enterarme de la contratación de un estudio de Capital Federal para construir la Terminal de Ómnibus de nuestra querida capital, me surgieron -además de sentimientos de desazón y tristeza- muchas preguntas que deseo hacer públicas, ya que son compartidas por otras y otros colegas, al menos en charlas personales.
Me preguntó: ¿por qué, existiendo un cuerpo colegiado de más de cuatrocientos profesionales de la arquitectura en La Pampa, no somos tenidos en cuenta para desarrollar tal obra?, ¿qué razones existen, si las hay, para desestimar nuestras capacidades y buscar profesionales en otras provincias?
Sinceramente desconozco las respuestas, no me siento conocedora de cuestiones políticas. Mi trayectoria profesional siempre fue en base del esfuerzo y el trabajo a partir del cual he generado y genero otras fuentes laborales, cuando los convoco para realizar un proyecto: albañiles, carpinteros, plomeros, electricistas, peones, fleteros, proveedores, etc. Todos ellos y sus familias, al igual que yo, vivimos en esta provincia porque la elegimos para desarrollarnos y aportar a su crecimiento.
Por supuesto no todos somos iguales. En el proceso de comenzar a generar cambios ante esta situación, el legislador Facundo Sola (Frejupa), escuchó mi reclamo y elaboramos conjuntamente un proyecto de ley para acercar una solución real con recursos locales. Esta propuesta, lejos de verse como un reclamo, es lo que a mi entender corresponde, es legítima, justa y necesaria. Entiendo que somos libres para expresarnos y reclamar ante una injusticia, particularmente cuando de defender el trabajo honesto se trata.
Vivimos un momento del mundo y del país dónde las cosas tienen que empezar a cambiar, no me quiero resignar a aceptar lo que está mal, lo que no corresponde. No quiero tener que tolerar «represalias incoherentes» en mi profesión por manifestar un desacuerdo. No quiero eso para mis hijos. Quiero una provincia y un país dónde nos respetemos, dónde cada uno cumpla su rol sin inconvenientes, seguros de que esa función social de la profesión aportará al bienestar del conjunto, no a unos pocos.
Espero sinceramente que ese proyecto del diputado Sola se convierta en ley, teniendo un motivo de festejo el próximo 2 de julio, nuestro día. Sólo en ese momento tendré la certeza de que es posible cambiar para mejorar, ser más solidarios, ponernos en el lugar del otro, superar los egoísmos y mezquindades de unos pocos, que nada suman a nuestra condición humana y social. Que así sea.
Atentamente.

Arquitecta Micaela Corro Molas
Matrícula Prof. n° 280