Problemas que resultan de un prolongado vivir

Señor Director:
Son rumores, dicen algunos, pero los jubilados y los jubilables han empezado a inquietarse.
Lo inquietante es la versión de que se estaría considerando la extensión de la edad laboral, que se habría comenzado a considerar si la posibilidad o necesidad de demorar el momento en que un trabajador registrado puede iniciar el trámite para pasar a la pasividad. Bastó que un alto funcionario del gobierno nacional dijese que una persona a los 65 años está en condiciones de seguir trabajando, para que se entendiese que estaba proponiendo llevar la edad del retiro unos años más adelante: ¿los 70? Luego algún otro funcionario dijo que esa idea no está en discusión, que no está siendo considerada.
Sin embargo, se sabe que en el mundo esa idea está siendo considerada porque las cajas de jubilaciones hallan crecientes dificultades para financiarse. De hecho, muchas han diversificado sus fuentes de financiamiento.
En Chile existe un sistema creado durante la dictadura de Pinochet, con semejanza al que fuera establecido en la Argentina en los ´90. Aquí se llamó AFJP (acrónimo de Administradora de Fondos de Jubilaciones y Pensiones). En Chile se la conoce como AFP y se trata de un sistema de ahorro forzoso: el trabajador aporta el 10 por ciento de su salario y al final de su vida se hace acreedor de una jubilación que, en el vecino país, es de un monto muy inferior al salario mínimo. Este hecho está provocando crecientes manifestaciones de protesta. La semana pasada se movilizaron unas cien mil personas para reclamar que se vuelva al sistema de reparto, en el que los activos aportan para crear un fondo que luego financia las jubilaciones y pensiones. En la Argentina las AFJP duraron poco y fueron reemplazadas por el sistema anterior. Las objeciones principales a dicho sistema en la Argentina se refirieron principalmente a los altos sueldos que se fijaron los administradores y cierto direccionamiento de las inversiones.
El problema actual surge a raíz de la prolongación del promedio de vida de las personas. Éste es un fenómeno mundial y por eso el problema es también mundial. Sucede que hasta el pasado siglo la población mundial crecía con lentitud, pero luego comenzó a acelerarse y ahora el promedio oscila entre los 70 y los 80 años de vida, según regiones y países. Si bien la reproducción se ha desacelerado en los sectores medios y altos, se mantiene en los sectores bajos y en los pueblos menos desarrollados económicamente. En países desarrollados o en desarrollo , en los que la jubilación se hace entre los 60 y 65 años de edad, esto significa que un jubilado tiene la posibilidad promedio de vivir 10 o 15 años como jubilado, al tiempo que aumentan los casos de mayor sobrevivencia. Todo contribuye a aumentar las dificultades de financiamiento.
El problema de las jubilaciones proviene también del hecho de que hay cajas que tienen un capital importante y, por eso mismo, tentador para los gobiernos y para el sistema financiero. Es grande la tentación de tener acceso privilegiado a esos recursos, como sucediera con nuestras AFJP. Los rumores acerca de un posible retorno de las administradoras privadas tienen relación con esa tentación. Cuando el poder financiero logra predominar en un gobierno es esperable que no se tarde en dejar trascender que el sistema debe ser modificado. Las mencionadas manifestaciones chilenas contra sus AFP revelan que la solución privada termina por afectar a los jubilados y pensionados en el monto de las prestaciones que reciben.
El problema de fondo es más complejo, porque la prolongación de la expectativa de vida cambia las pautas con que se organizó la vida social, toda ella. En el período K de gobierno en nuestro país, se observó que crecía el turismo por el desplazamiento de una masa importante de jubilados, hecho que benefició a regiones y contribuyó a fortalecer el mercado interno.
Atentamente:
Jotavé