Promesas incumplidas

Apenas dos de sus veinte promesas electorales más publicitadas cumplió el gobierno nacional. El informe realizado por la organización Chequeado puso en blanco sobre negro lo que quizás sea la deuda más visible del macrismo para con el electorado argentino. Cumplidos tres años de su mandato, el presidente aparece en ese trabajo acumulando un déficit nada despreciable en materia de realizaciones con respecto a los anuncios que formuló cuando salió a pedir el voto a la ciudadanía.
En el listado de promesas incumplidas los autores de la recopilación comienzan con aquella propuesta de que “los trabajadores dejarán de pagar el Impuesto a las Ganancias”, prosigue con “la construcción de tres mil jardines de infantes”, “la creación de un millón y medio de empleos privados en los cuatro años de mandato”, “el objetivo de lograr un nivel de pobreza cero”, “alcanzar una inflación de un dígito”, y lograr “una revolución educativa” mediante “la computadora desde primer grado”.
Algunos incumplimientos “demorados” que cita el informe son: el lanzamiento de “un millón de créditos hipotecarios”, el “Plan Belgrano”, “el plan nacional de infraestructura”, “la creación de una policía judicial” y “la implementación de un sistema electoral más transparente”. Como las dos únicas promesas electorales cumplidas por el macrismo Chequeado citó “la ley del arrepentido” y “la ampliación de la AUH para los hijos de los monotributistas”.
En verdad no se trata de ninguna sorpresa para los electores argentinos, sin embargo el informe resulta lapidario al ser presentadas aquellas promesas reunidas en una extensa lista. El trabajo también nos habla de los extremos a los que puede recurrir el marketing electoral.