¿Provecho personal del daño general?

La brutal devaluación del peso frente al dólar no perjudicó a todos por igual. La inmensa mayoría de los argentinos que viven de un salario, una jubilación o tienen una Pyme que depende del mercado interno han recibido un duro golpe a sus ingresos. En cambio, en el otro extremo de la pirámide social, los que tienen sus economías dolarizadas no dejan de aplaudir esta imparable trepada de la moneda norteamericana pues les aporta no solo ganancias astronómicas sino también una gran capitalización de sus activos.
Pero también hay otros ganadores con esta corrida cambiaria aunque de ellos no hablen una palabra los grandes medios porteños aliados del macrismo. Se trata de los más altos funcionarios del gobierno nacional que tienen enormes fortunas depositadas en el exterior, a buen resguardo de los temporales que ellos mismos provocan en el país.
Un original y muy interesante informe presentó el periodista económico Alejandro Bercovich en su programa Brotes Verdes emitido la noche del martes por el canal de noticias C5N. Ese medio es el único que rompe la monotonía de una televisión hiperoficialista en donde abundan los presentadores de noticias y comentaristas que -salvo excepciones- ofician de guardia pretoriana del gobierno. Como nunca antes, un férreo blindaje opera sin tapujos para linchar mediáticamente a la oposición más decidida y proteger al oficialismo mediante la práctica de un periodismo domesticado que los grandes medios -que integran la elite económica más concentrada- practican con entusiasmo.
En aquel programa, Bercovich presentó un informe contundente y revelador: con los datos de las declaraciones juradas de varios integrantes del gabinete nacional calculó el beneficio económico que obtuvo cada uno de ellos con la extraordinaria escalada del dólar que en pocos meses subió más del 40 por ciento. Así, muchos ministros vieron aumentar sus patrimonios en igual proporción al tener sus tenencias dolarizadas en ignotos bancos extranjeros.
Pero todavía más, en una primicia exclusiva el periodista presentó las pruebas de que el ex ministro de Finanzas y hoy titular del Banco Central compró, él personalmente, Lebacs el año pasado y las fue renovando hasta los primeros meses de este año en que dejó de hacerlo para pasarse al dólar. La pregunta surge por sí sola: ¿el ministro usó información privilegiada para hacer ese cambio justo antes de la corrida cambiaria para obtener ganancias personales extraordinarias?
Estas revelaciones provocan estupor. Hasta hoy los malos resultados económicos y financieros eran adjudicados a impericia técnica y a limitaciones ideológicas -ciega obediencia al dogma neoliberal- del “mejor equipo de los últimos 50 años”, pero ahora surgen estas inquietantes revelaciones que añaden un nuevo condimento, por demás indigesto. Muchas preguntas se agolpan ante lo que aparecen como dudas ominosas. Porque mientras la mayoría de los argentinos suma grandes padecimientos a causa de esta crisis económica, estos informes muestran que los integrantes del gobierno habrían sacado ventaja personal de ella.