Qué tal si la incubadora es el futuro de nuestra especie

DOMINICALES

Tal como se va desarrollando el acontecer de los humanos, parece posible que, más temprano que tarde, comiencen a aparecer “los hijos de incubadora”.
Lo que da sentido a la expresión anterior es una noticia argentina. Es la que da cuenta que la justicia acaba de autorizar el uso del semen de un hombre muerto en 2011 en un accidente. Su pareja reclamó ese derecho con el propósito de intentar una fecundación “in vitro”.
Recordemos que se dice así, in vitro, a lo producido en laboratorio por medios artificiales.
En el caso de la noticia, la mujer ha hecho saber que ante la dificultad para quedar embarazada del modo habitual, la pareja resolvió apelar al procedimiento de fecundación que consiste en buscar el efecto uniendo espermazoide y óvulo en un laboratorio (o en un vientre femenino). Como la muerte del hombre se produjo en 2011(iba en un ómnibus embestido por un tren) y este hecho podía frustrar ese proyecto, se extrajo semen del cadáver y se lo conservó en un laboratorio que realiza fecundaciones in vitro, tanto en la Argentina como en muchos países del mundo.
La noticia que he leído no especifica si la gestación se hará en un vientre voluntario o de alquiler o en el de la mujer que quiere hacer realidad lo que un fue un anhelo de ambos. No podría ser que el procedimiento se desarrollase en laboratorio, pues ahí haría falta una especie de incubadora, que ignoro si existe ya, aunque todo indica que parece posible. ¿Acaso no se realiza este procedimiento no solo con pollos sino también con perros, caballos, vacunos y vaya a saber cuántos animales más.
Si hay una incubadora en el futuro de nuestra especie lo dirá el tiempo. Ahora vemos aparecer nuevas variedades de perros, en su mayoría cada vez más pequeños por esa cuestión del poco espacio en la vivienda urbana. Son fabricados en laboratorios. Por lo tanto, la demora en que se haga con el hombre debe tener su motivo en una cuestión moral y legal, no en una imposibilidad científica. Si hasta se habla de recrear un mamut viviente a partir de uno de estos mastodontes que hayan sido conservados por el hielo que los sorprendió en su hábitat.
Vamos encaminados hacia la incubadora y parece cuestión de tiempo. Martín Fierro decía que “el tiempo solo es tardanza de lo que está por llegar”. Puestos a pensar en lo que ha de sobrevenir en esta línea podemos admitir que se “fabriquen” hombres para cometidos especiales, como vivir en el hielo o en los trópicos más inclementes o para el desempeño de misiones de gran riesgo o…
He estado viendo películas donde los servicios de inteligencia ya cuentan con miembros especialmente producidos o manipulados para leer el pensamiento ajeno o inducir pensamientos determinados, entre una gran variedad de capacidades artificiales. Parece posible hacer hombres desprovistos por completo de compasión o de sentido moral, aunque, si bien se analiza, nunca nos han faltado estos especímenes.

Vizcacha.
Ya que hemos evocado el poema gauchesco, veamos una novedad que también lo convoca.
La Organización Mundial de la Salud ha divulgado el estudio de un equipo médico referido a factores que favorecen el cáncer de esófago, mal que corta la vida de 400 mil personas por año.
Avisan estos científicos que el fumar y el beber están entre las causas principales de esta enfermedad. Y destacan un detalle llamativo: consumir mate o té excesivamente caliente (70 grados C) contribuye a generar la posibilidad de tal cáncer, si bien el factor principal sigue siendo el fumar y el beber alcohol.
En la divertida y aleccionadora parte del poema de Hernández referida al Viejo Vizcacha, un hijo de Martín Fierro refiere que fue adoptado por un gaucho con más agachadas que un tero: manso con los de arriba (“hacete amigo del juez /no le des de qué quejarse /y cuando quiera enojarse /vos te debés encoger /pues siempre es bueno tener /palenque ande ir a rascarse”) y despiadado con los débiles. Entre los hechos de su tutor incluye este dato: “Y cuenta un amigo mío /que de arrebatao y malo /mató a su mujer de un palo /porque le dio un mate frío”. Cito de memoria.
A la luz de las comprobaciones actuales sobre el efecto que puede tener un mate caliente, hay que admitir que la pobre mujer pudo estar cuidándolo al cebárselo frío. Dado que en otras regiones yerbateras es frecuente el mate frío o tereré, puede que la dama se atuviese a esa costumbre, cuyo origen no conozco. Puede ser que se opte por el mate frío en los sectores más cálidos, como Paraguay. Y también se puede pensar que esa mujer dominase las artes de la curandería, tan frecuentes en aquellos tiempos y lugares.
Jotavé

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