Rasgos del acontecer (19-12-2008)

Babel de donde venimos
El relevamiento lingüístico de América latina, en ejecución, ha revelado hasta ahora que existen más de 420 lenguas (que se hablan) en 522 pueblos indígenas en 21 países (desde México a la Argentina). Muchas de esas lenguas no son “públicas”, en el sentido de hallarse reconocidas como tales. Se trata de lenguas habladas por un grupo, de cuya existencia sólo se tiene conocimiento al poder escucharlas. Otros estudios han hecho saber que las lenguas están en fuerte y constante retroceso a raíz de los procesos de integración de pueblos que, en el lejano pasado, vivieron aislados.
La torre de Babel, de la tradición mesopotámica, estaba siendo construida por hombres que pretendían llegar al cielo y estar a la par de su dios. Ni corto ni perezoso, éste se valió de sus poderes para confundir las lenguas, haciendo que los constructores dejaran de entenderse. Los trabajos se hicieron imposibles y la torre quedó trunca. La interpretación literal de esta tradición permitiría pensar que primero hubo una lengua única de los hombres y que, luego, con la dispersión planetaria, se fueron deformando en dialectos diferentes. Los estudios que ahora se realizan en nuestra región pueden indicar que los aborígenes americanos también ensayaron su torre y sufrieron el mismo castigo, pero lo racional es pensar que cada grupo humano desarrolló un lenguaje acomodado a sus circunstancias y que en la medida en que avanza la globalización, vamos hacia una lengua dominante que podría terminar siendo la única.

Reja sin afuera-adentro
Julio Maier, juez del Superior Tribunal porteño, pregunta si no sería mejor encerrar a los que tienen miedo (por la “inseguridad”), atento a que ellos mismos ya lo están haciendo al encerrarse en barrios privados fuertemente tapiados y controlados.
Maier dice recordar una película argentina en la que hay una escena en el parque Lezama. Se escucha el Himno a la alegría (Beethoven) y un grupo de locas cantan y bailan. Un enrejado las separa del resto del mundo. Otras personas, cada vez más, llegan hasta el lugar atraídas por el espectáculo. La cámara se instala adentro y enfoca a los mirones, que aparecen detrás de las rejas. ¿Quiénes eran prisioneros reales?

Gente de primerísimo mundo
Blagojevich puede perder el cargo de gobernador de Illinois a raíz de haber querido negociar la banca en el Senado nacional que deja libre Obama (electo presidente de EE.UU.). El gobernador fue promotor de la campaña de Obama.
Los detalles son de contar. Una de las maniobras que habría hecho Blagojevich consiste en haberse dirigido a un grupo empresarial para proponerle designar a su candidato, a cambio de que su mujer, Patricia, fuese incorporada a alguno de los directorios, con una asignación anual no inferior a los 150 mil dólares. El gobernador ya está investigado por corrupción y trata de defenderse atacando al diario que difundió la denuncia.

El país de los consensos
Quien se desviva pensando en los consensos que puedan curar las heridas políticas y sociales o de cualquier origen, que sufrimos los argentinos, deberían hacerse un viajecito a Winifreda. El relato de nuestro corresponsal, publicado el pasado miércoles 17, hace saber que la inauguración de una ermita con la virgen de la Medalla Milagrosa, provocó una procesión de la que participaron “numerosos católicos, evangélicos, luteranos y ateos”.
Faltaron los masones, los indiferentes y los de los cultos secretos (hace poco aparecieron señales de una magia negra en un campo de esa zona). El poder de convocatoria del cura local debe ser muy grande para atraer a cristianos disidentes, pero suena casi increíble cuando se habla de la presencia de ateos; éstos niegan la existencia de Dios y, por ende, la de los ángeles, vírgenes, santos y beatos. Se sabe de ateos respetuosos, capaces de sacarse el sombrero al paso de una procesión, pero no se había tenido noticia de los que llevan su afán de consensuar hasta la participación activa en una ceremonia de culto. (“Cosas veredes, Sancho…).