“Respuesta incorrecta”

PUNTO DE VISTA

MIGUEL TANOS *
Como es sabido las encuestas son herramientas de investigación para conocer lo que se denomina opinión pública; las expectativas, opiniones y deseos de un conjunto social en un momento determinado. Pero simultáneamente están presentes los problemas metodológicos que cuestionan la confiabilidad de las mismas
Los medios de comunicación desde los años 60 tienen una influencia cada vez más notoria en la cultura política. Se les reconoce no solo mediación informativa sino de ser creadores de la opinión pública.
En los últimos tiempos las encuestas no solo son empleadas para conocer lo que la sociedad piensa, o decide en un momento determinado, sino que son construcciones para orientar la opinión pública. Han modificado las campañas políticas y son empleadas para instalar candidatos o ideas. Los medios se transforman en el vehículo para instalar ese contenido.
Lejos de determinar una situación electoral en un momento determinado las encuestas se convierten en un actor político para dirigir las opciones de la sociedad.
En este marco me permito comentar una reciente experiencia vivida hace cuarenta y ocho horas. Una persona cercana recibe en su teléfono celular la clásica encuesta por medio de una computadora. En primer lugar indaga por datos personales, sexo, edad, etcétera. Posteriormente pasa a la primera pregunta electoral a gobernador, se emite la repuesta sin ningún problema. Pero la sorpresa se da cuando la máquina pregunta por preferencias para candidatos a presidente. Las opciones son: marque 1 para Cristina Kirchner, 2 para Mauricio Macri y 3 para Sergio Massa. Se marcó el número 1, Cristina Kirchner y lo insólito fue la devolución de la máquina: “Respuesta incorrecta” y cortó la comunicación
Las interpretaciones pueden ser varias, pero lo que es indudable que estamos frente a un caso de intento de manipular la opinión pública. Los resultados de esta encuesta y quizás muchas más, son totalmente engañosas, pero sirven como contenidos para instalar probables resultados y así intentar consolidar escenarios políticos que la realidad no muestra, pero que ellos aspiran a modificar a través de la manipulación de los datos.
Desde los años 60, los medios de comunicación asumen cada vez más el papel de mediación simbólica, tanto en la cultura como en la política. Se reconoce que los medios de comunicación no sólo son vehículos de expresión sino también creadores de opinión pública. Por ello, el hecho de que la publicación de encuestas pueda llegar a ejercer algún tipo de influencia ha sido objeto de debate, fundamentalmente cuando lo que se trata de publicar son sondeos electorales. La generalización de encuestas y sondeos de opinión ha cambiado los contenidos de las campañas electorales en los últimos años, siendo integrados en la lucha política y convirtiéndose en referentes obligados para gobiernos, candidatos, electores, y los propios medios de comunicación, que adquieren el rango de “actor político” como portavoces de la opinión reflejada en los resultados de las encuestas: en la medida en que los políticos trabajan en modificar la situación descrita en los sondeos, éstos son rápidamente integrados en la lucha política y, la prensa, mediante la publicación de encuestas de opinión (sobre todo electorales) adquiere el rango de actor político en tanto portavoz de esa opinión.

* Ex ministro de Cultura y Educación de La Pampa (1999-2003).