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Santa Rosa vuelve a dar la nota

El Concejo Deliberante santarroseño aprobó la recuperación del servicio de transporte público de pasajeros para el Estado municipal. Con este paso, calificado de «histórico» durante el transcurso de la sesión, la comuna capitalina avanza en una dirección política indiferente a los vientos privatistas que en los últimos años soplaron fuerte en el país, recuperando, junto con el servicio, la confianza en el Estado como un instrumento activo y no como un mero espectador de las relaciones sociales y económicas.
Los concejales de la oposición que apoyaron la iniciativa, hicieron bien en recordar que bajo la administración anterior del Frepam -hace una década- el municipio había tomado el mismo camino cuando decidía recuperar el servicio de recolección de residuos domiciliarios.
Enhorabuena este ejemplo de acercamiento entre las fuerzas políticas mayoritarias -de la provincia y del país- para disipar los recelos mutuos y terminar de aceptar que, ante el avance decidido de las fuerzas que representan a la derecha neoliberal en los últimos años, son más las coincidencias que las discrepancias al momento de resolver sobre los temas más relevantes.
En estos tiempos tormentosos, cargados de enormes dificultades socioeconómicas causadas por una pandemia que se derramó sobre la sociedad global, desde La Pampa se vuelve a marcar un rumbo diferente desde una perspectiva diferente. Semanas atrás fueron las iniciativas del gobierno provincial de apoyar la economía regional y el sostenimiento de las fuentes laborales con créditos a tasa cero de la banca oficial y con impuestos selectivos a la indiferente banca privada. Y ahora llega esta estatización de un servicio público esencial como el transporte público en la capital pampeana.
Y hablando de pasos decisivos en momentos decisivos, no está de más recordar que Santa Rosa es la única capital de provincia argentina que tiene los servicios de telefonía, internet y televisión por cable cooperativizados. De ahí que es de toda justicia encuadrar esta medida que motorizó el Ejecutivo municipal, y respaldó ahora el Legislativo, en una larga tradición política que se desarrolló en la sociedad santarroseña y cuyos orígenes hay que rastrearlos en los comienzos del siglo pasado.
Otro ejercicio de memoria oportuno en esta hora: el movimiento coooperativo eléctrico nació en Santa Rosa y desde aquí irradió hacia todos los puntos cardinales del territorio pampeano para lograr lo que hoy es un ejemplo nacional de autoprestación de un servicio público primordial.
No se trata de endulzar oídos o de caer en la autocomplacencia, sino de ubicar en el contexto histórico un nuevo logro de la sociedad santarroseña en tiempos difíciles en donde los discursos dominantes no suelen apuntar hacia la dirección de los intereses populares, más bien lo contrario.
Pero además este avance del Estado municipal se alcanzó, como se dijo, con la coincidencia de oficialismo y oposición -salvo una expresión tan minúscula como intrascendente- lo cual implica, sin dudas, un valor agregado que merece ser reconocido.