Inicio Opinion Se fue Macri y el FGS se recupera

Se fue Macri y el FGS se recupera

La noticia es de alto impacto y deja muy mal parado al gobierno de Mauricio Macri: el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses mostró una notable recuperación durante el año pasado al registrar un incremento récord en sus cuentas, nada menos que el 17,8 por ciento en un solo ejercicio.
La información apareció en un portal de noticias porteño y fue ignorada por las grandes cadenas mediáticas. Se entiende, pues deja muy mal parado al gobierno de Cambiemos a quien defendieron y sostuvieron durante sus cuatro años a pesar de su ruinosa gestión. En el tema que ahora nos interesa, sin ir más lejos, el desastre no pudo ser peor.
En diciembre de 2015, cuando asumió el gobierno que decía contar con «el mejor equipo de los últimos cincuenta años», el Fondo de la Anses sumaba un patrimonio de 66.209 millones de dólares. Apenas cuatro años después, cuando Macri abandonaba la Casa Rosada, aquella suma se había derrumbado a casi la mitad: 34.831 millones de la moneda norteamericana. Es decir, el gobierno de los CEOs, que llegaban para enseñarle a toda la clase política cómo se gobierna con «eficiencia» y «cuidando los recursos», hizo desaparecer en tan poco tiempo gran parte de lo que el diario Clarín denominaba «la plata de los jubilados».
Y ahora, solo en el primer año del gobierno del Frente de Todos, otra vez vuelven a crecer los recursos del FGS merced a un cambio político y de gestión, y ello a pesar de que en 2020 el país sufrió la peor crisis económica y sanitaria de que se tenga memoria.
El origen del Fondo estuvo en la recuperación, por parte del Estado, de los aportes jubilatorios que administraban las AFJP, un gigantesco negociado que pergeñó el menemismo y que solo benefició a los grandes bancos. Aquella privatización perversa del sistema previsional llenó los bolsillos de las empresas administradoras, que se quedaban con casi un tercio de los aportes en concepto de comisión, los más altos del mundo. Por iniciativa de Amado Boudou, en 2008 se terminó con aquella estafa y el establishment no se lo perdonó. Apenas llegó un gobierno de derecha, se lo hicieron pagar caro con un juicio armado por la «mesa judicial» macrista y una serie de jueces venales que lo condenaron con testigos sobornados y espiando sus conversaciones con sus abogados.
El FGS fue pensado para defender los recursos de los jubilados a través de inversiones que, a la par de garantizar un retorno, fomentan la actividad productiva, con lo cual se genera empleo y se mueve la rueda de la economía, lo que redunda en mayores aportes al sistema previsional y mayor recaudación tributaria. El macrismo le cambió ese perfil productivo y apostó por la especulación financiera, por eso puso al frente del FGS a un directivo del Grupo Clarín que usó esos recursos para comprar obligaciones negociables del holding mediático, con lo cual benefició con dineros públicos a esa empresa privada. Procesado por un fiscal por tal maniobra, luego fue beneficiado por los polémicos jueces Bruglia y Bertuzzi.
El caso del FGS es paradigmático porque muestra, con claridad impar, hasta dónde es capaz de llegar un gobierno neoliberal a la hora de beneficiar a las elites y perjudicar a las mayorías.