¿Se pone en venta el territorio argentino?

DECRETAZO CONTRA LA LEY DE TIERRAS

Alejandro Teitelbaum* – El macrismo acaba de flexibilizar por decreto la Ley de Tierras de 2011 para facilitar aún más la compra de campos por parte de capitalistas extranjeros.
Según la Federación Agraria Argentina unos 300 mil kilómetros cuadrados (el 10% del territorio nacional) están en manos de extranjeros (equivalente a la superficie de toda la provincia de Buenos Aires). Hay por lo menos dos aeropuertos extranjeros construidos en la Patagonia, sin que su actividad pueda ser detectada por los radares argentinos, ya que éstos son obsoletos o no existen en la región. Uno de ellos fue construido por Lewis aunque está a nombre de un argentino y su pista es tan larga como la de Aeroparque de Buenos Aires. Lewis posee 14.000 hectáreas en Chubut, que incluyen el Lago Escondido. El terrateniente más grande es el grupo italiano Benetton, que posee 900 mil hectáreas.
Desde hace 15 años, cada vez son más los extranjeros que compran vastas extensiones de tierras, desplazando a las familias tradicionales de la oligarquía argentina. “Tenemos tierra en exceso”, declaró en los años ’90 el presidente Carlos Menem, invitando a corporaciones extranjeras a invertir. Desde 2002, la devaluación del peso implicó un cambio favorable, acelerando un proceso de venta sin control.

“Una hamburguesa”.
“En las provincias de Santiago del Estero y el Chaco, la hectárea cuesta lo mismo que una hamburguesa”, decían los periodistas Andrés Klipphan y Daniel Enz, autores de “Tierras SA”, una investigación realizada durante tres años por todo el país. “Se puede comprar lo que quiera, en cualquier lugar, si se tiene el capital suficiente, incluso en los parques nacionales”, asegura Gonzalo Sánchez, autor de “La Patagonia vendida”, que entrevistó a la mayoría de los extranjeros que han comprado tierras en el sur, que representa la tercera parte del territorio nacional y contiene sus principales riquezas: energía hidroeléctrica, petróleo y gas natural y una de las más grandes reservas de agua dulce del planeta. Esta región se ha convertido en el paraíso de millonarios extranjeros que, según los autores de “Tierras SA”, “se han beneficiado de la actitud flexible de los diferentes gobiernos nacionales y provinciales para adquirir millones de hectáreas y recursos no renovables, sin restricciones y a precios módicos”.
El vicepresidente de AOL Time Warner y fundador de la cadena CNN, Ted Turner, posee 45 mil hectáreas en la región. El belga Huber Grosse compró 11 mil hectáreas en la provincia de Río Negro, donde los turistas ricos van a jugar polo y golf.

Como en Texas.
“La Patagonia me recuerda al Texas de los años ’50”, asegura Ward Lay, magnate de las papas fritas y amigo de George W. Bush, que se compró miles de hectáreas en esa provincia y viñedos en Mendoza. El cantante Florent Pagny vive parte del año entre sus dos estancias de la provincia de Chubut. Estos nuevos terratenientes tienen frecuentes altercados con las comunidades indígenas, que los acusan de apropiarse de las tierras de sus ancestros. Los habitantes de la Patagonia se quejan también de no tener acceso libre a algunos lagos y senderos en las montañas donde se encuentran las propiedades privadas.
Los actores Robert Duvall, Richard Gere y Matt Damon son propietarios de varias estancias en las provincias norteñas de Tucumán, Salta y Jujuy. Grandes grupos vitivinícolas franceses, españoles e italianos se han instalado en Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes, que ofrece tierras y un clima excepcional para el cultivo de la vid. Ahí, la hectárea vale diez veces menos que en California. Grandes grupos mineros, en su mayoría canadienses, explotan minas de oro y plata en las provincias de San Juan, La Rioja y Santa Cruz. Entre los inversionistas figura Bill Gates. Los nuevos ricos argentinos, principalmente estrellas del espectáculo y del deporte, pero también políticos, constituyen a su vez una nueva burguesía terrateniente. El jugador de básquetbol Emanuel Ginóbili invirtió más de dos millones de dólares en proyectos turísticos de lujo en las costas del río Negro y en la ribera del lago Correntoso. El futbolista Gabriel Batistuta se ha convertido en uno de los grandes terratenientes de la provincia de Santa Fe.

De remate.
A continuación se puede ver parte de la lista, publicada en 2008 por Marcelo Mangiante, de la cantidad de territorio argentino vendido a extranjeros:
En Mendoza 250 mil hectáreas (equivalente a 12 veces la superficie de la Capital Federal) fueron compradas por empresarios de Malasia, con gente adentro, además de miles vendidas y ofrecidas a capitales chinos y españoles. Se llevan vendidas 500 mil hectáreas y hay en venta 800 mil. En San Luis 40 mil hectáreas fueron compradas por empresarios italianos; hay en venta 850 mil. En San Juan hay 2 millones de hectáreas en venta, más del 20% de la provincia incluyendo la frontera con Chile. En Catamarca se venden campos del tamaño de la isla Gran Malvina a 8 dólares la hectárea (el precio de un “Big Mac” en EE.UU.); se han vendido 100 mil hectáreas a un grupo holandés y hay en venta 1,6 millones de hectáreas. En Misiones 172 mil hectáreas de la selva paranaense (única en el mundo) fueron taladas por la empresa Alto Paraná, propiedad del grupo Arauco, de Chile. En Formosa, Chaco y Corrientes hay 1,4 millones de hectáreas en manos de capitales australianos. En Entre Ríos se vendieron 100 mil hectáreas a extranjeros y hay en venta 150 mil. En Santiago del Estero, Tucumán y La Rioja se han vendido 120 mil hectáreas a extranjeros y hay en venta 1,3 millones. En Salta hay 2,4 millones de hectáreas en venta, entre ellas se encuentra la finca Jasimana en el corazón de los valles calchaquíes, equivalente a 65 veces la superficie de la Capital Federal. En total, en venta y vendidas 13 millones de hectáreas.

El codiciado sur.
En la Patagonia se vendieron tierras que incluyen lagos, ríos, fronteras, animales, aún en zonas fronterizas de seguridad. En Tierra del Fuego, 100 mil hectáreas de bosque (el más austral del mundo), fueron compradas por una corporación de EE.UU. que intenta talarlas en algunas zonas. Cada planta tarda decenas de años en crecer debido a las condiciones climáticas. En Chubut 20.000 hectáreas fueron compradas y cercadas por alemanes, que incluían la reserva de mapuches más grande del país, que fue desplazada y despojada de las mejores pasturas para alimentar ganado. En Santa Cruz, suman 80 mil hectáreas las estancias Monte León, Don Aike, El Rincón, y Sol de Mayo compradas por el terrateniente Douglas Tompkins de EE.UU., quién tiene interés en las reservas de agua potable más puras del planeta, formadas por la cuenca de los hielos continentales patagónicos que desembocan en su mayoría en el río Santa Cruz, el más caudaloso de Patagonia.
*América Latina en Movimiento (ALAI). Realidad Económica.

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