Inicio Opinion Sin agua: causas evidentes y ocultas

Sin agua: causas evidentes y ocultas

Los vecinos de Santa Rosa padecieron en los últimos días un prolongado corte en el suministro de agua que se extendió, en medio de una ola de calor, por dos días. Miles de familias de distintos barrios tuvieron que enfrentar su vida cotidiana de la peor manera y las quejas se hicieron oír en los medios de comunicación que, como sucede en la ciudad, son la caja de resonancia y amplificación de sus reclamos.
La causa del corte es, todos los saben, una nueva falla en el Acueducto del Río Colorado, la mega obra que hoy soluciona el problema de abastecimiento a la capital y otras locales de la provincia pero que fue construida con gruesas fallas estructurales que producen desde su inauguración, periódicas interrupciones.
Para encarar el problema de raíz, los técnicos de la Provincia, diseñaron un plan de suplantación transitoria del agua del Río Colorado por agua de la región hídrica del Valle Argentino, (una extensa área pampeana con aguas subterráneas de buena calidad que atraviesa el centro de la provincia desde Chacharramendi hasta proyectarse en la vecina provincia de Buenos Aires en una extensión e 150 kilómetros de largo por 15 kilómetros de ancho).
De esta manera, Santa Rosa pasaría a ser abastecida transitoriamente con agua del Valle Argentino dándole la posibilidad a la empresa Aguas del Colorado a realizar reparaciones de fondo que necesita el conducto necesarias para hacer más seguro el abastecimiento. Pero ese plan tuvo, increíblemente, una cerrada negativa de buena parte de la dirigencia opositora de General Acha, que se arrogó la propiedad de ese recurso que es, legal y constitucionalmente, del Estado pampeano. Falsas alarmas sobre el riesgo del recurso movilizaron al vecindario que obligó al gobierno a explicar detalladamente las características de la obra y la certificación de la UNLPam que descartaba un riesgo para ese acuífero.
Paralelamente, hace más de cuatro años, el gobierno de la provincia le ofreció a la Municipalidad de Santa Rosa hacerse cargo del acueducto que viene del acuífero de Anguil, pero el intendente de entonces se negó pese a que era consciente que no contaba con los recursos para ponerlo en funcionamiento pleno. Hoy en plena crisis hídrica, ese acueducto sólo produce una ínfima parte de su capacidad y esa mermada capacidad, producto de una inentendible negativa de la gestión anterior de la ciudad, contribuyó a hacer más grave la falta de agua.
Puede decirse entonces que el problema del agua en Santa Rosa tiene causas objetivas en las roturas por su deficiente diseño y construcción pero también tiene causas políticas que fueron los «palos en la rueda» que desde la oposición se plantearon tanto en el plan de inyectar agua del Valle Argentino como en el de pasar a gestionar la Provincia el acuífero local.