Sin ningún motivo para el optimismo

PUNTO DE VISTA

POR ROBERTO DANIEL RODRÍGUEZ *
Como circulan comentarios y artículos periodísticos en diferentes medios con los cuales disiento en sus conclusiones me propuse escribir otra interpretación de la situación del Mercado Laboral de Santa Rosa y de la provincia. Para hacerlo disponemos de diferentes fuentes de información que estaré utilizando en el análisis.
Para el aglomerado Santa Rosa-Toay, la EPH brinda información específica y adecuada para obtener en forma permanente diferentes resultados de tasas como también lo es para generar tabulados y bases de datos con los cuales se construyen los indicadores sociodemográficos y socioeconómicos. No obstante, cuando usamos valores absolutos debemos ser cautelosos ya que la muestra de la encuesta contienen un coeficiente de variación muy elevado (alrededor del 20 %) lo que relativiza el valor absoluto indicado. Esta prevención se debe tener sobre todo en los aglomerados chicos como lo es Santa Rosa. Por ese motivo me inclino por respetar más los análisis que surgen de observar las tasas que de los valores absolutos de las poblaciones específicas que las componen.

Datos recientes.
Viendo los datos recientes del primer trimestre del año, debo decir que no tengo un dualismo de optimismo y preocupación acerca del futuro laboral de La Pampa, sino por el contrario, mi pronóstico no resulta demasiado esperanzador en el corto y mediano plazo.
Tampoco es sensato disimular y pretender aislar al futuro laboral pampeano de lo que pase con el mercado laboral en el país puesto que el “derrame”, ya sea de resultado positivo o negativo, es inexorable que vuelque hacia el interior del mismo. Por eso también obviamente, despegar a la Nación de la causa del desempleo en la provincia pretendiendo que son mercados independientes y autónomos es volcar la culpa de los males en los gobiernos provinciales. Por eso hay que señalar oportunamente que las políticas nacionales están destruyendo empleo por doquier. Y hay que señalar que la devaluación es un grave problema, pero que solo se agrega a la política macroeconómica preexistente. El actual gobierno nacional ya devaluó dos veces en menos de tres años de gestión. Estamos viviendo y sufriendo la última que empezó en abril y no se sabe ni cuándo ni cómo termina.

Tasa de desocupación.
En los últimos datos publicados la tasa de desocupación disminuyó pero eso no hace alentador al proceso de la dinámica del empleo. En la “foto”, en la mirada corta de la comparación con el trimestre inmediato anterior de apenas tres meses antes concluye en eso, pero siendo más amplio en el análisis no lo es tanto como parece. Los números dicen más si se compara esa tasa con el mismo período de años anteriores estaremos respetando las estacionalidades propias de trimestres homólogos. Entonces, en ese período más extenso lo que hay que decir que previo al apagón estadístico producido por el Indec, a partir de diciembre de 2015 que hoy continúa con la desaparición de valiosa información que existía, los indicadores eran mejores que los actuales. En efecto con parecidas tasas de actividad y empleo había menos desocupación, menos trabajo en negro, menos subocupación, menos demandantes de empleo de ocupados y de subocupados.
Pero es mejor aún si se mira la tendencia en un tiempo más largo. Y aquí mis expectativas se derrumban cuando a pesar de ver la estabilidad en las tasas de Actividad y Empleo noto simultáneamente la tendencia en crecimiento de la demanda de trabajo y del trabajo no registrado dentro del aglomerado.
En los cuadros que acompañan esta nota se ve claramente el fenómeno.

Asalariados privados.
Con otras fuentes de información, en la provincia la evolución de los asalariados privados registrados en el decenio 2009-2018 muestran un aumento insignificante pasando de 37.096 a 37.800 es decir un 1 %. Pero como en el medio del período hubo un cambio de gobierno y de políticas (dic. 2015), también hubo un cambio en el resultado en cuanto a la creación de empleo. Con datos del Ministerio de Trabajo de la Nación (MTSS) he elaborado el siguiente gráfico para mostrar que si bien entre el primer trimestre de 2009 y el mismo de 2016 se registró un aumento de 6,7 % (2.513 asalariados mas) dentro del período, pero que a partir del nuevo gobierno bajó el 4,5 % (1.807 asalariados menos) hasta el I trimestre de 2018. Por lo tanto, hasta ahora las noticias que hablan sobre la creación de empleo privado en La Pampa faltan a la verdad (o por lo menos en el saldo final son más los empleos que se destruyen que los que se crean). A esto hay que agregar que a partir también de la asunción del nuevo gobierno el MTSS agregó dentro de las estadísticas del trabajo formal registrado a los monotributistas y autónomos, aumentando artificialmente la cantidad de empleo registrado.

Sector público.
El trabajo del sector público en la provincia, en el período 2009-2018 tuvo una variación, de punta a punta, según lo registrado por el Instituto de Seguridad Social de la provincia del 24,9 % (y no el doble como por ahí se asegura) al pasar de 18.806 a 23.411 (incluidos empleados de ley 2343 y 2871). Esto con la consideración que donde más aumentó fue en el régimen de Educación con el 46,7 %, el policial con el 21 % y el civil (que comprende salud) el 13%.
Cuando observamos los presupuestos de la provincia vemos datos muy parecidos pero además al discriminar según los poderes del Estado se ve claramente un importante aumento en el Poder Judicial donde en el mismo período pasó de 841 en 2009 a 1.301 en 2018 lo que implica un 54,7 % de aumento.
En el contraste de los números expuestos es obvio el esfuerzo que el Estado provincial realiza para cubrir los servicios básicos que al mismo tiempo son sus deberes indelegables. No quiero ser mal pensado y decir que quienes critican, directa o indirectamente, el gasto en empleo público pretendan desmerecer y arrimar agua a las ideas de la corriente privatizadora. Y tomar argumentos conocidos como achicar el Estado, disminuir el déficit, etc. para justificar despidos como lo están haciendo descaradamente desde el gobierno nacional. Me identifico plenamente con los gobiernos, como el de mi provincia, que siempre han priorizado la atención de la población en los principales servicios públicos. Seguramente esta sea una de las tantas cualidades que hacen que La Pampa siempre haya tenido muy buenos indicadores sociales, y con ello marcar más calidad de vida, en relación al conjunto de los Estados federales. Aunque esta virtud signifique el castigo proveniente de los gobiernos impopulares como el de Nación.

Fuentes: Encuesta Permanente de Hogares, los registros del MTSS (Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial), el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Presupuesto Provincial, registro de empleados con aportes al ISS.

* Ex Director General de Estadística y Censos (2005-2015)