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Sin respuesta a situaciones preocupantes

TRIBUNA DEL LECTOR

Señor Director:
Escribo esta carta con el propósito de dar a conocer públicamente diversas situaciones que
mi familia sufre desde el mes de marzo del año 2018, cuando un grupo de personas liderados por
el señor Rubén Arce subió sin permiso al techo de mi casa familiar (Melvin Jones 3155) con el
propósito de derribar árboles localizados en el terreno lindero (Melvin Jones 3161). Como
resultado de semejante maniobra, varios ejemplares de árboles bastante grandes comenzaron a
caer sobre mi vivienda, motivo por el cual solicité la presencia de Defensa Civil, constando todo en
un acta de exposición policial confeccionada el mismo día de los hechos relatados, así como
en archivos visuales y sonoros.
Desde esa fecha al día han sucedido todo tipo de situaciones preocupantes, que abarcan
desde un abanico irracional de ruidos molestos (música muy fuerte, gritos, amenazas verbales,
aceleraciones de motos, autos y camionetas, golpes contra el piso, corridas o pisadas con énfasis
muy cerca de nuestra casa, ruidos de máquinas a centímetros de las paredes de nuestro hogar,
objetos presumiblemente muy grandes arrojados contra el suelo lindero, ruidos de portones de
chapa mal cerrados que se agitan violentamente sobre nuestra propiedad los días de viento,
etcétera) y golpes contra nuestra vivienda. Y todas estas desgracias a cualquier hora.
A lo largo de estos tres años decidí realizar varias exposiciones policiales y llamadas al
teléfono 101 señalando dichas problemáticas, pues durante horas enteras es imposible leer o
estudiar, incluso conversar. Ignoro qué trabajo realiza el señor Arce, presumo -a partir de lo que
se observa a simple vista desde el patio de mi casa a la altura del piso, así como desde la calle- que
construye una vivienda y departamentos detrás.
Luego de asesorarme legalmente y deambular por diversas oficinas, y a sabiendas que el
señor Arce provoca ruidos en horarios donde difícilmente asistirían inspectores (en horarios de la
siesta, por ejemplo), o que los hace de manera intermitente tal que interrumpa nuestro descanso,
decidí redactar esta nota, buscando la atención de autoridades municipales y provinciales en
relación a la temática de los ruidos molestos y las actitudes provocadoras de ciudadanos cuya
disposición a la convivencia es leve o inexistente.
Sin otro particular, aprovecho la oportunidad para saludarlo afectuosamente.

Miguel Rodríguez.