Trabajo infantil, un flagelo mundial

El gobierno de India prohibió el trabajo de niños y niñas menores de 14 años en sectores comerciales, pero permitirá su empleo en empresas familiares y en las tierras de cultivo después del horario escolar y durante las vacaciones, en una medida que provocó la consternación de las organizaciones defensoras de la infancia.
“En un gran número de familias, los niños ayudan a sus padres en ocupaciones como la agricultura y la artesanía. Y a la vez que ayudan a sus padres… también aprenden los conceptos básicos de las ocupaciones”, señaló un comunicado del gabinete ministerial, que aprobó una enmienda a la ley de Trabajo Infantil (Prohibición y Reglamentación) de 1986.
La modificación legal en India se produjo durante la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el viernes 12, que afecta a unos 120 millones de niñas y niños en el planeta, según denuncias de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que llama a que ese trabajo, mayoritariamente no remunerado, sea sustituido por educación de calidad para ellos.
El nuevo texto de la ley define como peligrosos a 64 sectores laborales y penaliza el empleo infantil en cualquiera de ellos. Los padres o tutores no recibirán sanción por la primera infracción, pero se les multará con un máximo aproximado de 150 dólares en la segunda o subsiguientes infracciones.
No obstante, la enmienda permite que niños y niñas trabajen en empresas “no peligrosas”, la industria del entretenimiento, que incluye al cine, la publicidad y las series de televisión, y eventos deportivos relacionados con 18 ocupaciones y 65 procesos productivos especificados en la ley de 1986.
La norma gubernamental provocó un airado debate sobre el tema en India, en un momento en que la opinión pública está abrumadoramente a favor de la erradicación de todo tipo de trabajo infantil.
El ganador del premio Nobel de la Paz en 2014, Kailash Satyarthi, que preside la organización defensora de los derechos de los niños Bachpan Bachao Andolan, reclama la prohibición de toda forma de trabajo infantil hasta los 14 años. Los activistas temen que la disposición que permite que niños y niñas ayuden en las ocupaciones domésticas o derivadas de la familia permita burlar o eludir la ley.
“La nueva enmienda empujará a millones de niños inocentes al trabajo forzoso y les privará de la educación y una infancia normal”, advirtió Rakesh Slenger, de Bachpan Bachao Andolan.
“Las niñas serán especialmente desfavorecidas, ya que se les negará la educación y cargarán con todo el trabajo de la casa”, añadió.
Los expertos también temen que esta excepción legal viole el espíritu de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, que India firmó y ratificó en 1992.
Los más perjudicados serán los niños procedentes de entornos marginados, que deben educarse y formarse para mejorar sus perspectivas laborales en la tercera mayor economía de Asia.
El gobierno se equivoca al afirmar que la modificación de la ley ayudará a las familias pobres a ganarse la vida a la vez que dotan a sus hijos de experiencia laboral, sostienen los activistas por los derechos de la infancia. El pésimo sistema de aplicación de la ley complicará los esfuerzos para vigilar a las familias que explotan a sus hijos, añaden.
Otros afirman que la excepción legal socavará los avances que logró el país para trasladar a la población infantil de los lugares de trabajo a las aulas, en línea con la meta 2 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para lograr la enseñanza primaria universal para fines de 2015.
Según el censo de 2011, había 4,35 millones de niños y niñas trabajando entre los cinco y 14 años. Uno de cada 100 trabajadores a tiempo completo era menor de 14 años, y un tercio de ellos eran menores de nueve años. Esto no augura nada bueno para un país de 1.250 millones de habitantes, de los cuales 42 por ciento son niños y niñas.
Muchos niños están atrapados en la pobreza, ya que aproximadamente 23 por ciento de la población sobrevive con menos de 1,25 dólares al día, especialmente desde que el gobierno redujo la partida presupuestal al Ministerio de la Mujer y el Desarrollo Infantil en 1.500 millones de dólares este año.
(Neeta Lal, IPS)