Transferencia de recursos

La gran pelea de fondo que están disputando en estos días el gobierno nacional por una parte y millones de usuarios de gas natural por la otra, encendió fuertes polémicas y permitió conocer algunos datos económicos muy significativos.
Junto con la resolución que estableció el brutal aumento en la tarifa a los consumidores de gas, el Ministerio de Energía también aumentó desmesuradamente el precio que le reconoce a las empresas productoras: de 2 a 5 dólares el millón de BTU (la unidad calórica de ese combustible fósil). Según las instituciones especializadas en materia energética, en la mayoría de los países productores se les paga a las compañías alrededor de 2 dólares el millón de BTU.
Esa medida que beneficia extraordinariamente a las grandes corporaciones petroleras se llevó a cabo a pesar que desde el anterior gobierno ya se estaba abonando un valor más alto -7,5 dólares- para el denominado “gas nuevo”, es decir aquel que proviene de nuevas reservas descubiertas. Con lo cual ya se venían reconociendo las inversiones en el sector con un precio diferencial mucho más elevado. Este dato desmiente la justificación del gobierno nacional de que era necesario estimular las inversiones, pues eso ya se estaba haciendo, y con un precio más que conveniente para las empresas.
Con esta decisión de Energía las compañías productoras, que venían percibiendo unos 4 mil millones de dólares, pasarán a recibir unos 7 mil, por lo tanto el sector comenzó a aspirar unos 3 mil millones de dólares más que provienen del conjunto de la economía nacional.
Por estas horas se conoció otro informe que aporta datos ilustrativos. Los bancos aumentaron, en lo que va del año y en promedio, un 20 por ciento las comisiones que cobran por sus servicios. El incremento fue autorizado por el Banco Central a pesar de que en el mes de septiembre dejará de controlar esta variable y las entidades financieras comenzarán a fijar con absoluta libertad el valor de sus prestaciones.
Con las medidas económicas que implementó el macrismo, la tasa de interés que cobran los bancos se elevó sensiblemente. Muchas casas bancarias pasaron a cobrar tasas del orden del 60 o el 70 por ciento, y algunas llegan a superar la barrera del cien por ciento. En tanto pagan valores sensiblemente inferiores a los ahorristas, del orden del 26 por ciento aproximadamente. La diferencia astronómica entre la tasa activa y la pasiva (la que cobran y la que pagan) es una muestra cabal de las enormes ganancias que está acumulando la banca.
Estos números son ejemplos contundentes de lo que se denomina transferencia de recursos, una expresión que se ha vuelto frecuente desde que el macrismo llegó al gobierno. Este concepto se refiere a la apropiación de la mayor tajada de la riqueza nacional -la que genera la actividad económica de toda la sociedad- por parte de la elite económica en perjuicio de los sectores medios y bajos.
La “ceocracia” de Cambiemos está actuando en favor de sus intereses de clase. Y es tan evidente esa finalidad -como brutales sus consecuencias- que una encuesta reciente permitió conocer que más del sesenta por ciento de los argentinos opina que el macrismo gobierna en favor de los ricos.

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