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Tres planetas alineados

Los discursos de apertura de la actividad legislativa provincial y municipal tuvieron como temas centrales a la obra pública.
El gobernador pampeano decidió encarar su alocución presentando un minucioso listado de obras entre las cuales sobresalió la construcción de mil viviendas con fondos del tesoro provincial y otros provenientes de la deuda de Nación. Los otros temas que se destacaron fueron el nuevo parque industrial de General Pico, la implementación de una política de promoción de empleo, la inversión en infraestructura energética, sanitaria, vial y educativa, el análisis para redeterminar el monto de las cuotas que pagan los beneficiarios de viviendas sociales y la activación de una fuerte política crediticia del Banco Pampa entre otros.
En cuanto a las palabras del intendente santarroseño ante el Concejo Deliberante capitalino tuvieron un cariz distinto a las del gobernador -un indiscutible continuador de la administración peronista anterior- por cuanto esta gestión comunal tiene como precedente inmediato el cuatrienio de la alianza Cambiemos. De ahí que la mención a la «herencia» recibida fuera ineludible con especial atención a la «estafa moral» del fallido Plan Director de obras de saneamiento. Luego de referirse a una serie de graves problemas generados por su antecesor, el jefe comunal enumeró, entre otras iniciativas, un proyecto productivo para atender la emergencia social ante «los niveles históricos de pobreza e indigencia», un proceso de modernización del Estado municipal y el reordenamiento del tránsito y del sistema de estacionamiento medido. También prometió que sería «la última vez» que haría mención a la «herencia recibida».
Con las particularidades propias de cada jurisdicción -el gobernador atendiendo a su responsabilidad de gestionar el Estado provincial y el intendente enfocado en el Estado comunal- puede decirse que ambos discursos presentaron lineamientos comunes en cuanto a otorgarle al Estado un papel central con relación a la planificación de políticas productivas y de desarrollo social. Y a su vez, como se expresara ayer en esta columna, también se presenta la misma analogía con respecto al discurso que brindara el presidente de la Nación para dejar inaugurado el período de sesiones del Congreso.
Esta cualidad común que hoy hermana a los tres niveles de gestión estatal es, sin lugar a dudas, la que mayor contraste presenta con relación al período de gobierno anterior. El cuatrienio macrista deparó a los pampeanos muchos sinsabores. A la evidente discriminación que padeció la provincia en materia de asistencia de recursos nacionales y obra pública se sumaron las consecuencias de un modelo neoliberal que provocó estragos en materia de empleo, actividad económica, industrial, etc., disparando los niveles de pobreza e indigencia en forma alarmante.
Hoy, en la ardua tarea de reconstruir el fuerte daño provocado, reconforta el hecho de que -en los tres niveles del Estado- no tengamos que sufrir el pelotazo en contra de ninguna interferencia neoliberal. No es poco motivo para celebrar.